El Athletic afronta una semana crucial para sus aspiraciones europeas con un ojo puesto en la enfermería. El equipo de Ernesto Valverde se prepara para medir sus fuerzas ante el Real Betis en San Mamés, pero lo hace con una defensa bajo mínimos. La noticia más preocupante en Lezama es que Aitor Paredes sigue sin aparecer con el grupo, lo que complica seriamente los planes del técnico para confeccionar un once de garantías.
La baja del central se está alargando mucho más de lo previsto inicialmente. Lo que comenzó como un golpe fortuito en las semifinales de la Copa del Rey contra la Real Sociedad se ha convertido en un quebradero de cabeza que va camino de las tres semanas de duración. El Athletic guarda un silencio absoluto sobre los plazos de recuperación, lo que aumenta la incertidumbre entre los aficionados rojiblancos en un tramo clave del calendario.
La ausencia de Aitor Paredes condiciona a Valverde
Aitor Paredes no se ha ejercitado con el resto de sus compañeros en la última sesión en Lezama. El central vizcaíno continúa arrastrando molestias severas tras la fuerte contusión en el gemelo izquierdo que sufrió en el derbi copero. Desde aquel encuentro, el zaguero no ha vuelto a vestirse de corto y se ha perdido citas clave en LaLiga frente al FC Barcelona y el Girona.
La situación de la defensa es crítica porque Paredes es una pieza fundamental en el esquema de Valverde. La contusión parece haber afectado más de lo esperado a la movilidad del jugador, y el riesgo de una recaída obliga a los servicios médicos a ser extremadamente cautos. Sin el central en el campo, la defensa bilbaína ha mostrado una fragilidad inusual, encajando goles que están costando puntos vitales en la lucha por la cuarta plaza.
Para añadir más tensión a la semana, Aymeric Laporte tampoco ha trabajado con el grupo en la última jornada de entrenamientos. Aunque en el club confían en que lo del internacional español sea solo una gestión de cargas, la posibilidad de perder a sus dos centrales titulares para recibir al equipo de Manuel Pellegrini ha encendido todas las alarmas en Bilbao.

El rompecabezas de la defensa en Lezama
La planificación de Ernesto Valverde se está viendo alterada por estas ausencias. El técnico exige la máxima intensidad en cada entrenamiento, pero la falta de efectivos en la zaga le obliga a buscar soluciones de emergencia. El Athletic Club necesita recuperar la solidez defensiva si quiere frenar el potencial ofensivo del Betis, un rival directo que llega en un gran momento de forma.
A pesar de las malas noticias con Paredes, hay un pequeño respiro en la medular. Unai Gómez ha vuelto al trabajo con normalidad tras superar un susto en su rodilla izquierda. El centrocampista, que sufrió una contusión ósea hace diez días, ha evolucionado con rapidez y estará disponible para el fin de semana. Es la única nota positiva en una enfermería que sigue demasiado concurrida.
El vestuario rojiblanco mira de reojo al calendario. El duelo contra el Betis será el último antes del parón internacional, un periodo que el Athletic Club recibirá como agua de mayo para resetear física y mentalmente. La gran esperanza es que tras ese descanso pueda producirse el regreso definitivo de Nico Williams.
La estrella navarra es el factor diferencial del equipo, pero su ausencia por lesión ha coincidido con un desplome en el valor de mercado de la plantilla. Según los últimos informes, Nico Williams es el segundo jugador más devaluado de LaLiga en este tramo de la temporada, una estadística que refleja el bache que atraviesa el club. Valverde es consciente de que sin sus piezas clave, el objetivo de volver a la Champions League se vuelve una montaña difícil de escalar.
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