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  • El Ayuntamiento norteño aprobó en Pleno por unanimidad, el informe de respuesta al trámite de consulta interadministrativa al que ha sido sometido el Plan Territorial Parcial del Litoral del Norte: Arucas-Moya-Santa María de Guía, planteado inicialmente por la Corporación insular; mientras los vecinos siguen presentando las alegaciones pertinentes para tratar de paralizar esta propuesta y solicitan la ampliación del plazo de exposición pública

 

  • Consistorio y vecinos coinciden en que las modificaciones territoriales proyectadas en el PTP-15 perjudican gravemente a las viviendas asentadas en la zona y al desarrollo económico y social de la franja costera del municipio

 

El Ayuntamiento de la Villa de Moya aprobó por unanimidad en Pleno, el informe de respuesta al trámite de consulta interadministrativa al que ha sido sometido el Plan Territorial Parcial del Litoral del Norte: Arucas-Moya-Santa María de Guía (PTP-15), planteado inicialmente por el Cabildo de Gran Canaria. Un documento que el Consistorio moyense entiende que perjudica gravemente a las viviendas asentadas en esta zona y al desarrollo económico y social del municipio en la franja costera. Opinión que comparten los vecinos de los barrios afectados, quienes han formado un frente común para mostrar su absoluto rechazo al proyecto y en el periodo de información pública están presentando, a título individual y por registro de entrada de la Corporación insular, las alegaciones pertinentes para tratar de paralizarlo por todos los medios. El plazo para sendos trámites finaliza hoy día 1 y el 5 de octubre respectivamente; a partir de esta fecha y sin renunciar al consenso con el Cabildo grancanario, Ayuntamiento y vecinos estudiarán las siguientes acciones a seguir.

En este sentido, el alcalde de la Villa de Moya, Poli Suárez, lamentó que la propuesta de PTP-15 del Cabildo de Gran Canaria “liquida del mapa la franja costera de nuestro municipio con un trazado de la carretera que hemos ido desmontando con datos e informes y, lo que es más grave, afecta a muchas familias que tendrían que expropiar sin haber considerado siquiera en el documento espacio para realojarlas ni alternativa de reubicación”. Y se mostró tajante al afirmar que “los abusos y atropellos de las instituciones no los podemos permitir y menos cuando afectan, de manera injusta, a nuestros vecinos”, por quienes, añadió Suárez, “llegaremos hasta donde sea necesario para evitar este atropello, a la justicia e incluso a Bruselas”. El máximo edil moyense aseguró que “no queremos perjudicar a Santa María de Guía ni a Arucas, pero este grupo de gobierno, los concejales en la oposición y los vecinos, entendemos inconcebible que traten a Moya como un simple punto de paso”, pues, concluyó, “en la zona afectada viven muchas familias por cuyos derechos y respeto lucharemos”.

Recuperación de la servidumbre de tránsito

El Consistorio moyense y los vecinos rechazan de plano las cuatro modificaciones territoriales proyectadas en el Plan Territorial Parcial del Litoral del Norte: Arucas-Moya-Santa María de Guía (PTP-15), que afectan directamente al término municipal de Moya. Una de las medidas más drásticas, social y económicamente, es la recuperación de la servidumbre de tránsito y de protección establecida en el frente marítimo, sin tener en cuenta las Directrices promulgadas por la Dirección General de Costas para el tratamiento del borde costero. Estas normas plantean definir el espacio de servidumbre considerando la clasificación del suelo con anterioridad a la Ley de Costas de 1988, que en el caso del ámbito afectado en la Villa de Moya se reconoce como Suelo Urbano en las Normas Provinciales de Urbanismo del año 1975 y según el planeamiento urbanístico municipal en vigor.

