El Paris Saint-Germain ha vuelto a cruzar su camino con el Barça para llevarse el talento de la casa. Luis Enrique puso sus ojos en la cantera del equipo azulgrana y ha logrado cerrar un fichaje que duele en Barcelona. Se trata de Pedro Fernández, al que todos conocen como Dro. Este joven jugador estaba llamado a ser la nueva joya del ataque en el campo nuevo, pero la llamada desde Francia cambió sus planes de golpe.
Dro no es un desconocido para la afición. El entrenador alemán Hansi Flick le dio la alternativa muy pronto. El chico hizo toda la pretemporada con los mayores y dejó claro que tenía un nivel muy alto para su edad. Parecía que iba a seguir los pasos de nombres como Lamine Yamal o Pau Cubarsí. Sin embargo, la falta de minutos en los últimos meses y las ganas de crecer rápido le hicieron dudar sobre su futuro en el club que le vio nacer.
La oferta de Luis Enrique por Dro que lo cambió todo
Cuando el jugador cumplió los 18 años, el Barça le puso una oferta de renovación sobre la mesa. Joan Laporta y su equipo querían atar al chico para evitar que se marchara libre o por poco dinero. Pero Dro dijo que no. Poco después, el PSG pagó 8 millones de euros y se lo llevó a París. Fue un movimiento que pilló a muchos por sorpresa y que sentó muy mal en la directiva azulgrana.
Luis Enrique fue la pieza clave en esta historia. El técnico asturiano habló con el chico y le convenció con un plan de futuro muy ambicioso. Le prometió que tendría hueco en el primer equipo y un sueldo mucho más alto del que podía ofrecer el equipo catalán. El jugador aceptó y dejó atrás años de formación en la ciudad deportiva para probar suerte en una liga distinta.
El tiempo parece estar dando la razón al entrenador del equipo francés. En la última jornada de liga, Dro salió desde el banquillo y marcó su primer gol oficial con el PSG. Fue una jugada que sirvió para que su equipo recuperara el mando en la tabla y para demostrar que está listo para jugar al más alto nivel. En París están encantados con su llegada y con las ganas que tiene de aprender el idioma y la forma de jugar del grupo.

En el Barça, mientras tanto, el ambiente es de decepción. Flick se sintió muy dolido por la salida de un jugador en el que había puesto mucha confianza. El club teme que se repita la historia de otros canteranos que se fueron muy jóvenes y acabaron triunfando lejos de casa. El caso de Xavi Simons está muy presente en la memoria de los socios, que ven cómo el talento se escapa hacia sus rivales directos en Europa.
El riesgo de perder a los mejores
Este tipo de salidas ponen el foco en la gestión de los jóvenes en el equipo azulgrana. Aunque la apuesta por la cantera es total, no siempre se puede retener a todos. El dinero de equipos con dueños muy fuertes suele ser un reclamo difícil de rechazar para chicos que quieren ser estrellas pronto. Luis Enrique conoce bien la casa y sabe dónde tocar para llevarse a los mejores.
El futuro de Dro en el PSG parece brillante. Si sigue con este ritmo de goles y minutos, pronto se convertirá en una pieza fija del once inicial. Para el seguidor del equipo catalán, será otro nombre más en la lista de jugadores que pudieron marcar una época y que ahora visten de blanco y azul en el país vecino. El mercado de fichajes sigue siendo un campo de batalla donde el Barça tiene las de perder cuando el dinero de París entra en escena.



