Epicuro, filósofo: "Apreciar la existencia no es una meta, es la maestría de disfrutar del presente sin la ansiedad del mañana"

El influyente filósofo griego, fundador del epicureísmo y de la escuela "El Jardín" en Atenas, compartió importantes lecciones para ayudar a valorar la vida, animando a recordar que todo lo que tenemos en el presente formó con anterioridad parte de nuestros propios sueños, aspiraciones y metas.

Epicuro fue un influyente filósofo griego, fundador del epicureísmo y que defendió un hedonismo racional en el que se buscaba la felicidad a través de la ataraxia y la aponía, es decir, con imperturbabilidad mental y sin ningún tipo de dolor físico. Dejó grandes lecciones que aún podemos aplicar hoy en día.

El pensador del siglo I a.C. animó a que las personas recordasen que todo aquello que se tiene en el presente, con anterioridad fue parte de sus sueños, aspiraciones y metas. Por este motivo, aseguraba que "apreciar la existencia no es una meta", sino que se trata de la "maestría de disfrutar del presente sin la ansiedad del mañana".

EPICURO Y EL ARTE DE DISFRUTAR EL PRESENTE

El influyente filósofo griego Epicuro dejó grandes lecciones que aún perduran en la actualidad, con frases de las que hay mucho que aprender. Una de las frases que se le atribuyen es reveladora: "Apreciar la existencia no es una meta, es la maestría de disfrutar del presente sin la ansiedad del mañana".

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Esta es una de las ideas centrales de su pensamiento, y significa que la vida no se debe vivir como una carrera constante hacia algo que aún no tenemos, sino que la sabiduría consiste en aprender a disfrutar de lo que ya está presente.

El fundador del epicureísmo tenía claro que no todo consiste en tratar de alcanzar una meta futura llamada "felicidad", sino que las personas deben tener la capacidad de poder disfrutar de la vida en el presente.

Todo ello se basa en su idea de que resulta imprescindible dejar de vivir obsesionados con lo que sucederá en el futuro, y si lo logramos, podemos descubrir que gran parte de lo que anhelábamos en el pasado ya es parte de nuestra realidad actual.

LOS 'BIENES PRESENTES' DE EPICURO

Según Epicuro, la verdadera sabiduría consiste en saborear la vida tal como es, sin angustia por lo que vendrá
Fuente: Unsplash

Al mismo tiempo que Ortega y Gasset destaca que "la vida es lo que uno recuerda y cómo lo cuenta", Epicuro advertía acerca de un error muy común: despreciar lo que tenemos mientras perseguimos lo que nos falta.

En una de sus frases más populares, el filósofo griego afirma que no es posible perder los bienes presentes por el deseo de aquellos que faltan. Esto quiere decir que muchas personas pasan por alto aquello que realmente sostiene el bienestar: la salud, la amistad, la tranquilidad y los placeres del día a día.

El problema, sin embargo, es que muchas personas se concentran en alcanzar metas aún lejanas, como tener una mayor riqueza o más éxito y reconocimiento por parte de los demás. Epicuro recordaba que muchos bienes que hoy tenemos fueron simples deseos en el pasado.

Esto puede ser un trabajo, una relación o una simple experiencia. El griego aseguraba que aprender a reconocer ese cambio de perspectiva es clave para evitar que la vida se convierta en una permanente sensación de carencia.

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EPICURO ADVIERTE DEL 'CÍRCULO DEL DESEO'

Epicuro, filósofo, afirma que apreciar la existencia no es una meta, sino la maestría de disfrutar del presente sin la ansiedad del mañana
Fuente: Unsplash

Mientras el filósofo y experto en artes marciales Bruce Lee animaba a no buscar una vida libre de obstáculos, sino a enfrentarlos con fortaleza mental, Epicuro lanzó en su momento una advertencia acerca de lo que actualmente se conocería como el "círculo del deseo".

Cuando una persona cree que será feliz solo cuando obtenga algo nuevo, llega a entrar en una dinámica interminable, y es que se entra en un bucle que lleva a que, cuando se consigue ese objetivo inicial, pronto aparece otro, sin lograr así la satisfacción completa.

Según Epicuro, la infelicidad no proviene tanto del hecho de no tener algo, sino de vivir obsesionado con conseguirlo. Cuando nuestra mente se enfoca constantemente en eso que falta, pierde la capacidad de poder disfrutar de lo presente.

Su filosofía propone diferenciar entre deseos necesarios y deseos innecesarios. Los primeros de ellos, como son la seguridad, la comodidad o la amistad, son fáciles de conseguir, mientras que en los segundos se pueden encontrar otros como el lujo, la fama o el poder, que suelen generar frustración y ansiedad.

EPICURO Y LA TRANQUILIDAD COMO META REAL

La reflexión de Epicuro invita a vivir el presente plenamente en lugar de quedar atrapados en el miedo al futuro
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La enseñanza de Epicuro no se centraba en la búsqueda de una vida repleta de excesos, sino que abogaba por una existencia tranquila. El filósofo griego tenía claro que la verdadera felicidad consiste en alcanzar la calma del cuerpo y la mente, lo que los griegos denominaban eudaimonía.

Esta serenidad se consigue cuando desaparece el dolor físico y esas preocupaciones que son innecesarias. Una de las mayores fuentes de inquietud que experimenta el ser humano tiene que ver con un deseo mal enfocado, que es el de querer constantemente más de lo que necesitamos.

En definitiva, la frase "Apreciar la existencia no es una meta, es la maestría de disfrutar del presente sin la ansiedad del mañana” refleja la base del pensamiento epicúreo: la vida no mejora cuando acumulamos más, sino cuando aprendemos a valorar lo que tenemos.