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Expertos piden a las familias que se impliquen más en la educación de sus hijos para evitar ‘manadas’

Expertos en educación y menores reclaman a las familias que se impliquen más en la educación de sus hijos para que aprendan “límites” y los jóvenes tengan un concepto de sexualidad basado en el respeto.

En declaraciones a Servimedia, el psicólogo forense y primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, apeló a la necesidad de educar a los niños “en lo que es el amor”, en la amplitud de su concepto (“a su madre, a la naturaleza”…), y dijo que “se banaliza” el amor manifestado en “el poseer” y “el querer”.

“Se está perdiendo el criterio de ser ciudadano para ser consumista”, aseveró. A ello habría que añadir, según la hipótesis de este experto, que “muchos jóvenes” están viendo imágenes sexuales de ‘manadas’, “reales o virtuales”, que “suponen la despersonalización del acto y desresponsabiliza” a quienes las protagonizan. “El grupo es peligroso, ampara, tapa”, sentenció.

Urra, que no cree que haya “efecto llamada” en este tipo de violaciones por los últimos casos conocidos, subrayó que los abusos son “del hombre a la mujer” y que no sólo parten de algo instintivo, sino que “el violador es consciente de lo que quiere hacer”. A ello, precisó, hay que sumar el consumo de alcohol y drogas, circunstancias que hacen que “las chicas estén en riesgo” cuando van solas de madrugada, por ejemplo.

El psicólogo aseguró que, por su trabajo, cuando habla con violadores encarcelados les pregunta si han llorado. “No empatizan”, subrayó, apuntando también al riesgo que estos agresores tienen de reincidir. “No es lo mismo un tipo que viola dos veces o que lo hace en manada”, indicó.

‘NO ES UNA PANDEMIA’

“Habría que preguntarse qué familia está detrás de los grupos de manadas. La idea de que todo tipo de jóvenes lo haría no es verdad. Esto no es una pandemia”, dijo, subrayando la necesidad de que en el hogar se refuercen valores como la empatía y el respeto al otro. Por ello, lo de las manadas responde “a un tipo de perfil y mentalidad”, ya que “la mayoría de la gente no tendría relaciones sexuales en grupo”.

Es más, según destacó, todos los violadores con los que ha hablado creen que el concepto de mujer es el de “puta”: “Está en su planteamiento vital”.

Por eso aplaude que sentencias como la del Supremo que endureció la pena para los miembros de la ‘manada’ de Pamplona supongan, junto a la educación, una forma de luchar contra esas agresiones, a la vez que, junto a “la educación y la sanción”, reclame a los ayuntamientos que vigilen posibles focos marginales y de consumo de sustancias como las casas de ‘okupas’.

‘AUTOESTIMA BAJA’

El profesor y asesor familiar Francisco Castaño también dijo a Servimedia que las ‘manadas’ son “casos aislados”, que la educación “influye” y que esas agresiones las hacen “chicos con autoestima baja” para demostrar “su poderío haciéndose el malote” y a los que les han faltado “normas y límites en casa”.

El también cofundador del método ‘Aprender a educar’ para ayudar a familias con problemas, apuntó que ha cambiado el concepto de sexualidad como “una forma más de divertirse” entre jóvenes que “no tienen la suficiente madurez” y adoptan conductas de riesgo. “Crecen si estar preparados” por falta de límites en casa, indicó.

“Cuando mi padre me educó a mí había un respeto. Era más difícil portarse mal y más fácil educar”, recordó. Por eso pidió a las familias que asuman la responsabilidad de las conductas de sus hijos: “Educar es una mezcla de firmeza y cariño, con unos límites adecuados a la edad. La ausencia de normas hace que los niños maduren antes, pero sin estar preparados”.

“Tener un hijo no es saber ser padre”, añadió, por lo que recomendó a los padres “ir evolucionando con la sociedad” y que las familias se formen para atajar los problemas de comportamiento de los hijos.

“Tenemos una buena juventud”, matizó, pero los problemas de comportamiento son cada vez más habituales y más precoces. “No sólo en clases bajas, también en familias de clase media, con padres con estudios universitarios que no saben poner límites”, concluyó.

(SERVIMEDIA)