Además, las citadas Directrices priorizan otro tipo de actuaciones a la recuperación de la servidumbre de tránsito, como construir los paseos marítimos hacia el dominio público preservando las edificaciones existentes, tal y como plantea el Ayuntamiento en su propuesta. Mientras que el Cabildo de Gran Canaria insta al Ayuntamiento moyense y a la Dirección General de Costas a formar un consorcio con el fin de expropiar y derruir las viviendas para la construcción de un paseo marítimo que recupere el espacio de la servidumbre de tránsito, reubicando las edificaciones en otros suelos aptos dentro del término municipal. Un planteamiento que no solo no ha sido consensuado con el Consistorio como parte de esa hipotética sociedad, sino que, además, plantea una superficie de terreno insuficiente y dimensiones irreales para el realojo de las familias moyenses que perderían sus casas según el listado de referencias catastrales que recoge el propio documento. Sin siquiera establecer los criterios a seguir para ese realojo, como sí define para los vecinos afectados en el término municipal de Arucas y Santa María de Guía.

Asimismo, los vecinos denuncian que el actual proyecto del PTP-15 se refiere literalmente a sus viviendas como “actuaciones urbanas de carácter edificatorio deficiente”, considerándolas prácticamente como infraviviendas que no reúnen las condiciones de habitabilidad. Una catalogación, lamentan los afectados, que se ha establecido sin contrastar si estas construcciones disponen de licencias de edificación y si cumplen con las condiciones de habitabilidad exigidas legalmente. Además, los vecinos han reunido más de 1.500 firmas para solicitar al Cabildo de Gran Canaria la ampliación del plazo de exposición pública del proyecto, más allá del 5 de octubre, pues consideran que no han sido informados convenientemente de cada uno de los puntos del documento.

Vial de Alta Capacidad o variante del trazado de la GC2 Bañaderos-El Pagador

Otro de los planteamientos del Plan Territorial promovido por el Cabildo de Gran Canaria que presenta contradicciones, según el análisis de los técnicos municipales del Ayuntamiento de la Villa de Moya, es la propuesta de ejecución un Vial de Alta Capacidad (VAC) o variante del trazado de la GC2 en el tramo entre Bañaderos (Arucas) y El Pagador (Moya), similar a las alternativas que ya anuló el Tribunal Supremo en 2009 y 2011. Si bien entre los objetivos generales que plantea el PTP-15 se resalta el alejar el tráfico de las viviendas por motivos de seguridad y paliar el efecto barrera que ejerce el actual trazado entre los núcleos aruquenses de Bañaderos y El Puertillo, estas premisas no quedan reflejadas en la propuesta que discurriría por el término municipal de Moya. Donde el ramal propuesto quedaría a menos de ocho metros de algunas casas y a menos de treinta metros de otras edificaciones. Generando una sobrepresión en los núcleos urbanos del litoral que incumple la Ley de Carreteras de Canarias, que establece el límite de distancia entre vías y viviendas en treinta metros.

Además, el trazado propuesto para la nueva carretera, al transcurrir por una franja muy estrecha del territorio costero, dejaría a su paso por el litoral de la Villa de Moya un paisaje plagado de bancales o muros de hormigón para la contención de los ocho carriles con los que contaría la vía, cuatro en dirección a Las Palmas de Gran Canaria a los que se añadiría los otros cuatro existentes en la actualidad. Y erradicaría cualquier posibilidad de que el Ayuntamiento realice actuaciones de regeneración paisajística y medioambiental o creación de oportunidades económicas sostenibles y de ocio en esta zona, desde espacios verdes hasta usos terciarios para uso y disfrute del conjunto de la ciudadanía. A este respecto, la Corporación municipal lamenta que el documento del PTP-15 en estudio y sometido a consulta interadministrativa e información pública, no haya recogido, ni siquiera como alternativa, la propuesta de resolver el trazado mediante la ejecución de un túnel planteada por el Ayuntamiento y valorada positivamente en las diferentes reuniones mantenidas con el Cabildo de Gran Canaria. Estos túneles permitirían cumplir con los objetivos previstos en el Plan Insular y el propio PTP-15, alejando además las vías de los límites del Parque Rural de Doramas y de los riscos del macizo de Los Blanquizales, donde habitan y anidan importantes colonias de aves protegidas como la pardela cenicienta.

