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TVE

La autopsia al cuerpo de Blanca Fernández Ochoa va más lento de lo que se pensaba inicialmente.

El elevado estado de composición ha impedido que los forenses pudieran analizar las huellas dactilares de la deportista por lo que habrá que esperar a que el resultado de otras pruebas que se conocerán en las próximas horas puedan confirmar al 100% la identidad del cuerpo encontrado en el Pico de La Peñota.

Además los forenses tienen por delante la misión de analizar los medicamentos que se han encontrado en el estómago de la Blanca, para determinar si fueron estos los que provocaron la muerte.

Según informó ‘ABC’, en la mochila que llevaba Blanca se encontraban todos los medicamentos que tomaba la medallista olímpica. Además en las inmediaciones también había una botella de vino aunque se desconoce si era de ella. ‘La Razón’ añade que en la mochila también estaban las llaves del coche y parte del queso que había comprado el día de su desaparición.

Según ‘El Mundo’, los forenses han encontrado en el organismo de la exesquiadora restos de unos comprimidos denominados comercialmente Sinogan, que tomados en gran cantidad podrían suponer la muerte.

La familia de la medallista espera a que el juez dé por finalizados los trabajos de identificación del cadáver para llevarla al tanatorio de Cercedilla donde se instalará la capilla ardiente antes de ser incinerada.

LAS CLAVES QUE DEBE ACLARAR LA AUTOPSIA