Pedro Sánchez le declara la guerra a Elon Musk por su "arma de polarización masiva"

El Gobierno estrena Hodio, una herramienta para medir la presencia y el impacto de los discursos de odio en redes sociales, en plena escalada de tensión con Elon Musk y con Pedro Sánchez acusando a X de haber disparado la agresión verbal desde que está en manos del magnate.

La batalla dialéctica entre Pedro Sánchez y Elon Musk se recrudece con el lanzamiento de Hodio, la nueva herramienta del Gobierno para monitorizar y radiografiar los discursos de odio y la polarización en las plataformas digitales y redes sociales.

El presidente del Gobierno ha escogido la inauguración de la primera Cumbre Internacional contra el Odio, celebrada este miércoles en la Galería de las Colecciones Reales de Madrid, para oficializar la puesta en marcha de la llamada 'Huella de Odio y Polarización', gestionada por el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE). El anuncio llega tras meses de discursos cruzados con el dueño de X, Elon Musk, que ha llegado a acusar a Sánchez de "tirano" y "traidor al pueblo de España" por su agenda regulatoria y sus planes para limitar la impunidad en las redes. De hecho, incluso le ha insultado públicamente.

Ahora, la Moncloa contraataca con el lanzamiento de Hodio que, en palabras del mandatario español permitirá "medir de forma sistemática la presencia, la evolución y también la amplificación y el impacto de loos discursos de odio en las plataformas digitales", con el objetivo de "calcular el nivel de presencia y la amplificación de estos discursos en las redes sociales en España" y hacer visibles tanto las dinámicas de polarización como el comportamiento de las grandes compañías tecnológicas.

Publicidad

Ha presentado la herramienta como un sistema "transparente, riguroso, basado en criterios académicos reconocidos" que se nutre de recogida automatizada de contenido, modelos de inteligencia artificial y revisión humana experta, aunque por ahora el Ejecutivo apenas ha detallado sus criterios concretos de clasificación y se limita a asegurar que son seguros y fiables.

Sánchez, dispuesto a hacer rendir cuentas a X y Elon Musk

No hay duda de que, al menos en el terreno político y mediático, la nueva medida se ha interpretado como un dardo directo a X, la red social propiedad de Elon Musk, convertida en uno de los principales escenarios de bulos, insultos y campañas coordinadas contra el Gobierno y, de forma muy particular, contra el propio Sánchez.

Logo de Hodio, la herramienta contra la 'Huella del Odio y la Polarización'
Logo de Hodio, la herramienta contra la 'Huella del Odio y la Polarización' | Fuente: OBERAXE

De hecho, el presidente señaló sin rodeos a la plataforma durante su intervención, detallando que tras la compra por parte del empresario el discurso de odio en X "aumentó un 50 %", y se ha pasado "de la libertad de expresión a la libertad para la agresión verbal" y a un entorno donde "el insulto se presenta como opinión y el acoso como debate". Es más, lo considera un "arma de polarización masiva".

El diseño de Hodio busca precisamente cuantificar ese fenómeno; aunque, como decimos, no sabemos muy bien cómo lo hace exactamente. Lo que nos cuentan es que la herramienta combina sistemas automatizados de recogida de contenidos en plataformas como Facebook, YouTube, Instagram, TikTok y X con modelos de inteligencia artificial y una capa de revisión experta especializada.

Portavoces del Gobierno aseguran que se basa en criterios académicos, estándares internacionales y la combinación de herramientas automatizadas con revisión experta, pero ni en la web oficial ni en la presentación pública llevada a cabo en la primera Cumbre Internacional contra el Odio se concretan cuáles son esos estándares, qué bases de datos se utilizan para entrenar los algoritmos o qué umbrales separan un discurso polémico de un discurso de odio sancionable.

