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Pocas cosas se igualan al sabor y aroma de las comidas que son preparadas en un horno de leña, hasta tal punto que hay cientos de personas que han llevado uno de estos a su casa o a su negocio para poder disfrutar de las ventajas que ofrecen este tipo de hornos.

Los avances tecnológicos y el conocimiento de que la comida preparada en horno de leña es la preferida por un gran número de personas, forma parte de todo lo que hemos hecho para que se fabriquen estos hornos que son una mezcla de rusticidad y practicidad.

¿Qué tipo de alimentos se cocinan en un horno a leña?

Son una gran variedad los alimentos que se pueden cocinar en los hornos de leña, lo cual los hace más útiles a la hora de aprovechar lo mejor posible el calor que se genera dentro, el cual se prolonga hasta 24 horas.

Entre los alimentos más populares se encuentra la pizza, de hecho el punto de atracción mayor de las pizzerías es ofrecer este alimento preparado a la leña debido a su peculiar sabor.

Puedes preparar perfectamente un pollo con patatas y con muy poca grasa, ya que la forma tan homogénea en la que un horno de leña cocina los alimentos es única, resaltando lo mejor de cada una de las comidas que en él se preparan.

El arroz preparado en horno de leña acompañado de otros ingredientes es simplemente genial, así como los pimientos rojos asados que son sin duda una delicia para el paladar.

La carne de cerdo adquiere una textura y sabor inigualables cuando se cocinan en un horno de leña, igual sucede con el lechazo o una paletilla que van a quedar jugosos por dentro y dorados por fuera.

Una tecnología insuperable a la hora de obtener platos de excelente sabor

En la actualidad, las personas han cambiado sus costumbres hasta tal punto que no solo se trata de alimentarse, sino que hay que hacerlo de forma saludable, pero sin perder el gusto a la hora de comer un alimento que mantenga todo su sabor.

Por fortuna y como fabricantes de los hornos de leña hemos sabido hacerlos evolucionar por medio de diseños muy bonitos en los que prevalece la practicidad y la eficiencia, dos elementos que son clave a la hora de decidir qué modelo de horno comprar.

La fabricación de este tipo de horno de leña facilita que se mantengan siempre muy limpios, siendo esta una tarea que se realiza de forma rápida, por lo que están siempre listos para ser utilizados en cualquier ocasión.

¿Cómo funcionan estos hornos?

Si has comido alguna vez carne preparada en un horno a leña entonces ya sabes que esta queda realmente jugosa por dentro, pero sobre todo cocinada de forma muy homogénea.

Esta cocción tan perfecta responde a su forma redondeada en la parte interna, ya que hace que el aire caliente se mantenga circulando, haciendo que esta acción envuelva los alimentos y los cocine por todas sus partes, de tal forma que si quieres resultados óptimos debes colocar el alimento en el centro de este.

¿Qué material combustible se debe utilizar en un horno a leña?

Cuentas con varias opciones y es importante señalar que todas te proporcionarán resultados muy buenos, de tal manera, que puedes utilizar carbón o decantarte por la madera.

Entre estas destaca la de encina que es una de las más recomendables, ya que se caracteriza por una lenta combustión, lo cual produce brasas ideales para el cocinado de los alimentos.

Punto aparte merece el aroma que este tipo de combustible le otorga a los alimentos, lo que hará de tus comidas toda una experiencia de texturas, aromas y sabores.

Así mismo te recomendamos que utilices alimentos de buena calidad como carnes de primera o vegetales frescos para que la suma de la utilización de las mejores maderas, unido a alimentos de primera, den origen a comidas realmente deliciosas.

¿Cómo aprovechar mejor tu horno?

Para conseguir la temperatura ideal será necesario que dentro haya un buen fuego, por lo tanto y cuando lo enciendas es importante que primero trabajes con ramas muy finas que forman una capa de leña de unos 10 cm, para después añadir trozos más gruesos.

Mantén el tiro abierto para que entre oxígeno al horno y de ser posible abre la puerta en algún momento para aumentar el nivel de oxígeno. La temperatura debería alcanzar rápidamente los 500º C, lo cual indicaría que debemos esperar a alcanzar la temperatura idónea para cocinar.

Cuando se hayan consumido la totalidad de las llamas la temperatura comenzará a descender y es en ese momento cuando debes introducir un recipiente refractario en el horno con el alimento, no sin antes haber apartado el carbón que se encuentra en el suelo del horno hacia los laterales de este.