El segundo lanzamiento es un reto para cualquier artista que empieza una carrera solista. Lejos del impulso de la banda donde se formó, el segundo lanzamiento suele ser una prueba de fuego. Por eso hay expectación sobre Sol de invierno, el segundo trabajo de Andrés Koi, el otrora vocalista de DVicio.
Para hablar de su preparación para un nuevo disco, el músico se sentó con el Diario Qué! para revelar algunas influencias sorpresivas, el motivo por el que casi no graba colaboraciones y también ha comentado la presencia de Willy Bárcenas, de Taburete, en su nuevo trabajo.
Pregunta: Sacaste el sencillo «Mesita de noche» el lunes de esta semana. Bueno, lo más llamativo... Me gusta mucho la canción a nivel de letra y tal, pero escuchas la canción y dices: «¿Eso es un charango?».
Respuesta: ¡Es un charango!
Pregunta: ¿Cómo llegaste a ese instrumento?
Respuesta: De hecho, estoy pensando si en directo es un charango... Sí, me lo llevo. Creo que podría ser muy rockstar. Entiéndeme, o sea, ir vestido de puta madre y de repente llega el momento y me saco mi charango; podría estar brutal. Entonces tengo muchas ganas.
Sí, es un charango porque siempre me ha gustado mucho la música del Altiplano. Mi papá es argentino y desde que tengo como 10 años tengo ese charango y me encanta tocarlo. Yo me imaginaba algo como muy cañero. Obviamente, dentro del espectro de la canción hubiera sido como quizá más normal una guitarra eléctrica o algo así, ¿no? Pero como que quedaba muy bien el charango, ¿sabes?
Pregunta: Además marca la diferencia con el resto, ¿no? Tanto de las canciones que has ido mostrando como de lo que hay en la radio.
Respuesta: Total, tío, sí.
Pregunta: Es ya tu segundo disco como solista. ¿Hay una sensación diferente? ¿Hay un poquito más de libertad en comparación al primero? ¿Hay menos presión? ¿Cómo llegas a este lado?
Respuesta: No, me siento bien. Con muchas ganas de que la gente lo vaya consumiendo poco a poco, le guste, pueda ir cada uno conectando con las canciones que le agraden y pensando en la gira. Siempre con tranquilidad, con ganas de presentarlo.
Tengo la suerte de que toco el 28 de marzo en México, entonces voy para allá; estreno el concepto de Sol de invierno entero con diferentes canciones también, evidentemente de otras épocas, pero con muchas ganas, la verdad. No es tanta presión, sino más bien ganas y mucha motivación. Estoy con mucha ilusión.
Pregunta: Te pregunto específicamente de dónde viene el título del disco, porque la frase «Sol de invierno» parece súper curiosa.
Respuesta: Ejemplificaba muy bien o reunía muy bien, en tres palabras, el proceso que yo estoy pasando. Es como esa sensación de cuando sale el sol y es una sensación optimista de que todo va a estar bien; de que, además, es un sol que te calienta pero no te quema. Es el sol que más se aprecia, que más uno desea, que más uno espera. Además, en un invierno jodido y complicado como el que ha sido este año en Madrid, ha caído perfecto.
Fue una frase que dijo uno de mis mejores amigos cuando subimos a una montaña; dijo algo como: «No hay nada como el sol de invierno», y dije: «Ese va a ser el título de mi disco». Me encantó y así, además, abraza mucho también el concepto del sol, las luces, las sombras y el optimismo, sobre todo.
Pregunta: Vale. Has presentado cinco canciones del disco y en ninguna hay una colaboración, y en tu primer disco tampoco.
Respuesta: No.
Pregunta: ¿Hay una decisión detrás? Porque está muy de moda esto de «Bueno, llama a Dani Fernández, llama a Dani Martín»... Nada contra ellos, evidentemente, pero tú no estás colaborando con nadie. ¿Es una decisión tuya o de la discográfica?
