Rayos gamma en la Vía Láctea: el misterio del disparo de energía que atravesó nuestra galaxia

Desde hace décadas los radiotelescopios han detectado un exceso de radiación en la Vía Láctea desde la Tierra, y ahora los investigadores sugieren que este fenómeno con mucha radiación gamma no encaja por completo en todos los procesos astrofísicos conocidos.

Los investigadores del King's College London han encontrado un hallazgo revelador con respecto a los rayos gamma de la Vía Láctea, dado que existe un exceso de radiación que desde hace décadas es detectado por los radiotelescopios terrestres y que no encaja con los procesos astrofísicos conocidos.

Los científicos trabajan para esclarecer el misterio del disparo de energía que atravesó nuestra galaxia, y es que los expertos aseguran que se trata de unos misteriosos destellos que podrían encontrarse vinculados con un comportamiento particular de la materia oscura.

ANÁLISIS DE LOS RAYOS GAMMA EN LA VÍA LÁCTEA

Desde hace años los astrónomos se encuentran desconcertados por las señales de rayos gamma que proceden del corazón de la Vía Láctea. Se trata de un nuevo modelo teórico que ha sido publicado en The Astrophysical Journal Letters, en el que se sugiere que la sustancia más esquiva del universo puede explicar estas emisiones energéticas detectadas en el interior de nuestra galaxia.

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A lo largo de las décadas, los telescopios espaciales han registrado la existencia de excesos de radiación gamma en el núcleo de la galaxia, un fenómeno que ha sorprendido porque no encaja por completo en los procesos astrofísicos conocidos hasta el momento.

Investigadores del King's College London plantean que estos destellos misteriosos podrían encontrarse vinculados con un comportamiento particular de la materia oscura.

EMISIÓN DE RAYOS GAMMA DE BAJA ENERGÍA

El disparo de rayos gamma detectado en nuestra galaxia plantea preguntas sobre qué objeto pudo generarlo
Fuente: Unsplash

Después de que el telescopio Hubble haya localizado un misterioso objeto cósmico repleto de materia oscura, seguimos encontrando importantes hallazgos que tienen que ver con el centro de la Vía Láctea, que es uno de los entornos más extremos del universo cercano.

Allí se concentra una gran cantidad de masa, gas interestelar y fenómenos energéticos. Sin embargo, entre todas las señales que se han detectado, destaca una anomalía que ha llamado la atención de los expertos.

Se trata de una emisión de rayos gamma de baja energía, cuya explicación ha sido objeto de debate a lo largo de los años. Los científicos han identificado un total de tres señales relacionadas con esta región.

Es la línea de emisión de 511 keV, un continuo de rayos gamma de unos 2 MeV y un comportamiento inusual en la ionización del gas, en la que se conoce como "zona molecular central". Hasta este último hallazgo, las observaciones que se hallaban parecían fenómenos sin un origen claro que se daban de manera independiente.

CÓMO SE GENERAN LOS RAYOS GAMMA

Los rayos gamma registrados en la Vía Láctea revelan un fenómeno extremo cuya explicación aún es un reto para la física
Fuente: Unsplash

El estudio realizado por el King's College London se encuentra basado en la "materia oscura excitada", un modelo según el que se indica que las partículas de materia oscura presentes en el centro de la galaxia se encuentran a mayor densidad y velocidad que en otras zonas de la misma. De esta forma crece la posibilidad de que entre ellas exista interacción.

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La hipótesis de los investigadores es que las partículas se encuentran normalmente en su estado de energía más bajo, pero la acción de una quinta fuerza fundamental hace que puedan colisionar, aunque esta es por el momento desconocida.

Una vez que se produce ese choque, algunas partículas pasan a un estado energético superior y posteriormente se desintegran, dando lugar a la liberación de señales detectables.

Mientras que las "partículas fantasma" obligan a los científicos a replantearse el funcionamiento del universo, podemos conocer que durante el mencionado proceso de desintegración, se podrían producir electrones y positrones, es decir, pares de materia y antimateria.

En el momento en el que un positrón pierde energía y se encuentra con un electrón, ambos pueden dar lugar a un positronio, que es una estructura cuya desaparición genera un fotón con una energía de 511 keV, una de las señales detectadas.

Si el encuentro tiene lugar cuando el positrón aún tiene más energía, el resultado llevará a una emisión más potente con continuos rayos gamma de 2 MeV. Asimismo, la formación de estos pares de partículas puede servir a los investigadores para explicar la intensa ionización del gas que ha sido observada en la región.

Ahora los investigadores siguen trabajando en tener una mayor comprensión de la materia oscura, que sigue siendo hipotética al no poder ser detectada de manera directa. Sin embargo, existe confianza en que en el futuro sea posible hacerlo y tener más precisión en la observación de la Vía Láctea y las emisiones de rayos gamma.