A lo largo de la historia, importantes filósofos como Blaise Pascal han dejado claro su pensamiento y reflexiones acerca de la condición humana. En este caso, el francés, que fue uno de los pensadores más influyentes del siglo XVII y que combinó la investigación científica con la filosofía, dio un gran valor al saber tener tiempo para uno mismo.
Considerado un genio precoz, tras inventar la primera calculadora mecánica a los 19 años y realizar contribuciones fundamentales a la teoría de la probabilidad, hidrostática y la geometría, entre otras, también reflexionó sobre la imposibilidad del ser humano de permanecer en silencio y en reposo, lo que consideraba "el gran drama de la humanidad".
BLAISE PASCAL Y EL DRAMA DE NO SABER ESTAR A SOLAS

El matemático, físico, filósofo y teólogo francés Blaise Pascal tenía claro que "el gran drama de la humanidad es no saber permanecer en silencio y reposo consigo mismo", en una frase que dejaba clara una de sus ideas más profundas acerca de la condición humana.
Para el pensador francés, los seres humanos tememos el silencio por una sencilla razón, que tiene que ver con el hecho de que en él aparece algo que es difícil de afrontar: la conciencia de su propia fragilidad, su mortalidad, y el vacío existencial que acompaña a la vida.
En este sentido, Blaise Pascal pudo observar cómo la mayoría de las personas evitan encontrarse con su "yo" interior, y aunque vivió en el siglo XVII, este es un problema que sigue existiendo en la actualidad.
En vez de conseguir permanecer en calma y reflexionar sobre uno mismo, se busca constantemente actividad, ruido o entretenimiento, y a pesar de lo que se pueda pensar, no se hace necesariamente por felicidad, sino como una forma de escapar de la reflexión interior, de saber quiénes somos en realidad o qué significa nuestra existencia.
BLAISE PASCAL Y EL “DIVERTIMIENTO” COMO HUIDA

Al igual que el filósofo Byung-Chul Han daba un gran valor al silencio en casa y en saber escucharse a uno mismo sin ruido exterior, Blaise Pascal hacía hincapié en el concepto de "divertimiento", al que hace referencia en su obra Pensamientos.
En ella utiliza esta palabra con la que no se limita a referirse al entretenimiento o el ocio, sino a toda actividad que provoca algún tipo de distracción con respecto a la posibilidad de detenerse a pensar profundamente sobre nuestra vida.
Según explicaba Pascal, los seres humanos llenan su tiempo con conversaciones, ocupaciones, juegos o ambiciones, y todo ello se basa en simplemente tratar de evitar un silencio que resulta inquietante. De hecho, hablaba de que incluso aquel que lo tiene todo será desgraciado si se le priva de distracciones.
Para el filósofo galo, el problema no radica en la falta de riqueza o de comodidades, sino en la incapacidad de aceptar nuestra condición humana, que es vulnerable, limitada y mortal. El movimiento constante y una vida repleta de actividad funcionan como una forma de huida psicológica.
BLAISE PASCAL Y EL VALOR DE LA QUIETUD

Frente a la huida permanente de los seres humanos, Blaise Pascal defendía el valor de la quietud y de la vida interior. Permanecer en silencio no significa que exista un aislamiento estéril, sino que el francés defendía que era una gran oportunidad para comprenderse mejor a uno mismo.
Pascal tenía claro que solo en ese espacio de calma puede aflorar el autoconocimiento. En su opinión, el ser humano está hecho para pensar, y es por ello por lo que en esa capacidad reside su verdadera dignidad.
En ese proceso surge también uno de los pensamientos más importantes de su filosofía: reconocer nuestra propia miseria o fragilidad no es algo negativo, sino el primer paso hacia una comprensión más profunda de la existencia.
Dicho de otra manera, el pensador del siglo XVI tenía claro que aceptar nuestra vulnerabilidad es lo que verdaderamente nos permite desarrollar nuestra propia sabiduría. Y es por ello que considera imprescindible dar cabida a los periodos de paz y reflexión en nuestra vida.
LA ADVERTENCIA DE BLAISE PASCAL

Este tipo de enseñanzas son de gran relevancia, como la del filósofo Zhuang Zi y su lección de la importancia de vivir en armonía con la naturaleza para buscar la paz interior, nos pueden invitar a reflexionar acerca de nuestra existencia, lo que es fundamental para nuestro desarrollo personal.
Siglos después de la advertencia de Blaise Pascal, esta resulta sorprendentemente actual. En una sociedad que está marcada por una permanente conexión, con un ritmo de vida frenético y constantes estímulos, "quedarse quieto en una habitación" es cada vez más difícil.
En una era marcada por el uso de smartphones, redes sociales y agendas saturadas, en muchas ocasiones nos encontramos con ese "divertimiento" del que hablaba el filósofo. Se mantiene la mente ocupada, pero también pueden impedir que se produzca ese necesario encuentro con el propio pensamiento interior.
Por lo tanto, la frase de Blaise Pascal va más allá de criticar el ocio, sino que se trata de toda una invitación a recuperar lo esencial, que es la capacidad de estar en silencio con uno mismo.