El Gobierno afirma que 'Hodio' se basa en criterios académicos, estándares internacionales y la combinación de herramientas automatizadas con revisión experta

Lo que sí ha detallado el OBERAXE son los volúmenes actuales de contenido problemático. Solo en 2025, el observatorio identificó más de 845.000 contenidos de odio en plataformas digitales, un dato que el Ejecutivo traduce en más de 1.300 publicaciones diarias en el último trimestre del año. Se trata de mensajes dirigidos contra colectivos por motivos de raza, origen, religión, orientación sexual, identidad de género u otras características protegidas, y que en muchos casos se asocian a campañas desinformativas, narrativas conspirativas o llamamientos explícitos a la exclusión y la violencia.

A estos datos se suma la alarma generacional. Según cifras difundidas por Fad Juventud, tres de cada cuatro jóvenes españoles se cruzan con discursos de odio en internet, ya sea como público pasivo, como víctimas directas o como testigos en sus entornos digitales más cotidianos. El consumo intensivo de redes, la viralidad de los contenidos emocionales y el uso de lenguajes irónicos o aparentemente banales hacen que muchas de estas expresiones se normalicen y queden fuera del radar de la moderación tradicional.

Publicidad

"Vamos a sacar el odio de la sombra, hacerlo visible, exigir responsabilidades a quienes no actúan", ha dicho Pedro Sánchez, en clara referencia a Elon Musk y su actitud impasible ante todas las polémicas con X, que le ha llevado a ser investigado por la Unión Europea por su modelo de IA Grok.

"Las redes sociales tendrán que rendir cuentas públicamente por cada contenido de odio que permitan y la sociedad podrá ser consciente de los ambientes en los que nos relacionamos, en los que se mueven nuestros menores y nuestros jóvenes", ha subrayado, insistiendo en que el odio "es un producto que se mercantiliza", potenciado por algoritmos diseñados para maximizar la atención y el tiempo de uso, y advirtió de que la normalización del odio en internet "acaba filtrándose en nuestra vida cotidiana, en el acoso en la calle, en la discriminación laboral o en las puertas que se cierran al buscar una vivienda".

Un choque político en plena batalla por la regulación digital

El anuncio llega pocas semanas después de que Sánchez presentara, en el World Governments Summit de Dubái, un paquete de normas para reforzar la regulación de las grandes plataformas digitales. Entre las medidas avanzadas por el Ejecutivo figuran la prohibición del acceso a redes sociales a menores de 16 años, la obligación de desplegar sistemas efectivos de verificación de edad y la tipificación como delito de la manipulación de algoritmos y la amplificación intencionada de contenido ilegal.

El plan fue recibido con hostilidad por magnates como el dueño de Telegram (Pável Dúrov) o el propio Elon Musk, que utilizó su propia plataforma para acusar al jefe del Ejecutivo de instaurar un "estado de vigilancia" y de atentar contra la libertad de expresión en España, en términos similares a los que ya había empleado frente a otros gobiernos europeos favorables a reforzar la regulación digital.

Elon Musk, Pedro Sánchez y Pável Dúrov
Elon Musk, Pedro Sánchez y Pável Dúrov | Imagen generada con inteligencia artificial

Desde entonces, el pulso entre el Gobierno español y el magnate sudafricano se ha intensificado. X se ha convertido en el principal canal de difusión de campañas que cuestionan la legitimidad del Ejecutivo, amplifican bulos sobre la inmigración o la violencia de género y señalan de manera personal a Sánchez y a otros miembros del gabinete, muchas veces con insultos o descalificaciones directas. La respuesta de La Moncloa se ha centrado en la denuncia pública de estas dinámicas y el impulso de instrumentos legales y tecnológicos para trazar la responsabilidad de las plataformas.

Con Hodio, el Gobierno pretende dejar de depender de los informes internos de las compañías y construir su propio sistema de medición para presionar y, llegado el caso, sancionar. Sin embargo, (de momento) la ausencia de una explicación detallada sobre el funcionamiento interno de Hodio —qué corpus lingüístico emplea, cómo se entrenan los modelos de detección, qué procedimientos de revisión humana existen y qué mecanismos hay para corregir errores— alimenta el debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas de la propia herramienta.

Toca esperar al primer informe.