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Ana de Armas, Martiño Rivas, un puñado de besos y el cine español, entre otras cosas

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ANA DE ARMAS: “EL PÚBLICO HA PERDIDO LA CONFIANZA EN LA CALIDAD DEL CINE ESPAÑOL”Después de 'El


ANA DE ARMAS: “EL PÚBLICO HA PERDIDO LA CONFIANZA EN LA CALIDAD DEL CINE ESPAÑOL”Después de 'El Internado', ¿cómo ha sido el reencuentro con Martiño?Pues es que eran dos sensaciones distintas: por un lado, encontrarte con una persona mucho más madura, con más experiencia profesional y personal, y de pronto, hablas dos palabras con él y te das cuenta de que es lo mismo. Estamos igual. Los lazos que creamos antes, las experiencias cada día durante tres años, que como dice Martiño era como si hubiésemos pasado la mili juntos, están ahí.Y facilitará las cosas a la hora de contar una historia así.Facilita muchísimo. Cuando Menkes me preguntó en quién pesaba, se lo dije enseguida: Martiño. Porque iba a ganar algo con los personajes que con otra persona desconocida no tendría. Obviamente lo haces y ya está, pero si ya lo teníamos, era algo muy potente.¿Cómo llegó a ti el proyecto?Yo estaba en Los Ángeles y David me envió el guión. Los primeros contactos fuero por e-mail. Y cuando llegué a Madrid ya empezamos a trabajar en persona.Sol es un 'papel regalo', pero también difícil por todo lo que conlleva interpretar a un personaje así. ¿En algún momento has entrado en contacto con alguien que estuviera atravesando esa situación para prepararlo?Mucho antes de empezar a preparar esta película conocí a personas con Sida y seropositivas. Pero lo que me llamo la atención del personaje es que lo tiene, es una cosa con la que Sol está cargando cada día, pero para mí la peli no va de eso. Me explico: estamos viendo a una persona que ya ha aceptado lo que le pasó. No vemos el momento donde se entera, le dan la noticia y se deprime, llora, se pelea con el novio… No vemos ese proceso. Vemos que ella ya lo ha asumido, ha entendido que no lo puede cambiar y aún más quieres volver a intentarlo, volver a enamorarse, confiar en otra persona… ¡Era tan positivo! En la película se plantea al principio, pero luego se olvida. Sol puede ser seropositiva como puede ser cualquier otra cosa. Menkes no quería entrar en eso. Personalmente me hubiera gustado tocar el tema más a fondo. Pero es una decisión de David, y es verdad que ahora en España no se habla mucho del tema, y la película es un poco así aposta. Menkes en todo momento dijo que quería un mensaje positivo. En este sentido, creo que Dani, el personaje de Martiño, es un poco como el espectador.He oído que el color de tu pelo en la película lo habías elegido tú.Sí. No sé por qué, pero durante varías días pensé en Sol con el pelo rosa. Ya por e-mail la respuesta de Menkes era no, no, no, no. Y yo sí, sí, sí, sí. Y cuando llegué aquí le convencí personalmente. Es que creo que aportaba algo al personaje. Cuando ves a alguien así, lo primero que piensas es por qué se ha puesto el pelo así. Algo ha pasado o le está pasando. Ya le creas un background al personaje que dice algo. Y por otra parte, es la típica decisión inmadura con la que crees que cambiándote algo te vas a sentir mejor. Y luego te das cuenta de que no. De que hasta que no pase un tiempo no va a cambiar nada. Es un poco la inmadurez y la decisión de esta niña de poner un poco de color a su vida.Has rodado con De Niro 'Hands of stone', una película sobre la vida del boxeador panameño Roberto Durán. ¿Me puedes contar algo?Sí. Después de ésta, empecé a rodar con De Niro. Se estrenará a principios del año que viene aquí. Fue una experiencia preciosa. Edgar Ramírez y yo, Edgar hace de Roberto Durán, pasamos bastante tiempo en Panamá con Durán, su esposa, los hijos… Edgar empezó a boxear y tuvimos clases de acento, así que fue un trabajo largo, más los dos meses de rodaje. Pero es tan increíble y tan agradecido cuando tienes tiempo para preparar algo y luego empezar a rodar, porque normalmente ni ensayas, o ensayas poco, y es más improvisación. Y luego el compartir escenas con De Niro, con Helen Barkin, con Rubén Blades… para mí fue el mejor personaje que he hecho en mi vida. Porque Edgar y yo empezamos con 14 años, que es cuando Felicidad y Durán se conocen, y a lo largo de la peli pasan tres décadas. Fue un recorrido precioso. Después de terminar ésa, vine al estreno de 'Por un puñado de besos' en el Festival de Málaga, y de ahí me fui a Chile a rodar 'Knock Knock' (con Keanu Reeves).Desde dentro, y después de probar distintas cinematografías, ¿cuál crees que es el fallo del cine español para que en su propia casa no guste?Creo que puede ser que el público ha perdido un poco la confianza en el cine y en la calidad de lo que se hace. Parte un poco de la cultura del país. La gente, los actores más cercanos que tiene, son los de la tele, que es lo que más se hace en el país. Pero si antes de ver a esos actores ven otros programas, que son los que son, sin querer, se va enquistando algo ahí dentro. La imagen que le llega a la gente es de algo cutre, feo. Hablo como espectadora. Luego, a nivel de producción y de directores y de guiones, obviamente, hay otros problemas que también influyen mucho en la calidad de las cosas. En general, los guiones, las historias, se repiten, y a lo mejor por eso no gusta.Por lo menos, le va bien a la ficción…Sí. Se están haciendo muchas más series que cine. Y muchos actores que antes no querían hacer tele ahora están haciendo tele, y lo hacen bien. Lo hacen lo mejor que pueden, con lo que tienen.

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