La Casa Blanca dispara el 'shitposting institucional': propaganda de guerra con La Macarena o escenas de Breaking Bad y GTA

  • Estados Unidos ha convertido la guerra en Irán en un carrusel de memes, con vídeos oficiales que mezclan bombardeos reales con escenas de Breaking Bad, Gladiator o Top Gun, escenas de videojuegos como Call of Duty o GTA y hasta La Macarena como banda sonora.

  • No es nuevo: Trump ha recibido críticas de Olivia Rodrigo o Radiohead por otros vídeos del ICE de hace unos meses.
  • "Justicia a la americana". Con ese lema, una bandera de Estados Unidos y un emoji de un fueguito, la Casa Blanca acompañó uno de los últimos vídeos difundidos en sus redes sociales para celebrar los bombardeos conjuntos del gobierno de Donald Trump e Israel sobre Irán. El montaje está publicado en la cuenta oficial de X de la residencia presidencial y mezcla imágenes reales de drones y ataques aéreos con clips de películas y series de acción, como si la guerra fuera un tráiler de Hollywood pensado para hacerse viral.

    En el vídeo aparecen personajes tan reconocibles como Tony Stark, interpretado por Robert Downey Jr. en las películas de Marvel; Máximo, el general romano al que da vida Russell Crowe en Gladiator; Tom Cruise como piloto en Top Gun: Maverick; Adam Driver en la piel de Kylo Ren en Star Wars; Bryan Cranston como Walter White en Breaking Bad; o escenas de Braveheart, John Wick, Superman, Deadpool y el universo del videojuego Halo, entre otros.

    No es algo nuevo ni una idea loca. La administración Trump sabe lo que hace e insiste, día tras día, en convertir este tipo de mashups en un lenguaje político propio. Una suerte de 'shitposting institucional' que mezcla propaganda de guerra con códigos de redes sociales y cultura pop, para enganchar a la chavalada.

    Publicidad

    En inglés hay otro término más acorde: la 'slopaganda'. Hablamos de la fusión de slop (bazofia) y propaganda, un término se ha popularizado entre críticos y usuarios para definir estos vídeos de montajes acelerados, saturados de referencias audiovisuales y moralmente ambiguas, que trivializan la violencia real tras una estética de videojuego.

    Una cruel falta de empatía hacia las víctimas de un conflicto que ya se ha cobrado más de 1.300 muertos en Irán, al menos 13 en Israel y la vida de varios militares estadounidenses en la región.

    La guerra es un meme para Estados Unidos: de Call of Duty a La Macarena

    Y es que los ejemplos son múltiples en las últimas semanas. La Casa Blanca ha ido probando diferentes formatos para empaquetar los ataques en Irán como contenido viral apto para X, Instagram y TikTok. Uno de los montajes más comentados imitaba la estética de videojuegos como Call of Duty o Battlefield, mostrando sobre imágenes reales de objetivos militares alcanzados por misiles mensajes de rachas de puntuación —"+100 puntos"— que se acumulaban cada vez que un edificio era destruido.

    Call of Duty es un habitual, puesto que un segundo montaje mostraba el momento en el que en el título multijugador tu personaje activa el lanzamiento de un misil a distancia para, evidentemente, enseñar justo después un bombardeo real sobre Irán. Otro vídeo recurría al imaginario de Grand Theft Auto (GTA), con el mítico meme de "Ah shit, here we go again" del protagonista de San Andreas al inicio del popular videojuego, e incluso se han visto referencias a Pokémon.

    No sabemos cómo le está funcionando, pero Trump se apoya en este registro para hablar a una audiencia joven que consume la política como entretenimiento y que reconoce de inmediato los códigos visuales del gaming y las series. Lo que está claro es que los efectos éticos y culturales de ese enfoque están lejos de la broma.

    Además, es irrisorio el uso de referencias que, en muchos casos, cuestionan precisamente el militarismo estadounidense. Se añade una capa más de ironía involuntaria cuando vemos escenas de Tropic ThunderBreaking Bad o incluso Braveheart en esos vídeos, obras que no son relatos diseñados para glorificar la maquinaria bélica de Washington, sino ficciones que ponen en cuestión el poder, el imperialismo o el propio espectáculo de la guerra.

    A eso se suma que varias de las grandes estrellas utilizadas en estos montajes se han posicionado abiertamente contra Trump o ni siquiera son estadounidenses, una muestra de ese denominado 'analphabetismo cultural' con el que se viene señalando a la Casa Blanca.

    Publicidad

    Ben Stiller, director y protagonista de la mencionada Tropic Thunder, reaccionó públicamente desde su cuenta en X, dirigiéndose directamente a la Casa Blanca: "Nunca os dimos permiso y no queremos formar parte de vuestra máquina de propaganda. La guerra no es una película".

    A España también le toca, justo en un momento en que el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido no autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para la operación contra Irán. Y es que hace unos días vimos cómo se utilizó La Macarena, el hit global de Los del Río, como banda sonora de otro vídeo de bombardeos en Irán. El clip sincroniza ataques aéreos, cazas y misiles con el ritmo de la canción sevillana.

    En declaraciones a Canal Sur, Antonio Romero Monge, uno de los integrantes de Los del Río, ha expresado su "profundo malestar" ante estas imágenes, y recuerda que compuso la canción para "alegrarle la vida al mundo, para que todo el mundo sea feliz".

    Con el ICE también lo hacen: Radiohead, Olivia Rodrigo...

    El caso es que Trump ya acumula un largo historial de enfrentamientos con artistas por el uso de su música en piezas de propaganda, hasta ahora especialmente vinculadas a la ofensiva antimigratoria y a la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

    La banda británica Radiohead exigió hace unos meses la retirada de un vídeo oficial de ICE que incluía una versión de su canción Let Down. La pieza fue difundida en las cuentas de la agencia y también en las del Departamento de Seguridad Nacional, la Casa Blanca y el propio Donald Trump, mostrando fotografías de ciudadanos estadounidenses que, según el relato oficial, habían sido "violados y asesinados por personas que no tenían derecho a estar" en el país.

    Otros artistas como Sabrina Carpenter, Olivia Rodrigo o SZA han denunciado públicamente el uso de sus canciones en vídeos del ICE que glorifican redadas y deportaciones. Carpenter llegó a calificar de "malvado y repugnante" que se empleara su tema Juno como banda sonora de un operativo de expulsión de inmigrantes, mientras la portavoz de la Casa Blanca replicaba con sarcasmo, citando incluso el título del álbum de la cantante.

    Ese patrón se repite ahora con los montajes de la guerra en Irán. Estados Unidos continúa envolviendo para regalo sus decisiones militares y sus campañas de seguridad interior. Lo hace en un envoltorio supuestamente adaptado a la era de las redes sociales y los reels, shorts y vídeos de TikTok. Uno que está muy lejos de la sensibilidad que requiere un conflicto armado en el que están muriendo miles de personas, conllevando consecuencias drásticas para los implicados y para todo el globo.