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El Valle de los Caídos celebra misa en plena calle por el cierre de la Basílica

El Valle de los Caídos celebró este mediodía la tradicional misa del domingo en plena calle ante el cierre de la Basílica de la Santa Cruz que el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez ha decretado para las próximas semanas con el objetivo de exhumar los restos del exdictador Francisco Franco.

La ceremonia comenzó a las 12 horas en los jardines de la Hospedería del Valle de los Caídos, donde este fin de semana están alojadas más de 200 personas, según confirmaron a Servimedia fuentes de la institución.

En su mayoría son grupos de diversas parroquias que tienen una convivencia en el Valle de los Caídos y que habían reservado estancia hace varios meses para esta fecha.

Los asistentes tenían previsto acudir a mediodía a la misa que se celebra cada domingo en la Basílica pero que desde el viernes por la tarde se encuentra cerrada por los preparativos del Ejecutivo para sacar los restos de Franco y trasladarlos al cementerio de El Pardo-Mingorrubio.

Ante la imposibilidad de entrar en la Basílica, los benedictinos responsables de los oficios religiosos decidieron celebrar la misa de hoy en plena calle, a los pies de la Gran Cruz que preside el Valle.

Fuentes del Gobierno en funciones de Pedro Sánchez acusaron a los monjes benedictinos de montar una «performance» con esta ceremonia religiosa al aire libre, ya que aseguran que tenían a su disposición desde el viernes la Basílica.

El Ejecutivo socialista asevera que los monjes pidieron permiso previamente para celebrar la misma dentro del recinto sagrado comunicando, primero, que entrarían con niños que iban a visitar el Valle durante el fin de semana y, después, con familiares de los propios consagrados.

Desde el Palacio de la Moncloa sostienen que se concedió autorización para ambas cosas pero no para que entraran las más de 200 personas alojadas este fin de semana en la Hospedería, cosa que intentaron hacer esta misma mañana y que les fue denegado porque la Basílica está «cerrada para el público general».

Por ello, tuvieron que improvisar una «misa de campaña», denominada así por celebrarse de manera excepcional en un lugar no habilitado para el culto, aunque la Hospedería del Valle de los Caídos cuenta con una capilla para quienes se alojan allí y desean orar ante el Santísimo.

En esta ceremonia sólo pudieron estar las personas alojadas en la Hospedería durante el fin de semana, ya que la Guardia Civil mantiene cerrado el acceso al Valle de los Vaídos para los turistas y mantiene un amplio dispositivo de seguridad.

HOSPEDERÍA ABIERTA

La Hospedería del Valle de los Caídos se ha librado del cierre ordenado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que se concretó el viernes a las 18.30 horas para los turistas que a diario asisten a visitar el Valle de los Caídos.

Durante las próximas semanas no se admitirán visitas a la Basílica porque va a permencer cerrada al público para los preparativos de la exhumación de Franco y el traslado de sus restos al cementario de El Pardo-Mingorrubio.

La Hospedería el Valle de los Caídos, en cambio, sigue abierta junto a la Gran Cruz y rodeada de frondosos bosques. Cuenta con 120 habitaciones en las que habitualmente descansan turistas de paso o asistentes a retiros espirituales, convenciones y cursillos que desean un remando de paz y tranquilidad en pleno entorno natural.

Dispone de 220 plazas distribuidas en 2 plantas, un restaurante, bar-cafetería, ocho salas de reuniones, dos auditorios, una biblioteca con 20.000 volúmenes, servicio de lavandería y planchado, máquinas de comida y bebida, ascensor, venta de libros y de licor monástico, capilla, wifi en zonas comunes y garaje gratis.

(SERVIMEDIA)