Quantcast

Rivera permitiría investir a Sánchez si se compromete con 10 reformas

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, anunció este sábado su disposición a desbloquear la investidura de Pedro Sánchez, en caso de que volviera a ganar las elecciones, si se compromete con un decálogo de reformas que fue enumerando.

“No habrá bloqueo”, confirmaron a Servimedia fuentes cercanas a Rivera después de que éste diera la campanada en los últimos 20 minutos de una larga intervención de más de una hora en lo que se presentó como un encuentro en Madrid con cargos, candidatos y militantes del partido.

Los primeros 45 los dedicó a enumerar esas reformas y a criticar al PSOE por pretender ser “casco azul” y colocarse en el medio entre los demócratas y los independentistas que promueven la violencia. Les reprochaba así la abstención del PSC en la moción de censura contra el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que Cs presentará mañana en el Parlamento de Cataluña.

Sin embargo, al final de su discurso pasó a abogar por el “sentido común” contra los “sectarismos” y presumir de que el suyo es “el partido que más gobierna con distintos” y de que “sabemos acordar con los que quieren acordar”.

Reconociendo que para llevar a cabo esas reformas harán falta muchos escaños, Rivera llamó a “poner lo que nos une por encima de lo que nos separa” porque “España no puede aguantar un minuto más de bloqueo” y el 10-N “tiene que ser el punto de salida de las grandes reformas”. Y dijo que “en lo que dependa de Cs”, ellos van a poner el país en marcha, tanto si gana las elecciones como si sigue en la oposición.

“Me comprometo a convencer al PSOE para que rectifique, para que vuelva al constitucionalismo, para apoyar o liderar estas reformas”, anunció. “¿El PSOE está dispuesto a rectificar? Hay 10 reformas encima de la mesa”. Así, esperando que el PP se sume también, España tendría “un gobierno y una oposición trabajando juntos y un país al lado remando en la misma dirección”.

Entonces, si Cs gana las elecciones, mantiene que llamará al PP para formar gobierno, pero también al PSOE para que se sume. Pero, si gana el PSOE, dijo, “mi compromiso sigue vigente, lideraré estas reformas de Estado aunque no gobernemos”. Rivera cerró su intervención conjurándose para “poner lo que nos une por encima de lo que nos divide” y a “estar en la solución sea cual sea el resultado de las elecciones.

La había comenzado llamando a poner “España en marcha” y destacando que “aquí no hay siglas” porque él es “un español más que piensa que este país tiene”, frente a quienes no quieren poner al país en marcha “hasta que no salga el resultado que ellos quieren”.

“Estamos aquí porque, cuando planteamos una solución de Estado para no depender de separatistas y populistas y que la oposición tuviera una posición responsable y nos dijeron que no”, lamentó.

Recordó así a su oferta de última hora al PSOE para investir a Pedro Sánchez si el PSOE se comprometía a gobernar con UPN en Navarra y no con Podemos y Geroa Bai, a no subir los impuestos a las familias y, finalmente, a comprometerse a no conceder indultos a los líderes independentistas catalanes si son condenados por el Tribunal Supremo y a abrir una mesa para preparar la eventual aplicación del artículo 155.

Rivera reprochó a Sánchez que contestara a su oferta con una carta y no con la “reunión de Estado” que le pedía, y le recordó que “no basta que tener un Gobierno, una aritmética, hay que tener un horizonte político donde mirar”. A Podemos afeó que esté “bloqueando el país, pidiendo ministerios no se consigue nada”.

Tras reiterar sus quejas referidas a Cataluña o el País Vasco, donde no se puede hablar español, acosan por llevar la bandera o a la Guardia Civil, y que los ciudadanos no sean todos iguales independientemente de donde vivan, Rivera quiso mirar al futuro y enumerar las reformas que cree necesarias.

Por un lado, un pacto de Estado para el apoyo a la natalidad y a las familias, porque “un país sin niños es un país sin futuro”. Por otro, otro un pacto educativo para uniformizar cánones en toda España, porque hay que “hablar más de la educación y menos del aborto o de Franco”.

El líder de Cs reclamó también para la Sanidad una base de datos común, una cartera de servicios común y una tarjeta sanitaria válida para toda España; otro pacto contra la despoblación, y medidas para la regeneración y la lucha contra la corrupción.

Aquí contestó explícitamente al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, quien, ayer, en un coloquio con Felipe González le llamó “inquisidor” por haberle obligado a hacer dimitir a una senadora de Murcia imputada por corrupción y luego absuelta para aprobarle los Presupuestos de 2017.

“Decía que éramos muy pesados, que pedíamos que no hubiera imputados en los gobiernos. Sí, señor Rajoy, somos muy pesados”, le respondió, para reafirmarse: “Cuatro años después ya no hay imputados en los gobiernos donde estamos. Nos montaron la de Dios, pero teníamos razón”. Como reforma para los próximos años, pidió trasladar la de los aforados a la Constitución.

Por último, Rivera pidió “siempre que se pueda, bajar los impuestos”, unas pensiones garantizadas y actualizadas, un plan contra el “precariado” en general, y reformar el sistema electoral mejorando la proporcionalidad, desbloqueando las listas y poniendo un mínimo del 3% de votos en España para obtener representación, para dejar fuera a los independentistas. “Los españoles somos buenos pero no podemos ser tontos”, enfatizó.

Rivera terminó su discurso advirtiendo de que “España está en jaque” y refiriéndose a la moción de censura contra el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, que Cs presentará el lunes en el Parlamento de Cataluña. Y afeó al PSC que se vaya a abstener después de haberle pedido hace meses que la presentara.

“Todo en este país pasa por que el PSOE cambie de aliados y escoja bien quiénes son sus adversarios”, recalcó. “No se puede ser casco azul cuando unos son demócratas y otros defienden la violencia. No se puede estar en medio. ¿Y dónde está el PSOE? En la nada, en el medio”.

(SERVIMEDIA)