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Calviño coordinará la economía de un Gobierno reforzado con ministros de perfil técnico ante la entrada de Podemos

La nueva vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ha aumentado su cuota de responsabilidad en un nuevo Gobierno que ha reforzado las áreas económicas con perfiles más técnicos en el Ejecutivo de coalición ante la presencia de Podemos, que asume la cartera de Trabajo.

Calviño asciende de ministra de Economía y Empresa en el anterior Ejecutivo de Pedro Sánchez a vicepresidenta económica, al cargo de los asuntos económicos y la transformación digital.

En su nuevo cargo liderará un equipo económico de ministros socialistas que repiten en el cargo -María Jesús Montero en Hacienda; José Luis Ábalos en Transportes, Movilidad y Agenda Urbana; Reyes Maroto en Industria, Comercio y Turismo, y Luis Planas con Agricultura, Pesca y Alimentación-, y con Teresa Ribera, también de la etapa anterior, ascendida a vicepresidenta encargada de Transición Ecológica –con competencias en el sector energético- y el Reto Demográfico.

Igualmente deberá relacionarse con el Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, dotado de un componente económico –diplomacia económica- y a cuyo frente está una persona cercana a Calviño, Arancha González Laya.

El equipo económico se completa con otros tres nuevos nombres, los de la socialista Carolina Darias, al frente de Política Territorial y Función Pública; José Luis Escrivá, ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, de perfil técnico y experiencia en el ámbito financiero, y Yolanda Díaz, de Unidas Podemos, en la cartera de Trabajo.

Precisamente en lo relativo al mercado laboral, cabe recordar que Calviño propuso en su ‘Agenda del Cambio’ implantar la ‘mochila austríaca’ este año en forma de fondo en el que acumular recursos a favor del trabajador en los supuestos de despido improcedente, de movilidad geográfica, para desarrollar actividades de formación o en el momento de su jubilación, a lo que se opone Unidas Podemos.

Del mismo modo, Calviño ha ido adaptando a las decisiones del Gobierno su postura sobre la derogación de la reforma laboral de 2012, dudando en algunos momentos de que fuera “conveniente” hacerlo a corto plazo, como dijo en una entrevista con Servimedia, o afirmando que no iba a resolver los retos del futuro, y en otros momentos apostando por derogar los “aspectos más lesivos”, asunto en el que puede discrepar con la formación que lidera Pablo Iglesias.

Calviño, que fue nombrada en 2018 ministra de Economía y Empresa, llevaba en Bruselas desde 2006 y dirigía los Presupuestos de la Comisión Europea desde 2014, habiendo sido anteriormente directora general adjunta de Mercado Interior y Servicios y de Competencia. Su mandato fue bien recibido por la banca y la UE e interpretado como un mensaje a Bruselas de tranquilidad, estabilidad y continuidad en las políticas económicas.

Con el refuerzo del área económica bajo la batuta de Calviño, y las muestras de su poder ascendente en el Ejecutivo, Pedro Sánchez vuelve a lanzar un mensaje de tranquilidad al exterior por parte de un Gobierno que, esta vez, comparte con Unidas Podemos, formación política que discute la ortodoxia económica de Bruselas.

Todo ello en un momento en el que España encara una fase de moderación en el crecimiento económico y de ralentización en el mercado laboral, en un contexto exterior marcado por un menor ritmo de avance de las principales potencias y por incertidumbres comerciales.

SERVIMEDIA