Equipamiento estructurante de interés comarcal

El Ayuntamiento de la Villa de Moya también muestra su disonancia con el equipamiento estructurante de interés comarcal que establece el PTP-15 para la zona que abarca la costa Oeste del municipio, desde el barrio de El Roque hasta los límites con el término municipal de Santa María de Guía. Una propuesta que trata de solucionar los usos residenciales del barrio guiense de San Felipe, planteando su integración conjunta en suelo moyense. En este punto, el Consistorio considera inapropiado que una franja de terreno perteneciente a la Villa de Moya se plantee para integrar un barrio residencial de otro municipio, donde los objetivos de desarrollo urbanístico podrían ser diferentes. Y teniendo en cuenta el grado de consolidación edificatoria y de población de los propios barrios costeros moyenses como El Roque, La Barranquera o El Altillo, distritos donde se podría definir un equipamiento de integración local vinculado a la playa de El Roque y el Charco de San Lorenzo, permitiendo el desarrollo de la zona y la creación de espacios libres y para el ocio financiados por el Ayuntamiento que alberga estos territorios.

Eje Verde Estructurante

Por otro lado, el Consistorio de la Villa de Moya también ha detectado contradicciones en el documento del PTP-15 relativas al uso alojativo turístico de la zona pues, si bien en la ficha de ordenación número 19 se reconoce este uso para ambos municipios, sólo se define la función residencial en el modelo de gestión y en los planos de zonificación del espacio guiense. A este respecto, el Ayuntamiento defiende que el Eje Verde Estructurante que plantea el PTP-15 recorra toda la costa oeste y no se detenga, como propone el trazado planificado, en las estribaciones del barrio de El Roque. Aunque con otro enfoque diferente al que propone el Cabildo de Gran Canaria, pues el Ayuntamiento alerta de que se está planteando la construcción del Eje Verde Estructurante sobre el actual trazado de la GC2, que pasaría de los actuales 17,40 metros a 20,25 metros por la ampliación prevista en su ejecución.

Asimismo, el Ayuntamiento advierte de que las secciones tipo definidas en el proyecto no se ajustan a la realidad del espacio; contempla aceras con un ancho irreal o viviendas donde actualmente no hay; además de resultar un espacio para el disfrute y tránsito de los viandantes en una cota inferior, pegado al muro de contención de la Vía de Alta Capacidad prevista. Lo que en su conjunto crearía una gran inseguridad a los transeúntes que pasearían por el boulevard inferior o Eje Verde Estructurante.

El Ayuntamiento propone obras de menor envergadura con mejores resultados

En este sentido, el planteamiento del Consistorio moyense para la costa Oeste del municipio contempla realizar obras de menor envergadura con las que se conseguirían mejores resultados, por ejemplo, manteniendo el actual trazado de la GC2 para construir el Eje Verde Estructurante por el lado mar, a través de los suelos urbanizables libres que discurren entre la vía y los actuales suelos urbanos; además de integrar en el PTP-15 el proyecto de Regeneración y Acondicionamiento del Litoral entre El Roque y San Lorenzo, para el que el Ayuntamiento ya ha iniciado la búsqueda de financiación, logrando un millón de euros del Estado. Este proyecto, que nuevamente obvia el documento de la Corporación insular, ampliaría el ancho actual de la GC751 por el lado tierra en el tramo de 2,3 kilómetros que une El Roque y San Felipe, para la habilitación de una acera de 1,5 metros de ancho; arcenes de 1,5 metros a ambos lados, acondicionados para el paso de ciclistas; y una línea de aparcamiento de 2,5 metros de ancho para facilitar el acceso a los puntos de interés y de ocio repartidos a lo largo de la franja costera. Además de embellecer el entorno con vegetación endémica de la zona litoral del norte de Gran Canaria.