Desperdicio de comida y suscripciones, principales agujeros de la economía familiar española

Llegar a fin de mes es cada vez más difícil para muchos hogares. A veces pensamos que el dinero se va en los recibos grandes, pero un estudio de la plataforma de ahorro Raisin señala otros culpables.

Cuando nos sentamos a revisar el banco, solemos mirar con lupa el precio del alquiler o lo que pagamos de luz. Es lógico, porque son los pagos que más asustan. Sin embargo, el estudio de Raisin pone el foco en otros lugares donde el dinero se escapa poco a poco, casi sin que nos demos cuenta. En total, casi 5.000 euros de gastos evitables.

Según esta investigación, el desperdicio de comida y las suscripciones a plataformas que no utilizamos son los dos factores que más daño hacen a la economía de los hogares en España. No son gastos obligatorios, sino decisiones de consumo que se pueden corregir con un poco de atención.

​Empecemos por la cocina. El dato es preocupante: en España tiramos muchísima comida a la basura. No hablamos de sobras que se estropean; son, sobre todo, productos que compramos y que caducan en la nevera sin que lleguemos a abrirlos. Este estudio de Raisin explica que comprar por impulso o sin una lista clara es una forma de perder dinero directamente. Cada vez que tiramos una fruta pasada o un envase de carne que se ha puesto malo, estamos tirando parte del sueldo. La falta de orden en las compras semanales es un error que se repite en miles de casas y que impide tener un colchón para imprevistos.

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En gastos cotidianos, se desperdician anualmente unos 1.700 euros. En esta categoría, el análisis incluye algunos conceptos como desperdicio de alimentos, por un valor estimado de 250 euros al año por persona y 625 por hogar, lo que en su conjunto equivale a 12.200 millones de euros anuales a nivel nacional.

​Las suscripciones digitales, un pago fijo por algo que no usamos

​El otro gran problema son las suscripciones. Hoy en día parece que todo funciona con una cuota mensual. Tenemos plataformas para ver series, para escuchar música, para comprar online sin gastos de envío o incluso para leer noticias. Aquí se destaca que muchas familias pagan por varios servicios a la vez cuando solo tienen tiempo para disfrutar de uno. Es muy común apuntarse a una oferta de prueba y luego olvidar cancelar la suscripción. Así, mes tras mes, el banco nos cobra diez o quince euros por algo que ni siquiera abrimos.

Gastos de gestión Consumo Fuente: istock
Los gastos con tarjeta siguen siendo los más importantes Fuente: istock

​Este tipo de gasto es muy peligroso porque parece pequeño. Al ser cantidades bajas, no les damos la importancia que tienen. Pero si se suman tres o cuatro suscripciones de este tipo, al cabo del año la cifra es enorme. Según estos datos recuperar recuperar ese dinero es la forma más rápida de empezar a ahorrar de verdad. No se trata de dejar de ver cine o de no usar internet, más bien de pagar solo por lo que realmente aprovechamos cada día. Este descuido es uno de los mayores fallos habituales.

También se han puesto cifras concretas a lo que perdemos en el banco. Tener el dinero parado en una cuenta que no ofrece intereses tiene un coste real: cada persona renuncia, de media, a 245 euros de rentabilidad anual, una cifra que escala hasta los 612,50 euros por hogar. A esto hay que sumar el impacto de las comisiones bancarias, que restan otros 46 euros por persona o 115 euros por familia cada año. Son números que demuestran que el descuido con nuestra cuenta corriente es, en la práctica, un gasto más que pagamos sin recibir nada a cambio.

​Cómo cerrar los agujeros de la economía doméstica según los expertos de Raisin

​Para mejorar la situación, no hace falta ser un experto en finanzas. El estudio sugiere que el primer paso es hacer limpieza en los recibos bancarios. Hay que mirar los movimientos del último mes y señalar cada suscripción que aparece. Si no la hemos usado en las últimas semanas, lo mejor es cortarla de inmediato. Es un dinero que vuelve al bolsillo de forma automática. Esta revisión debería hacerse cada poco tiempo para evitar que se acumulen nuevos pagos que no nos interesan.

Muchos hogares pagan por tres o más plataformas de contenido de forma simultánea a pesar de utilizar habitualmente solo una

​En cuanto a la comida, la solución es la planificación. Ir al supermercado con una lista cerrada evita caer en las trampas del marketing y comprar cosas que no necesitamos. El ahorro real empieza en el pasillo de los frescos, comprando solo lo que sabemos que vamos a cocinar. Si logramos reducir a cero lo que tiramos a la basura, el presupuesto familiar respirará mucho mejor. Es una cuestión de hábito y de ser conscientes de que cada euro cuenta, sobre todo cuando los precios de los alimentos están tan altos.

Registra tus gastos y descubre los “gastos hormiga”
El descuido en las pequeñas compras diarias y los pagos no planificados de última hora reducen drásticamente la capacidad de ahorro mensual Fuente: Freepik

​Al final, los datos nos enseñan que el ahorro no depende solo de ganar más, sino de gastar mejor. Los gastos hormiga, como esos cafés que tomamos fuera o esas compras rápidas de última hora, se comen una parte importante de los ingresos. Si a eso le añadimos la comida que se pierde y las cuotas digitales innecesarias, el resultado es una economía familiar débil.

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​Con todo, el camino para tener una economía más sana es sencillo. Solo hay que prestar atención a esos pequeños pagos y organizar mejor la despensa. Lo que se deja claro es que las familias que controlan estos detalles consiguen ahorrar mucho más a lo largo del tiempo.