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lunes, 26 octubre 2020 5:17

Abanderados españoles en los Juegos Olímpicos recuerdan su gran día

El Comité Olímpico Español (COE) reunió este viernes a todos los abanderados españoles para recordar sus experiencias, justo en el día en el que debía celebrarse la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Tokio, aplazados a 2021 por la crisis del coronavirus.

Jaime Belenguer, toda una leyenda y referente de la gimnasia artística española, portó la bandera nacional en Roma 1960. “Llevar la bandera de tu país representando a España y a todos los deportistas es lo más importante, y lo que todo deportista desea. Es algo increíble”, dijo, en uno de los vídeo que fue publicando el COE durante este viernes.

Tras el gimnasta valenciano llegan las palabras del boxeador Enrique Rodríguez Cal. “Mi recuerdo como abanderado de la delegación española es inolvidable. Creo que, junto con la medalla de bronce de Múnich, ha sido lo mejor que me ha podido pasar en mi carrera deportiva”, dijo el abanderado en Montreal 1976.

Cuatro años más tarde, el piragüista Herminio Menéndez comandó la delegación española en la atípica ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980. “Mi experiencia como abanderado en la olimpiada de Moscú fue única. Recuerdo la entrada en el Estadio Olímpico portando la bandera, aunque en mi caso fue excepcional porque por el boicot a Moscú participamos bajo la bandera del Comité Olímpico Español”, recordó.

En Los Ángeles 1984 llegó el turno de Alejandro Abascal, regatista en la clase Flying Dutchman y medalla de oro en Moscú 1980 junto a Miguel Noguer. “Mi recuerdo del desfile inaugural es de una intensidad y una emoción muy grande. Verme con la bandera española al frente de mis compañeros, de todo el equipo español, es una sensación que solo puedo comparar con el momento de subir al pódium a recoger la medalla de oro. Recuerdo el momento mágico en que por megafonía oí el nombre de España”, afirmó.

La encargada de portar la bandera española en Seúl 1988 fue la Infanta Cristina de Borbón y Grecia, miembro del equipo olímpico de vela en la clase 470. “Recordándolo con los años, ser la abanderada durante los Juegos Olímpicos de Seúl, supuso para mí un orgullo indescriptible. Es indescriptible y todavía lo mantengo en la retina de mis ojos. Fue un orgullo increíble”, dijo.

En los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, los primeros que se celebraron en España, el abanderado de excepción fue el rey Felipe VI. “Tuve el honor, el inmenso honor (de ser abanderado), en los Juegos de verano de Barcelona 1992. Era la primera vez que se organizaban en España y, por lo tanto, jugábamos en España. Ser olímpico, o haber sido olímpico, no solo representa un éxito y un privilegio en la dimensión deportiva y competitiva, sino sobre todo implica el compromiso con los más altos valores que encarnan el ideal olímpico”, comentó.

Tras el éxito de Barcelona llegó Atlanta 1996, donde fue abanderado Luis Doreste. “Compartir ese momento con los deportistas españoles y las grandes estrellas del deporte internacional, es siempre un motivo de satisfacción y mucha alegría para todos nosotros. Para mí, fue un gran orgullo, desde el momento que me llamaron para ser el abanderado hasta que fue la ceremonia de inauguración, una ceremonia que recuerdo como una gran fiesta del deporte español”, afirmó.

Manel Estiarte, el mejor jugador español de waterpolo, fue abanderado en Syndey 2000. “Fue un día especial. Fue realmente maravilloso. Lo recuerdo aún con la sonrisa y con la emoción en el corazón porque tengo presente aún la sensación que sentí en aquel momento. Tuve el privilegio de estar delante de los deportistas españoles y marcarles el camino del sueño olímpico, el camino de la ilusión, el camino del deportista. Tengo un gran recuerdo de este día”, afirmó.

El gran palmarés de la judoca Isabel Fernández le llevó a liderar la expedición nacional en Atenas 2004. “Para mí ha sido un honor ser la abanderada del Equipo Olímpico Español, gracias a todos los resultados que he sacado en mi carrera deportiva. Me acuerdo como si fuera el otro día. Al entrar por la puerta del estadio con la bandera se me pusieron los pelos de punta y una sonrisa en la cara. En ese momento me vinieron diferentes sentimientos”, confesó.

En Pekín 2008, la delegación española salió al Estadio Olímpico de Pekín -el Nido- con David Cal a la cabeza. “Fue todo un honor. Recuerdo aquel momento con mucho cariño. Justo antes de entrar al estadio se me hacía la espera larga y una vez que entramos y desfilamos, lo cierto es que ocurrió todo lo contrario, se me hizo muy corto. Yo estaría ahí dando vueltas durante toda la noche, pero no podía ser. Para mí es una de las experiencias más bonitas de mi trayectoria deportiva”, recordó.

Cuatro años más tarde, en Londres 2012, fue el turno de Pau Gasol. “El momento de ser abanderado y de liderar a toda la delegación española en los Juegos Olímpicos de Londres fue uno de los momentos más bonitos de mi vida, de mi carrera como deportista, pero también como persona. Nunca olvidaré ese momento antes de entrar al estadio olímpico y darme la vuelta, mirar hacia atrás y ver a mis compañeros y compañeras, a punto de empezar los Juegos Olímpicos”, explicó.

El tenista Rafa Nadal fue el elegido para portar le reseña española en Rio 2016, después de no poderlo hacer en 2012 por lesión. “Mi experiencia personal en los Juegos Olímpicos siempre ha sido increíble y, obviamente, ser abanderado en Rio es un momento imposible de olvidar. Me hizo una ilusión tremenda y fue una experiencia increíble. El hecho de poder compartir ese momento con todos mis compañeros de selección, con toda la delegación española, es difícil de describir”, apuntó.

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