Respuesta: No, mira, en este disco hay una colaboración, sí, con Taburete. Es una colaboración que nació de la absoluta amistad que tenemos Willy y yo, y de que hemos escrito muchas canciones juntos. Vienen otras colaboraciones por ahí que ya he grabado, que tengo guardadas para más adelante, pero en realidad estoy dejando que las cosas surjan sin forzarlas demasiado; y muchas colaboraciones tienes que forzarlas mucho para que salgan, ¿sabes?
Entonces, la verdad es que me estoy basando en canciones y en decisiones más artísticas que en el hecho de que tenga que ir sí o sí una colaboración. En este caso ha surgido «Choque de planetas», que es como se llama la canción con Taburete, y es una belleza de canción que estoy súper contento de haber escrito juntos y de presentarla juntos. Pero no, no es ninguna decisión pensada o medida, ni que esté yo en contra de las colaboraciones; sencillamente, la que se ha dado la he metido y, según se vayan dando y me gusten, lo haré.
Pregunta: Hay una de las canciones del disco donde, de hecho, dejas caer el nombre de «En el muelle de San Blas», la canción de Maná.
Respuesta: Sí, sí.
Pregunta: Escuchando el disco ciertamente pensaba mucho: «Oye, hay mucho de rock no solo de España, sino de Latinoamérica».
Respuesta: Sí.
Pregunta: ¿Te ha llegado, has escuchado de aquel lado?
Respuesta: Sí, bueno, mucho. En mi casa siempre se ha oído mucho; soy hijo de inmigrantes. De hecho, la palabra Koi viene de Choir of Immigrants y tiene mucho que ver con mis raíces. Mi mamá es de Brasil, mi padre es de Argentina y tengo mucho background de escuchar mucha música del folclore latinoamericano, especialmente argentino.
Pero también está la parte ya más de adulto; yo descubrí grupos del rock argentino también, como Enanitos Verdes o como —me encanta, por ejemplo— Tan Biónica; es una banda que me apasiona. Y la música brasileña también; el mundo de la música brasileña es espectacular. En mi casa tengo cavaquinhos, tengo un montón de instrumentos que tienen mucho que ver con la cultura de allá.
Pregunta: Ya eras la cara de DVicio, pero ahora eres la responsabilidad absoluta del proyecto. ¿Te sientes más solo en la tarima? ¿Te sientes igual de acompañado con los músicos que te siguen? ¿Cómo es ese proceso?
Respuesta: Pues, tío, tuve que volver a empezar desde abajo 100 %. La primera gira fue con mi guitarra y yo, y un piano; llevaba un piano, una guitarra, unas pedaleras, iba cambiando un poco a lo Ed Sheeran, así... fue una locura. La segunda que hicimos antes de salir el disco, que fue la que hicimos el año pasado, ya pude ir con dos músicos: íbamos con teclado y con batería, y con bajo también. Y espero ya que para esta gira pueda ir con la banda completa.
Entonces, es verdad que a mí me gusta ir con banda. También tiene algo bonito la intimidad de estar solo, pero prefiero tener la banda y en algún momento, de repente, hacer un bloque yo solo, antes que estar todo el bolo yo solo, ¿sabes?
Pregunta: Oye, yo tengo lo que necesito, pero antes de despedirme siempre me gusta darles el micrófono al artista; que sea algo que no te he preguntado yo o que no te ha preguntado nadie en el proceso de promoción, de lo que quieras hablar.
Respuesta: Solamente me gustaría mencionar que voy a hacer un evento a puertas abiertas, libre, gratuito y al aire libre, en el último sol del invierno, que es el 20 de marzo, el próximo viernes. Vamos a despedir el invierno juntos. Voy a llevar mi guitarra, va a ser en el Templo de Debod, ahí en el Parque del Oeste, a eso de las seis o seis y medio de la tarde. Y nada, citar a todo el mundo que quiera formar parte de este proceso; lo estaremos transmitiendo también por live, supongo. Pero creo que es una excusa bonita para vernos y, pues lo que te digo, no quería asociarlo a una venta o a «reserva tu disco y puedes entrar en esta sala», no; quiero hacerlo libre y abierto a todo el mundo y despedir este último sol del invierno juntos.



