La asociación y protectora HOOPE ha perdido la gestión del Centro de Protección Animal de Torrejón de Ardoz tras 12 años de servicio. Es el Ayuntamiento quien, tras un nuevo proceso de licitación pública, adjudica el contrato a la mercantil ARAT Veterinarios Torrelodones S. L., una empresa privada con fines lucrativos que se ocupará a partir de ahora de los animales.
La decisión ha generado inmediatamente una crisis en el modelo de protección animal del municipio del corredor del Henares. La entidad, que ha estado más de una década a cargo del Centro de Protección Animal (CPA) con un enfoque de bienestar y rescate, anuncia acciones legales y denuncia que el nuevo pliego desvirtúa la naturaleza de un servicio con fuerte dimensión social y ética.
Así lo explican en su comunicado oficial y en la Plataforma de Contratación del Sector Público. HOOPE lleva desde 2014 al frente del CPA de Torrejón de Ardoz y, en este tiempo, la asociación sostiene que ha convertido las instalaciones en un referente para organizaciones de protección animal de toda España, que han visitado el centro para conocer su modelo basado en la atención individualizada, la rehabilitación física y emocional y la búsqueda activa de adopciones.
"Durante estos años no hemos gestionado un simple servicio, hemos sostenido una labor de protección real", aseguran desde la propia entidad. Asimismo, aluden a intervenciones en animales en estados extremos, urgencias veterinarias, tratamientos prolongados y recuperaciones complejas asumidas con recursos que, a menudo, superaban lo contemplado en el contrato municipal.
Denuncian irregularidades en la adjudicación por parte del Ayuntamiento de Torrejón
El punto de inflexión llega, como decimos, con la nueva licitación del servicio. Según explica HOOPE, el pliego inicial exigía una solvencia económica de 1,5 millones de euros, una condición que la asociación considera "completamente inaccesible" para una protectora sin ánimo de lucro. Tras sus reclamaciones, el Ayuntamiento modificó esa exigencia, pero la entidad mantiene que el diseño general del contrato continúa alejando de facto a asociaciones de perfil similar. La Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, recuerdan, obliga a que los requisitos de solvencia sean proporcionales al objeto del contrato y que se faciliten el acceso de pequeñas entidades y de la economía social.
A este aspecto se suma que el presupuesto base de licitación no reflejaría los costes reales del servicio. HOOPE detalla que gastos como la atención veterinaria de urgencia, intervenciones quirúrgicas importantes, pruebas diagnósticas, tratamientos prolongados o el impacto de la normativa laboral vigente no estarían correctamente valorados. La asociación sostiene que, cuando un servicio público esencial se licita por debajo de su coste real, el problema no lo asume una hoja de cálculo, lo asumen los animales y los profesionales que los atienden.
Se escudan en que el pliego habría vaciado de contenido técnico y social la valoración del servicio. Cuestiones como protocolos de adopción, gestión veterinaria, atención a colonias felinas, redes de acogida, acciones educativas y de sensibilización o difusión de adopciones habrían perdido peso frente a criterios de naturaleza económica. Para HOOPE, este desplazamiento del foco supone un riesgo evidente de que el éxito del servicio deje de medirse en vidas salvadas y bienestar garantizado y pase a medirse solo en términos de coste.

"Es un refugio y debe continuar siéndolo. No a la gestión de protectoras como empresas privadas. No más chanchullos y dinero que va y viene de una mano a otra. Rectifique y procure el bienestar de los animales del refugio", le pide una tienda de alimentación de animales al alcalde del municipio, Alejandro Navarro Prieto.
El Ayuntamiento responde y la oposición lo lleva al Pleno
La versión oficial del Ayuntamiento de Torrejón se ha producido en una nota transmitida este 18 de marzo de 2026. En ella afirman que la asociación comunicó su decisión de no continuar el contrato en noviembre de 2025, lo que habría obligado a convocar una nueva licitación. La protectora no lo niega, pero matiza que no se trató de una renuncia "caprichosa" ni fruto del desinterés, sino de la imposibilidad de seguir sosteniendo un contrato económicamente inviable durante tres años más.
HOOPE asegura que ya en una reunión celebrada el 3 de noviembre de 2025, con presencia del alcalde y miembros del equipo de gobierno, trasladó al consistorio la existencia de facturas pendientes de pago y la insuficiencia económica del contrato para cubrir los costes reales del servicio.
A esa situación hay que añadir la tensión económica continuada derivada de retrasos en los pagos municipales durante años. Los impagos, que HOOPE afirma que solo se resolvieron tras reiteradas reclamaciones y una denuncia pública, habrían causado "un daño severo" "a la viabilidad económica de la asociación, obligando incluso a clínicas veterinarias colaboradoras a aplazar el cobro de deudas para permitir que la atención a los animales no se interrumpiera.
Y, a pesar de todo, la asociación decidió presentarse a la nueva licitación. El objetivo era evitar a toda costa que el centro pasara directamente a una empresa privada sin experiencia específica en protección animal y no abandonar a los animales que dependen del servicio. Finalmente, la adjudicación ha recaído en ARAT Veterinarios Torrelodones S. L., una sociedad mercantil que, para HOOPE, simboliza un cambio de modelo, pasando de una gestión sin ánimo de lucro y centrada en el bienestar animal a otra guiada, al menos en gran parte, por criterios de rentabilidad.
Es por ello que la asociación anuncia que emprenderá acciones legales contra el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz por posibles irregularidades y mala praxis en la licitación. Entre otros puntos, cuestiona la definición del coste del contrato, que considera insuficiente salvo que se esté dispuesto a recortar prestaciones esenciales, y niega que no se formularan preguntas o advertencias durante el proceso. HOOPE ha presentado consultas a través de la Plataforma de Contratación, remitido correos a la Concejalía de Sanidad y mantenido reuniones técnicas en las que habría expuesto sus dudas sobre la legalidad y coherencia del pliego.
La protectora cuestiona la definición del coste del contrato
En medio del enfrentamiento, la protectora ha conseguido el apoyo de la oposición. El PSOE de Torrejón de Ardoz ha anunciado la presentación de una moción en el Pleno municipal del 25 de marzo para solicitar la paralización del proceso de retirada de HOOPE del CPA. Tras visitar las instalaciones junto a varios concejales, su portavoz, Javier Castillo, defendió públicamente la labor de la protectora y advirtió de que el cambio de modelo puede suponer un riesgo para la calidad asistencial.

"Aquí los animales tienen más oportunidades porque no hay objetivos lucrativos", argumenta, mientras reclama que se revise la financiación a la luz de las necesidades reales del servicio y que se abra un debate de fondo sobre el modelo de gestión.
A la espera de una solución que no ven cercana, HOOPE sigue manteniendo la presión sobre el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz. Trasladan su agradecimiento a voluntarios, colaboradores, gestores de colonias, asociaciones, entidades sociales, representantes públicos y, en general, a las personas "que han entendido que esta causa no trata de una entidad concreta, sino del futuro de la protección animal en Torrejón de Ardoz, y por ende, en todo el territorio nacional".
"Este problema de privatización de centros de protección animal se está viralizando en ayuntamientos por todo el país, y consideramos necesario ponerlo en el punto de mira para que aún estemos a tiempo de frenarlo. No nos rendimos. Seguiremos defendiendo a los animales, la verdad y la dignidad del trabajo realizado durante estos años", sentencian.




