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Qué pasa si en el colegio de mi hijo hay un caso de coronavirus

Máxima incertidumbre y pocas garantías a apenas unos días de la vuelta al cole. Ya hay cinco comunidades que han optado por posponer la fecha de vuelta a las aulas: Murcia, Asturias, Madrid, La Rioja y Canarias. Aunque existen protocolos para garantizar las medidas de seguridad, lo cierto es que la situación sanitaria dificulta su puesta en práctica efectiva. Todo indica que no es el momento adecuado para volver a las aulas, pero no hay alternativa.

El pasado 27 de agosto tuvo lugar una conferencia conjunta en la que participaron Salvador Illa, Ministro de Sanidad, la Ministra de Educación Isabel Celaá y los consejeros autonómicos de educación. Previamente, cada comunidad había elaborado un protocolo de vuelta al cole por su cuenta. En la reunión de la semana pasada se consensuaron una serie de medidas y procedimientos para tratar que el nuevo curso se inicie con la mayor seguridad posible.

Coordinador covid

Por un colegio o instituto pasan cientos de personas a lo largo del día. Conviven en espacios cerrados y abiertos, comen juntos, hacen deporte, tocan los mismos pomos de las puertas, viajan en autobús…El número de contactos que puede tener un alumno o profesor a lo largo de una jornada laboral es elevadísimo, y eso complica mucho el control y contención del virus. Ante tal complejidad, no basta con gel desinfectante y mascarilla.

Las autoridades educativas hacen un llamamiento al sentido común. Se pide que los alumnos, profesores y personal no docente que tengan cualquier síntoma compatible con coronavirus no acudan al centro escolar. ¿Y qué pasa si una persona comienza a notar los síntomas en medio de una jornada? Ya se ha diseñado un protocolo de actuación al respecto: se llevará a un espacio separado de uso individual con ventilación adecuada y contará con una papelera de pedal con bolsa. Se le colocará una mascarilla quirúrgica, tanto al que ha iniciado síntomas como a la persona que quede a su cuidado, y se contactará con la familia y con el centro de salud de referencia.

Precisamente uno de los apartados más importantes de este plan de vuelta al cole es la comunicación y coordinación constante entre los centros educativos y los centros de salud. En algunas comunidades se crea la figura del “coordinador covid” en los colegios, encargado de mantener el contacto con el personal sanitario. En otras autonomías se le ha asignado una enfermera de referencia a cada centro educativo.

Otra de las medidas consensuadas es el establecimiento de grupos de convivencia estable, también llamados grupos burbuja. Esto es: grupos de 20-25 alumnos, con sus profesores aparte, que no entran en contacto con otros grupos en ningún momento. Ni en clase, ni en el colegio, el comedor o el transporte. De este modo, en caso de que se registre un positivo no es necesario aislar de primeras a todo el alumnado. El rastreo de contactos es así más rápido y sencillo.

En caso de que se registren uno o varios grupos con positivos, la escuela no cerrará de inmediato. Y en caso de que lo hiciese, señaló el ministro Illa, “sería de forma temporal, para catorce días”. Además, el cierre de un centro educativo será decisión de los gobiernos autonómicos y no del central.

Prevención

Se han acordado asimismo una serie de medidas y recomendaciones orientadas a la prevención. Al inicio de la jornada, se medirá la temperatura corporal a todo el alumnado y al personal del centro. Se establece priorizar, en la medida de la posible, la utilización de espacios al aire y la comunicación con las familias por teléfono o correo electrónico.

Respecto al transporte, se pide priorizar el transporte activo, andando o en bicicleta, antes que el autobús u otros espacios cerrados.

¿Qué pasa en otros países?

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No solamente en España está siendo complicada la vuelta al cole. En Estados Unidos, por ejemplo, donde ya llevan varias semanas de clase, se han registrado ya más de mil brotes en escuelas a lo largo y ancho del país. A falta de datos oficiales, la maestra Alisha Morris ha creado una base de datos de rebrotes usando noticias de medios locales.

“Empecé buscando en Internet “escuela, positivo” y fui recopilando artículos y archivándolos”, ha explicado Morris, “pronto me quedé impactada de la cantidad de casos que estaba habiendo en la reapertura de los colegios”. Uno de los problemas que se está encontrando es la resistencia de los centros educativos a la hora de reconocer los positivos.

“Entiendo su preocupación por la privacidad”, concede, “pero creo que es más útil la transparencia. Las escuelas comunican los casos a los contactos más próximos, quizás también al profesorado, pero no quieren que lo sepa nadie más”·

Aquí todavía tenemos unos días para prepararnos. Veremos lo que está por venir.

¿Cómo actuar en caso de rebrote?

Que la vuelta al cole pueda efectuarse con garantías y seguridad dependerá en buena medida de la responsabilidad e implicación de toda la comunidad educativa. No solo profesores y alumnos, sino también familias y personal no docente.

El compromiso de los padres debe pasar, en primer lugar, por no llevar a su hijo a clase si presenta algún síntoma. Aunque en el colegio le midan la temperatura a diario, no estaría de más que los padres hiciesen lo propio al llegar a casa para hacer un seguimiento de su estado de salud. También deberán encargarse de proveerle de suficientes mascarillas y gel desinfectante.

Será también fundamental una buena coordinación, tanto entre familiares como entre los familiares y el centro. Una comunicación ágil, a través de por ejemplo de grupos de WhatsApp de padres, puede ayudar a un rastreo de contactos rápido y eficaz. Será asimismo responsabilidad de los padres evitar en la medida de lo posible que su hijo participe en actos multitudinarios o permanezca innecesariamente en espacios cerrados con muchas personas.

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