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Unos primos-hermanos se enfrentan a prisión por concebir un hijo juntos

Michael Lee y Angela Peang se enfrentan a prisión tras haber concebido un hijo juntos. La pareja, residente en la localidad de Eagle Mountain, en el estado de Utah, Estados Unidos, son primos hermanos: el padre de Peang es el hermano mayor de la madre de Lee.

El bebé que esperan es fruto de una relación sexual, un hecho penado con 10.000 dólares  de multa y cinco años de prisión considerando la naturaleza de la relación y las posibles consecuencias genéticas que pudieran tener sobre el pequeño. Según un estudio de la Universidad de Columbia realizado en 2018, las posibilidades de que los primos tengan un trastorno genético son del 4 al 7%, en comparación con el 3 al 4% para las parejas no relacionada.

Sin embargo las pruebas medicas realizadas durante el seguimiento del embarazo indican que el pequeño está sano y llegará al mundo el próximo mes de mayo en perfectas condiciones.

“Todos nos decían:’No, no hagas eso, es tan arriesgado e irresponsable'”, comentó Peang, ahora embarazada de cinco meses, a ‘The Post’. “Así que nos hicimos pruebas genéticas y descubrimos que éramos compatibles y que no existía riesgo”.

Las uniones entre primos-hermano son legales en algunos estados norteamericanos, incluyendo Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, California y Colorado; en Canadá y Europa también se permite la unión. En Utah, donde residen, un matrimonio de estas características está prohibido, por lo que Michael Lee y Angela Peang se casaron en Colorado el pasado mes de marzo durante un viaje.

“Queríamos legitimar nuestra relación para consolar a los miembros de nuestra familia, con la esperanza de que los tranquilizara”.

Su primer encuentro se produjo en 1989, cuando la familia de Lee visitó a los Peang en su casa a las afueras de Washington, DC.

“Hubo una conexión instantánea entre nosotros”, dice Lee, un vendedor de coches. 
“Angie era inteligente, aventurera y curiosa”, dice. “Mientras que otros niños estaban interesados ​​en los videojuegos, a ella le interesaba hacer pequeñas cosas o jugar pequeños juegos que eran únicos y diferentes al de resto de niños”.

Se besaron por primera vez a la edad de siete años con la complicidad de la oscuridad de un armario.

“Éramos inseparables”, recuerda Peang.

Los primos fueron a universidades separadas antes de casarse con sus respectivos primeros cónyuges. Peang dio a luz a dos hijas, ahora de 17 y 16 años, y un hijo de 12. por su parte, Lee no tuvo hijos durante los cuatro años que estuvo casado con su primera mujer.