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Un auditorio construido en medio del desierto saudí acaba de ser distinguido con un premio Guinness tras convertirse en el edificio de espejos más grande del mundo.

El Maraya Concert Hall, en Al Ula (Arabia Saudita), consiste en una estructura en forma de cubo recubierta completamente por espejos, lo que le hace prácticamente invisible en el enorno, de ahí que muchos se refieran a ella como “un milagro en el desierto”. Maraya significa ‘reflexión’ en árabe.

El edificio alcanza casi los 10.000 metros cuadrado y una capacidad para 500 personas.

Los diseñadores aseguraron que los espejos eran el mejor material para construir el edificio y respetar el entorno sin resultar demasiado invasivos.

La sala está concebida como un lugar para celebrar conciertos, presentaciones, conferencias de negocios y otros eventos.