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El truco para freír las croquetas y que no se rompan

Definitivamente, las croquetas son un elemento básico en los menús de tapas españolas. Estos “buñuelos” franceses (sí, franceses) de bechamel ligeramente empanizados y fritos tienen una gran lista de rellenos posibles, lo que los convierte en un acierto seguro como aperitivo o merienda con una copa de cerveza o vino. Afortunadamente, prepararlas es muy fácil, lo complicado viene al momento de cocinarlas.

Puede que no queden lo suficientemente crujientes, pueden abrirse, estallar, soltar la salsa bechamel y resultar en una croqueta simple. Así que para evitar que tus preciadas croquetas sufran algunos de estos percances, es sumamente importante prestar atención a este truco para freír las croquetas y que no se rompan.

Aunque no lo parezca, las croquetas no llegaron a la península hasta finales del siglo XIX. De hecho, la primera receta de la croqueta se originó en Francia cuando Louis de Bechamel, un aristócrata encargado de la cocina del rey Luis XIV, creó la popular salsa bechamel y se le ocurrió la gran idea de recubrirla con una capa crujiente.

Con la aportación de diferentes culturas, la receta original ha tomado muchas direcciones con diferentes preparaciones e ingredientes. La croqueta original se ha ramificado en croquetas de jamón, pescado, pollo, verduras y muchas otras versiones.

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte

Como mencionamos anteriormente, si bien hacer la mezcla es fácil, cocinarla es lo que puede tornarse complicado. Puede estar fría por dentro, no lo suficientemente crujiente por fuera o puede romperse, en fin, hornear croquetas debería ser un arte. Pero si prestas atención al siguiente truco, te aseguramos que vas a poder freír la croqueta perfecta en poco tiempo.

Congela las croquetas antes de freírlas

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte

Para que las croquetas no se rompan al freírlas, es fundamental tener la mezcla bien fría. Puedes hacer la mezcla con anticipación y congelarla. Si tienes suficiente espacio en el congelador, puedes congelarlas previamente empanizadas durante unas 3 o 4 horas durante la noche.

Pero ojo, debes descongelar las croquetas antes de usarlas. Si es necesario, colócalas sobre toallas de papel para eliminar el exceso de hielo por unos 20 minutos. Si la masa está demasiado fría al momento de freírlas puede quedar cruda por dentro. Cuanto menos hielo haya alrededor de la croqueta, menor será la posibilidad de salpicaduras.

Evita las croquetas blandas y con formas extrañas

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte

Generalmente, cuando nuestras croquetas quedan blandas, se debe a que la salsa bechamel no está bien hecha. Para arreglar esto, comprueba que la salsa se pueda despegar de los laterales de la sartén.
Ahora bien, si las croquetas te salen con formas extrañas, puede ser porque la mezcla de la bechamel no se enfrió bien. Para evitar esto, puedes ayudarte con un molde para obtener una masa uniforme.

No les quites los ojos de encima

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte
Fuente: Oído Cocina Gourmet.

Con las croquetas no se puede jugar y menos si quieres evitar que se rompan. Con frecuencia debes darles la vuelta porque de lo contrario estallarán, y no nos referimos a un ligero chisporroteo. La salsa bechamel nadará en el aceite y solo te quedará una costra de croqueta simple. Por eso no debes dejar que se cocinen más de un lado que del otro. Todos los lados deben freírse por igual, ¿vale?

Nada de aceite frío

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte

Al freír debes tener una temperatura no menor a 170° porque ¿adivina qué? si las croquetas se rompen o se queman será porque no tuvieron una temperatura constante. Conseguir la temperatura correcta también hará que tengan una corteza crujiente que resguarde la bechamel en el interior.

Coloca varias croquetas en el sartén para freír con un poco de espacio entre ellas (no las coloques una encima de la otra) y fríe de 3 a 4 minutos hasta que queden doradas. Freír demasiadas croquetas a la vez o agitar la cesta durante la última fritura aumenta el riesgo de que la croqueta se rompa.

Dejar escurrir un rato sobre toallas de papel y ¡listo! Antes de freír la siguiente porción, es importante que te asegures de que el aceite haya vuelto a alcanzar una temperatura de 170 ° C.

Si las croquetas no se van a servir inmediatamente, puedes colocarlas en un horno caliente a 200°F ) por unos 30 minutos.

¿Cuáles son los tipos de croquetas española?

Freír la croqueta perfecta debería ser un arte

Hoy en día, existen muchas variedades de croquetas en el mercado y casi todas las culturas han desarrollado su propia receta. Todos los días se formulan nuevas recetas y se crean nuevos sabores. La siguiente es una lista de los diferentes tipos de croquetas españolas que puedes cocinar y que seguro te inspirarán para tu próxima celebración.

  • Jamón ibérico
  • Foie gras
  • Congrejo
  • Pollo
  • Bacalao
  • Chorizo
  • Seta
  • Queso azul
  • Verduras
  • Chocolate
  • Manzana

Lo mejor es que puedes probar y combinar tantos ingredientes como quieras.

¿Cómo se preparan las croquetas?

Para preparar las mejores croquetas, lo importante es hacer una buena salsa bechamel. A partir de ahí, agregar el ingrediente principal (como cualquiera de los anteriores) que le dará el sabor característico. A continuación la receta tradicional:

Ingredientes:

  • 1 cebolla picada
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 4 cucharadas de harina de trigo
  • 500 ml de leche
  • 1 puñado de perejil finamente picado
  • 1/2 taza de jamón curado finamente picado
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada
  • 2 huevos
  • 1/2 taza de maicena
  • 1 taza de pan rallado
  • Aceite vegetal para freír

Preparación:

  • Derrite la mantequilla, agrega a la cebolla y cocina hasta que esté tierna.
  • Añade la harina y sofreír unos minutos.
  • Añade la leche y mezcla hasta que no queden grumos.
  • Agrega sal, pimienta y nuez moscada y revuelve.
  • Cocina a fuego lento durante 10-15 minutos, revolviendo continuamente.
  • Agrega el jamón curado y el perejil, revuelve y retira del fuego.
  • Coloca la mezcla en una fuente para hornear grande y reserva hasta que esté a temperatura ambiente.
  • Haz bolitas con la mezcla. Cubrir primero con maicena, luego huevo batido y por último con pan rallado.
  • Luego cubre con una envoltura de plástico y deja reposar en la nevera durante 3 o 4 horas en el congelador
  • Retira las croquetas del congelador y deja reposar por unos 20 minutos
  • Calienta el aceite en una sartén honda a 170º y fríe las croquetas volteando frecuentemente.
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