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La policía interviene en 28 fiestas en pisos de Santiago durante el primer jueves universitario

La Policía Local de Santiago de Compostela tuvo que intervenir en un total de 28 fiestas celebradas en pisos durante la noche de este jueves, el primero desde el arranque del curso universitario, además de disolver dos “pequeños intentos” de botellón con tres y seis participantes cada uno y desalojar un establecimiento donde había más de 70 personas.

Lo acontecido en la capital gallega este primer jueves universitario ha llevado al alcalde compostelano, Xosé Sánchez Bugallo, a realizar una llamada a la responsabilidad de los estudiantes, porque se trata de “una magnitud realmente excesiva” en medio de la pandemia por coronavirus.

La volumen del problema llevó al regidor a plantear incluso que la Xunta intervenga para que se puedan imponer sanciones “muy superiores” a los 200 euros que por la ordenanza municipal se pueden instruir en la actualidad.

“Si se mete en medidas de protección anti COVID se pueden imponer importes muy superiores, porque un problema de molestia se convierte en un problema de salud pública”, argumentó Bugallo en rueda de prensa.

SITUACIÓN DE LOS CONTAGIOS

En su opinión, la ciudad se enfrenta estas dos o tres semanas a “la prueba de carga” para conseguir que no se dispare la cifra de contagios por coronavirus y así pasar a reducir la incidencia y consolidar una posición “relativamente razonable”.

Al respecto, recordó que la incidencia de la pandemia en Santiago de Compostela presenta “cierta estabilización”, puesto que el número de casos activos desde finales de agosto se mantiene entre los 180-190 por cada 100.000 habitantes.

Se trata de una cifra “ligeramente superior” a la media de Galicia, de 160 casos, y situada por encima de Ferrol y Vigo, pero inferior a las magnitudes registradas en A Coruña, Lugo, Ourense y Pontevedra. Según los datos que aportó, se diagnostica un promedio de 11 casos diarios.

No obstante, se refirió al “riesgo muy elevado” que existe en la ciudad y que obliga a ser “especialmente prudentes” por la “magnitud de movilidad” de sus residentes. Así, apeló en concreto a los estudiantes porque “se pueden convertir en una amenaza y en un riesgo potencial para sus familias, abuelos, vecinos y muchas otras personas”.

HOSTELERÍA

Respecto a las medidas solicitadas por la hostelería para afrontar el impacto de la pandemia, Bugallo admitió que “no es previsible una recuperación a corto plazo”, sino que se prevé a partir de Semana Santa, por lo que se comprometió a que el consistorio analizará “hasta dónde puede llegar”.

Así, se mostró abierto a ayudar al sector en cuanto a elementos como sombrillas, mamparas o estufas, pero descartó estructuras fijas, puesto que “la vía pública es un espacio compartido por diferentes usuarios” y es preciso “preservar los intereses y derechos de todos”.

En cuanto a las ayudas, avanzó que esperan que puedan surtir “efectos inmediatos”, porque serán “medidas transitorias” para un período de tiempo en el cual sigue vigente el estado de emergencia sanitaria. “Este otoño e invierno seremos más flexibles, pero eso no nos condiciona para el siguiente si las condiciones son diferentes”, matizó.

En cuanto a medidas fiscales, las vinculó a los presupuestos del próximo año. En cualquier caso, reflexionó con lo “contradictorio” que es pedir exenciones de pago a la vez que se reclaman incrementos de ayudas. “Las cuentas no salen”, advirtió y agregó: “Lo que dejemos de recaudar limita lo que podemos hacer”.

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