Alcaraz hipnotiza Indian Wells

El tenista murciano aterriza en el valle de Coachella como una auténtica estrella del rock. Carlos Alcaraz afronta el primer Masters 1.000 de la temporada rodeado de una expectación masiva, luciendo un aspecto renovado y con unos números que asustan a sus rivales.

Carlos Alcaraz ha llegado a California y el ambiente ha cambiado por completo. Desde que puso un pie en el torneo, cada paso que da se sigue con lupa. Ya sea por su camiseta de los Lakers o por ese nuevo corte de pelo que todos comentan, el murciano es el centro del mundo. Unos dicen que es un estilo de lobo y otros que es de guerrero. Lo único cierto es que tiene una energía que muy pocos elegidos poseen.

En su primer entrenamiento, la pista central estaba a rebosar de gente que solo quería verle golpear la bola de cerca. No importaba que fuera un lunes o que los partidos oficiales todavía no hubieran comenzado. El público quiere estar cerca de él, sentir esa electricidad que transmite y contagiarse de su alegría. Es un imán para los aficionados y también para sus propios compañeros del circuito, que le saludan siempre con admiración.

Los números que acompaña su raqueta justifican este fenómeno. Alcaraz llega a la cita con un balance impecable de doce victorias y ninguna derrota en lo que va de año. Tras conquistar el Abierto de Australia y el torneo de Qatar con una superioridad pasmosa, el español se planta en el cuadro principal como el máximo favorito. Con solo 22 años, aspira a levantar su tercer título en este torneo, un logro que le permitiría sentarse en la misma mesa que leyendas como Roger Federer o Rafa Nadal. Su racha actual es tan sólida que incluso Novak Djokovic sabe que frenar al español será la tarea más complicada de la temporada.

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El ​Carlos Alcaraz más mental

​La gran diferencia de este Alcaraz respecto al de años anteriores reside en su cabeza. El murciano ha reconocido que ahora domina mucho mejor sus sentimientos durante los momentos de tensión. En la rueda de prensa previa al torneo, explicó que la calma es su mejor herramienta para encontrar soluciones cuando el juego se complica. Antes, los enfados le pasaban factura en el marcador, pero ahora ha aprendido a mantener la concentración y el control sobre sí mismo. Esta estabilidad psicológica le otorga una ventaja competitiva que sus rivales todavía no han logrado descifrar.

​El ambiente en el valle de Coachella se ha rendido a sus pies desde el primer entrenamiento. Alcaraz compartió pista con Zizou Bergs bajo una ovación atronadora de un público que, a pesar de ser lunes, llenó las gradas para verle trabajar. Mientras otras figuras del circuito como Sabalenka o Sakkari cumplían con sus compromisos publicitarios, el español se centraba en ajustar su tenis a las condiciones del desierto. Todos los jugadores quieren estar cerca de él, buscando un saludo o un gesto del hombre que domina el circuito con una autoridad que no admite discusión.

Alcaraz hipnotiza Indian Wells
Carlos Alcaraz disputa un punto a Fils Fuente: ATP Tour

​Un cuadro exigente en Indian Wells hacia la final soñada contra Sinner

​El debut de Alcaraz será contra Grigor Dimitrov, un rival al que ya superó con mucha facilidad el año pasado en este mismo escenario. El sorteo le ha deparado un camino intenso, con posibles cruces contra Casper Ruud o Alex de Minaur. Sin embargo, el duelo que todo el mundo espera es una hipotética semifinal frente a Novak Djokovic. El serbio busca su sexta corona en California, pero sabe que el español es el obstáculo más alto en su camino. En el otro lado del cuadro camina Jannik Sinner, el gran rival generacional con el que Alcaraz podría citarse en una final que marcaría un antes y un después en la temporada.

​El éxito de Alcaraz no es fruto de la casualidad. Su equipo, liderado por Samuel López, ha trabajado en pulir cada aspecto técnico para que el murciano sea un jugador total. La combinación de potencia física y serenidad mental le permite afrontar este Masters 1.000 con la confianza de quien se sabe el mejor. Mañana comenzará su camino hacia la historia en un torneo que ya siente como suyo y donde el público espera ver, una vez más, la versión más salvaje de su joven guerrero.