Thiago Pitarch, de Fuenlabrada al Bernabéu: el canterano que ha enamorado a Arbeloa

Thiago Pitarch se convierte en la gran esperanza del Real Madrid de Arbeloa. Tras su exhibición en Vigo, el canterano de Fuenlabrada demuestra que tiene fútbol y carácter para ser titular indiscutible en el primer equipo.

En los pasillos de Valdebebas se lleva tiempo susurrando un nombre con especial insistencia, pero ha sido en el césped de Balaídos donde el grito se ha hecho ensordecedor. Thiago Pitarch ha decidido que su sitio está con los mayores, y no ha pedido permiso para entrar; ha derribado la puerta. El centrocampista de Fuenlabrada está completando una irrupción meteórica que recuerda a las grandes leyendas de la casa, esas que no necesitan periodos de adaptación porque llevan el ADN blanco grabado en las botas.

​Bajo la atenta mirada de un Álvaro Arbeloa que conoce perfectamente lo que significa sentir el escudo, Pitarch se ha convertido en el faro que ilumina un Real Madrid que, por tramos, ha pecado de falta de fluidez. En Vigo, Thiago no solo fue titular por segundo partido consecutivo, sino que ejerció de jefe durante 89 minutos. Pide la pelota, organiza, se ofrece bajo presión y, sobre todo, juega con una valentía impropia de un chico de su edad. Es el aire fresco que el madridismo reclamaba en una temporada marcada por las lesiones y la irregularidad.

​El plan maestro de Arbeloa con Thiago Pitarch, su jugador 'marca Real Madrid'

​La gestión de Arbeloa con el canterano está siendo quirúrgica. Tras su debut europeo en Da Luz ante el Benfica, el técnico decidió que Thiago debía "bajar" para coger vuelo. Pasó por el Castilla y reforzó al Juvenil A en la Youth League contra el Marsella. No fue un castigo, fue un plan de rodaje diseñado para que, cuando volviera a subir, lo hiciera para no bajarse más. Y el plan ha salido a la perfección.

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Thiago Pitarch jugaba con el Castilla a principio de temporada Fuente: RMCF

​Tras el encuentro ante el Celta, Arbeloa no escatimó en elogios: "Es una excelente noticia lo de Pitarch. Que un chico de 18 años se asiente en el primer equipo siempre es bueno. Se está ganando los minutos él solo. Es marca Real Madrid". Estas palabras no son casualidad. Para el "Espartano", ser marca Real Madrid implica sacrificio, calidad técnica y, sobre todo, no arrugarse cuando el balón quema. Thiago cumple los tres requisitos con nota.

​Lo que más sorprende de Thiago Pitarch es su criterio. En un fútbol actual a veces demasiado físico y caótico, el canterano aporta sentido. En Vigo demostró que sabe cuándo acelerar y cuándo pausar el juego, algo que el primer equipo ha necesitado "como el respirar" en los últimos meses. Su crecimiento es exponencial y, aunque el margen de mejora sigue siendo enorme, la realidad es que ahora mismo parece difícil imaginar un once de Arbeloa sin el de Fuenlabrada en este Real Madrid.

​Un mediocentro con criterio para un Madrid en transición

​La pelota está ahora en el tejado del cuerpo blanco. Con una plantilla castigada por las bajas de larga duración y las sanciones, la irrupción de Pitarch es la única gran noticia positiva si el curso termina sin títulos en las vitrinas. Es una apuesta de futuro, pero con un rendimiento que puede dar mucho en este tramo de la temporada. Thiago ha caído de pie en el Santiago Bernabéu y la afición ya lo ha adoptado como su nuevo referente de la 'Fábrica'.

​El Real Madrid siempre se ha regenerado a través de sus jóvenes, y Thiago Pitarch parece ser el siguiente eslabón de esa cadena. Su capacidad para ofrecerse siempre, su timón en el centro del campo y esa mezcla de humildad y descaro lo sitúan como un jugador que puede marcar una época. Arbeloa ha sido valiente dándole la alternativa, y el chico ha respondido tirando la puerta abajo a base de fútbol de quilates.