España mira al Mundial: Pedri, Fermín y Lamine son el salvavidas

Las lesiones marcan el plan de Luis de la Fuente antes del Mundial. Con la mitad de los campeones de Europa en la enfermería, el éxito de España pasa ahora mismo por el estado de gracia de Pedri, Fermín y Lamine Yamal.

Faltan prácticamente 80 días para que ruede el balón en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá y la España de Luis de la Fuente va con todo. La cuenta atrás ya ha empezado, aunque el ruido del día a día parezca ocultarlo. Ahora mismo, la atención de los aficionados está puesta en otra parte. La pelea brutal entre el Real Madrid y el Barça por LaLiga y el nivel que están mostrando los equipos españoles en las competiciones europeas lo tapan todo.

Es normal. El fútbol de clubes consume mucha energía, pero conviene levantar la vista. España llega al Mundial como líder del ranking FIFA y eso obliga a mirar el torneo de selecciones con una mezcla de respeto y mucha exigencia.

​Luis de la Fuente tiene un plan, pero ese plan depende de la salud de sus futbolistas. La situación actual de la Selección española invita a la reflexión porque el escenario no se parece en nada al que vivimos hace dieciséis años. Aquella España que tocó el cielo en Sudáfrica era un bloque de granito, un grupo de jugadores que llegaban en el punto más alto de sus carreras y, sobre todo, con las piernas sanas. Ahora las dudas son otras y los problemas físicos están marcando el camino hacia el debut mundialista.

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​El Mundial de 2026, un escenario muy distinto al de España en Sudáfrica 2010

​Si echamos la vista atrás, el Mundial de 2010 fue el torneo de la plenitud. Vicente del Bosque solo tuvo una preocupación real durante la preparación: el estado físico de Fernando Torres. El delantero del Liverpool llegó tocado de la rodilla y no pudo rendir al 100% de su capacidad, aunque su sola presencia intimidaba a los rivales y terminó siendo clave en la final. Pero el resto del equipo estaba como un tiro. No había lesionados de gravedad ni jugadores entre algodones.

​Aquella España tenía a Casillas parando lo imposible, a Ramos volando por la banda derecha y a Puyol mandando en el área como un jefe. En el centro del campo, Xavi, Silva e Iniesta daban una clase de fútbol cada tarde.

Todos llegaron frescos y en el momento justo. Villa estaba en racha y terminó como máximo goleador. Fue una alineación que casi se recitaba de memoria porque nadie fallaba por motivos médicos. Era un equipo de autor que dominó el torneo de principio a fin sin apenas sobresaltos en la enfermería.

Nico Williams
Nico Williams es duda para Luis de la Fuente de cara al Mundial con España. Fuente: Agencias

​Las lesiones castigan el plan de De la Fuente

​Hoy la película es otra. El seleccionador tiene un rompecabezas sobre la mesa que no esperaba hace unos meses. El grupo que levantó la última Eurocopa ha quedado muy tocado por el calendario y los percances físicos. Las noticias que llegan de los clubes no son buenas. De la Fuente apenas puede contar ahora mismo con la mitad de los hombres que ganaron aquel torneo. Es una cifra que asusta cuando queda tan poco tiempo para cruzar el charco.

​El caso de Nico Williams es el que más preocupa en el cuerpo técnico. El extremo arrastra una pubalgia que no le deja vivir. Es una lesión traicionera, que aparece y desaparece, y que impide que un jugador de su velocidad pueda explotar sus mejores virtudes. Nico es el puñal de España, el hombre que rompe los partidos, y tenerlo a medio gas es un golpe muy duro. Pero no es el único nombre en la lista de bajas o dudas.

​Mikel Merino y Fabián también están entre interrogantes. Son el motor del equipo, los que dan sentido al juego y ayudan en la presión. Sin ellos, el centro del campo pierde mucha fuerza. A esto hay que sumar los problemas de Barrios y Samu, que han frenado su progresión justo cuando más se les necesitaba. Incluso jugadores veteranos y básicos como Carvajal y Cucurella están saliendo de procesos físicos complicados. No es una racha normal, es una catarata de lesiones que amenaza con dejar a España bajo mínimos.

​El tridente del Barça marca el camino

​Ante este panorama gris, hay un rayo de luz que mantiene la ilusión de la afición. Ese rayo de luz tiene nombres propios: Pedri, Fermín López y Lamine Yamal. Ellos son ahora mismo la madre del cordero. Si España quiere repetir la hazaña de Sudáfrica en este nuevo Mundial de 48 países, necesita que estos tres futbolistas lleguen en estado de gracia. Son los que están marcando las diferencias en el Barcelona y los que deben tirar del carro de la Selección.

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Luis de la Fuente y Pedri Fuente: RFEF
Luis de la Fuente y Pedri Fuente: RFEF

​Lamine Yamal es ya una realidad que asusta a los defensas de todo el mundo. Su capacidad para inventar jugadas donde no hay nada es el mayor activo de España. Por otro lado, Pedri parece haber recuperado esa chispa necesaria para organizar el juego con claridad. Y luego está Fermín, un jugador que aporta una llegada y una energía que pocos tienen en Europa. Entre los tres suman talento, hambre y una capacidad de trabajo que es vital para el sistema de De la Fuente.

​Para ser optimistas de cara al torneo, se tienen que cumplir tres condiciones básicas. La primera es que dejen de caer jugadores lesionados cada fin de semana. La segunda es que Nico Williams, Merino y Fabián se recuperen bien y lleguen con ritmo de competición. Y la tercera, y quizás la más importante, es que Pedri, Fermín y Lamine mantengan el nivel que están mostrando ahora mismo en sus clubes. Si estos tres están bien, España tiene licencia para soñar con cualquier cosa en el próximo Mundial.

​El reto es mayúsculo. Ganar un Mundial es difícil, pero ganarlo con 48 selecciones participantes y en tres países distintos es el más difícil todavía. España tiene el liderato del ranking FIFA por méritos propios, pero en el campo no juegan los números, juegan los futbolistas. La salud del grupo será la que decida si estamos ante otra etapa gloriosa o si las lesiones nos bajan de la nube antes de tiempo. Todo pasa por las botas de los chicos del Barça y por la esperanza de vaciar la enfermería antes de que el avión despegue hacia Estados Unidos.