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Sato aborda en ‘Nakuko wa ineega / Any crybabies around?’ la “evolución que se experimenta al ser padre”

El director de cine y guionista japonés Takuma Sato (Tokio, 1977) aborda en su película ‘Nakuko wa ineega / Any crybabies around?’, que presenta en la Sección Oficial del 68 Festival Internacional de San Sebastián, “la evolución que uno experimenta al ser padre”, una historia “que puede ser compartida en cualquier lugar del mundo”, según el productor del filme y también cineasta, Hirokazu Koreeda.

En rueda de prensa por vía telemática desde Japón, Sato, Koreeda y el protagonista de la película, Taiga Nakano, han agradecido que esta película pueda competir en el Festival de San Sebastián.

Sobre su implicación en la producción del filme, Koreeda ha explicado que la primera vez que vio el guión “fue en 2016”. “La historia me impresionó mucho, sobre todo el tercio final, me di cuenta de que podía ser una gran película”, ha indicado. A su juicio, “es una historia que puede ser compartida en cualquier lugar del mundo”, ha señalado, para añadir que también le interesó la “influencia” que las mujeres ejercían en el protagonista.

Sato ha explicado que esta historia comenzó hace unos cinco años, cuando se acercaba a la treintena y un amigo suyo se casó e iba a ser padre. “Sentía mucha intranquilidad ante el hecho de ser padre, no sabía cómo afrontarlo”, ha apuntado.

El cineasta ha señalado que su intención era reflejar “el cambio de mentalidad, la evolución que uno experimenta, cuando es padre”, aunque él no lo es. También ha señalado que en lo que respecta a la paternidad, “la madre siente cambio físico en su cuerpo pero el hombre no”, por eso, a su juicio, “ese cambio de conciencia le cuesta más”. “El personal femenino me dijo que no era precisamente así, que también hay que mujeres que son madres y no maduran”, ha apuntado.

En cuanto al rodaje en la península de Oga, en Akita (Japón) región en la que nació, Sato ha apuntado que los ‘namahage’ son como un dios en Japón, por lo que tuvo que explicar a la hora de tramitar los permisos para filmar, que su intención no era reflejar esa tradición, que eligió por su “fuerza visual”, como una festividad, sino contar la historia de algo frecuente en Japón que es que “el padre protege al niño y el niño promueve la madurez del padre”.

“La gente se implicó en la historia y la colaboración que he tenido ha sido estupenda”, ha reconocido, al tiempo que ha indicado que su intención al filmar en Akita también fue mostrar la “inquietud” que hay allí por la gente que se marcha a vivir en las grandes ciudades.

APORTACIÓN “FUNDAMENTAL”

Por otro lado, ha reconocido que “nunca” pensó poder rodar una película como ésta, “con su presupuesto y la repercusión internacional que está teniendo“, ya que hasta ahora había hecho cine ‘amateur’ y ha considerado “fundamental” la aportación de Koreeda para poder hacer realidad este proyecto.

En ‘Nakuko wa ineega/ Any crybabies around?’ un hombre desnudo y ebrio, Tasuku, aparece en directo en una televisión japonesa en plena celebración de la festividad de Namahage, en la que hombres disfrazados de ogros irrumpen en las casas para asustar a los niños y que se porten bien todo el año.

Tasuku, un joven padre, es condenado al ostracismo por avergonzar al pueblo y su tradición y huye a Tokio solo. Dos años después regresa al pueblo para intentar arreglar las cosas con su exmujer y su hija pero su recibimiento no será el que esperaba.

Por su parte Nakano ha señalado que le “impresionó” el guión de Sato, sobre todo la última escena en la que se combinan la tradición Namahage con el cariño a su hija. Preguntado por los periodistas por su apuesta por el cine independiente ha señalado que “le gusta” prestar atención a ese tipo de producción y “ningún actor debería rechazar un proyecto en función de su presupuesto”.

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