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La mayoría de las viviendas construidas antes de 1975 poseen cañerías fabricadas con plomo. Un material que resulta tóxico, especialmente para bebés y mujeres embarazadas, y por tanto nada saludable. Sin ir más lejos, la sustitución de estas tuberías por otras de cobre resulta hoy en día obligatoria

La instalación de tuberías de plomo está prohibida desde hace ya unas décadas. Además, todas aquellas viviendas que aún posean tuberías de este material deberían hacer frente a una reforma y sustituirlas por otras de cobre. Para dicho cambio, nada mejor que contar con los servicios de fontaneros Antonio Grimaldos

Esta empresa de fontanería realiza todo tipo de trabajos las 24 horas del día los 365 días del año. Su equipo está formado por una serie de fontaneros con gran experiencia capaces, precisamente, de sustituir las viejas tuberías de plomo por otras de cobre y así cumplir con la normativa legal vigente. 

Cómo cambiar las tuberías de plomo por otras de cobre

Hay usuarios que, en realidad, desconocen si su vivienda tiene o no las tuberías de plomo. El mejor método para saber si son de este material es observando las tuberías a simple vista. El plomo es un material de color gris mate tan blando que se puede rayar con una llave o con un martillo. 

Por lo general, hay varios procedimientos básicos para sustituir y cambiar las tuberías: 

  • Se levanta todo el baño o la cocina de casa
  • Se anulan las tuberías subterráneas y se colocan unas nuevas de cobre vistas
  • Revestir las tuberías de plomo para impermeabilizarlas de la corrosión 

Si hablamos de presupuesto, es evidente que la tercera opción es mucho más económica, aunque es probable que más adelante haya que realizar la sustitución integral. Pero, en un principio, puede ser la solución más efectiva, ya que se consigue ahorrar aproximadamente un 40% de lo que supondría el coste total de una reforma. 

Curiosamente, el precio de este tipo de instalación no va a depender del tamaño del baño o la cocina ni de la longitud de las tuberías, sino más bien de la cantidad de enlaces que el fontanero deba realizar. Es por eso que para este tipo de trabajos nada mejor que contar con un equipo profesional como el de fontaneros Tarragona

Una empresa de este tipo, además de hacer el trabajo de forma mucho más segura y eficaz, no requerirá de muchos días para llevar a cabo una u otra obra. Se estima que en unos 2-3 días, la retirada y sustitución de tuberías puede estar terminada. 

Una sustitución obligatoria por ley

Las tuberías de hierro y cobre fueron sustituyendo a las de plomo a partir de la década de los 80 del siglo pasado. Sin embargo, aún hay viviendas construidas en años anteriores que no han sufrido ningún tipo de reforma desde sus inicios, por lo que probablemente dispongan de tuberías de plomo.

La sustitución de las mismas es obligatoria. Así lo podemos ver en el artículo 20 del Real Decreto 140/2003 de 7 de febrero. Esta normativa es la que regula el agua de consumo en toda España y establece los criterios sanitarios de calidad que debe tener el agua que se utiliza en cualquier vivienda. 

Lo que dicho artículo 20 viene a decir es que se prohíbe en todos los casos la presencia de plomo en el agua. Es por eso que el propietario de la vivienda debe hacerse cargo de la sustitución de las tuberías, así como los vecinos de la comunidad si hay que cambiar las tuberías de todo un edificio. 

Ventajas de las tuberías de cobre

Si hay que sustituir las tuberías de plomo, nada mejor que hacerlo con tuberías de cobre. En primer lugar porque su instalación es muy sencilla y rápida, ya que el cobre es un material elástico que se puede curvar en frío para adaptarse mejor a cualquier estructura o recoveco. 

Además, el cobre es también un material muy ligero, con lo que se reducen los costes de transporte y mano de obra gracias a su versatilidad. Todo ello sin contar la vida útil que pueden tener las tuberías de este tipo. Si hacemos un buen uso de la instalación, puede llegar a durar unos 100 años. 

Por último, hay que destacar que las tuberías de cobre ofrecen una gran resistencia al calor y la presión. Son tuberías que no emiten gases tóxicos y son perfectamente resistentes a la corrosión, por lo que pueden instalarse sin ningún tipo de problemas en exteriores. 

En definitiva, a todas aquellas viviendas que aún tengan las tuberías de plomo se les recomienda encarecidamente que las sustituyan por otras de cobre. No ya solo por la seguridad que este último material puede proporcionar a la instalación, sino también por los problemas para la salud que conlleva el contacto del agua con un material tan tóxico como el plomo. 

Sin ir más lejos, las autoridades sanitarias advierten que antes de beber agua de una tubería de plomo lo mejor es dejarla correr durante un rato, no usarla para los biberones del bebé ni utilizarla en lo posible para cocinar.