El negocio de segunda mano de las maratones: medallas y camisetas oficiales a precio de saldo en Wallapop y Vinted

La maratón de Barcelona ha saltado a las plataformas de segunda mano. Solo unas horas después de la carrera, Wallapop y Vinted se han llenado de medallas y camisetas oficiales de corredores que buscan recuperar el dinero de la inscripción.

Completar una maratón representa el triunfo (para muchos) de un proceso que dura entre 12 y 16 semanas de entrenamiento riguroso. Cruzar la meta tras recorrer más de 42 kilómetros en maratones como la de Barcelona otorga el derecho a recibir una medalla que simboliza la llegada a meta de un momento que conlleva mucha preparación detrás.

El escenario ha cambiado por completo en 2026. El mercado de segunda mano ha devorado el romanticismo de la Maratón de Barcelona y ahora plataformas como Wallapop o Vinted están inundadas de medallas y ropa oficial de la carrera. Lo que hace unos días era el símbolo de un reto superado, hoy es simplemente material a precio de saldo en internet.

​La búsqueda en portales de compraventa revela una realidad sorprendente por lo bajo de sus precios. En Wallapop, las medallas de la edición de Barcelona 2026 han aparecido con un precio de salida de 7 euros, aunque la media se sitúa en los 15 euros. Si el comprador busca ediciones anteriores o de otras ciudades como Sevilla o Valencia, los precios pueden subir hasta los 25 euros si la pieza es de un año con un diseño especialmente valorado por coleccionistas de memorabilia.

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​El mercado no se queda solo en el metal. En Vinted, la oferta de camisetas oficiales es masiva. Una prenda de la marca patrocinadora de la carrera, que en tienda podría superar los 40 euros, se está vendiendo por apenas 10 o 12 euros. Los vendedores más activos ofrecen "packs de finalista" que incluyen la medalla, la camiseta sin estrenar, la mochila de tela del corredor y la pulsera de acceso al cajón de salida por un precio conjunto de 30 euros. Para algunos participantes, vender estos objetos es una forma de recuperar parte de los 80 o 90 euros que cuesta la inscripción media en una gran maratón europea.

OPINIONES ENFRENTADAS EN LA COMUNIDAD DE CORREDORES DE MARATÓN

En X e Instagram el incendio es total. El corredor popular no perdona que se mercadee con el esfuerzo de meses. "Venderla por diez euros es reírse de uno mismo", comentaba un usuario en un grupo de Facebook con 50.000 atletas. Para el maratoniano de siempre, colgar el trofeo en una app de segunda mano liquida la mística de la prueba.

​Por otro lado, existe una corriente de opinión más pragmática. Algunos corredores acumulan decenas de medallas en cajones y prefieren que alguien las aproveche como objeto de colección antes de que terminen en la basura. Además, existe un mercado de compradores que no busca engañar a nadie, más bien completar colecciones de carreras que corrieron en el pasado y cuya medalla perdieron en mudanzas o por deterioro. Aun así, el perfil del comprador que busca la equipación para aparentar en redes sociales sigue siendo el más cuestionado por la comunidad runner.

El negocio de segunda mano de las maratones: medallas y camisetas oficiales a precio de saldo en Wallapop y Vinted
Jemina Jelagat, keniata y corredora de maratones Fuente: Agencias

​LAS ORGANIZACIONES DE MARATÓN INVIERTEN UNOS 5 EUROS EN LA FABRICACIÓN DE UNA MEDALLA

​Las organizaciones de carreras como la de Madrid o Málaga invierten entre 3 y 5 euros por unidad en la fabricación de estas medallas, dependiendo del volumen y los materiales. Aunque el coste de producción es bajo, el valor que proyectan es la base del marketing de la carrera. Que estos objetos terminen en Vinted a precio de saldo horas después del evento afecta a la percepción de exclusividad de la prueba.

Todo se resume a Strava. Para muchos de estos corredores, el premio verdadero es el tiempo que marca la aplicación y el certificado digital. El metal ya no tiene sitio en casas cada vez más pequeñas. Como el trofeo es propiedad de quien cruza la meta, la venta es legal y la organización no tiene forma de frenar este mercado.

El fenómeno ya no es exclusivo de Barcelona. En Sevilla, la primera semana tras la maratón de febrero ya sumaba más de 100 anuncios de medallas. En Madrid, la fiebre por las camisetas anteriores a 2020 ha disparado su precio hasta los 35 euros, una cifra que deja en nada el valor de las medallas actuales. Hay coleccionistas que pagan más por la nostalgia de una edición antigua que por el metal de este año.

El negocio de segunda mano de las maratones: medallas y camisetas oficiales a precio de saldo en Wallapop y Vinted
Imagen de las dos medallas recuperadas en un sitio web de venta de productos de segunda mano. Fuente: Instagram @gella_vandecaveye

La reventa en Wallapop o Vinted ha fijado un mercado secundario donde el dorsal tiene un precio de salida casi al instante. Una parte de los corredores conserva la medalla en su casa, pero un grupo cada vez mayor la sube a estas plataformas nada más cruzar la meta para recuperar el coste de la inscripción. El trofeo apenas pasa ya por un reconocimiento deportivo, solo un objeto con valor de cambio que se vende al mejor postor en internet.​

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Este movimiento se repite en Barcelona, Madrid o Sevilla. El material oficial de las grandes maratones nutre un catálogo de segunda mano que se agota en pocas horas. Zapatillas, camisetas y medallas se despachan con rapidez. La demanda de ediciones antiguas ha provocado que una prenda de hace cinco años se pague más cara que el metal que dan en la meta este año. Para el atleta actual, el valor real reside en el tiempo que registra el chip y no en un objeto que acaba guardado en un cajón.