Elon Musk lidera la otra guerra: cientos de millones de dispositivos móviles en el punto de mira

La carrera tecnológica por dominar la conectividad global tiene un nuevo frente y millones de móviles están en el centro de la batalla. Con sus satélites de nueva generación, el imperio de Elon Musk quiere llevar internet directo al teléfono y cambiar para siempre la forma en la que nos conectamos.

El mundo vive varias guerras al mismo tiempo. Algunas son militares, otras económicas… y otras tecnológicas. En esta última, el protagonista vuelve a ser Elon Musk, que quiere cambiar para siempre la forma en la que usamos el móvil.

¿Te imaginas tener cobertura en cualquier parte del planeta? No importa si estás en medio del océano, en una montaña o en una carretera sin antenas. Esa es la promesa detrás de los nuevos satélites que prepara Starlink, la red espacial creada por SpaceX.

La idea parece sacada de una película de ciencia ficción, pero ya está en marcha. La empresa trabaja en una nueva generación de satélites capaces de enviar señal 5G directamente al móvil. Y si el plan sale como esperan, cientos de millones de dispositivos podrían conectarse a internet desde el espacio.

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Elon Musk: los satélites que quieren convertirse en antenas 5G

Los satélites que quieren convertirse en antenas 5G
Estos dispositivos prometen ofrecer velocidades cercanas a los 150 Mbps directamente al teléfono móvil. Fuente: Agencias

Durante años, los satélites han servido principalmente para ofrecer internet en lugares remotos o para comunicaciones específicas. Pero la nueva generación de Starlink quiere ir mucho más allá, convertir el espacio en una enorme red de antenas móviles.

La clave está en los satélites de segunda generación, conocidos como V2. Estos dispositivos prometen ofrecer velocidades cercanas a los 150 Mbps directamente al teléfono móvil. En términos prácticos, funcionarían como torres 5G flotando en órbita baja alrededor de la Tierra, capaces de enviar datos, voz, vídeo o mensajería sin depender de infraestructuras terrestres.

Un mercado de miles de millones de teléfonos móviles

Un mercado de miles de millones de teléfonos móviles
La apuesta es conectar directamente los teléfonos móviles convencionales. Fuente: Agencias

El objetivo no es pequeño. Actualmente la red de satélites de Starlink ya da servicio a más de 1.700 millones de personas en todo el mundo, aunque principalmente para conexiones domésticas o empresariales. Con esta nueva tecnología, el mercado potencial se multiplica.

La apuesta es conectar directamente los teléfonos móviles convencionales. Es decir, que un smartphone pueda pasar automáticamente de una antena terrestre a una señal satelital cuando pierde cobertura. Para lograrlo, el sistema utiliza el estándar 3GPP Release-19, que permite integrar la red espacial como si fuera una red 5G más.

El plan para cubrir todo el planeta desde el espacio

El plan para cubrir todo el planeta desde el espacio
En España, las operadoras también estudian integrarse en este sistema para eliminar las zonas sin señal. Fuente: Agencias

Para hacer realidad esta idea, la compañía necesita lanzar una enorme cantidad de satélites. El objetivo es desplegar alrededor de 1.200 unidades de nueva generación en un plazo relativamente corto, creando una constelación capaz de ofrecer cobertura global continua.

El proyecto depende en gran parte del desarrollo del cohete SpaceX Starship, el único capaz de transportar estos satélites gigantes en grandes cantidades. Si el calendario se cumple, los primeros despliegues masivos podrían comenzar a partir de 2027, lo que permitiría extender la red rápidamente por todo el planeta.

La estrategia también pasa por alianzas con operadoras tradicionales. En Europa, por ejemplo, Deutsche Telekom ya colabora con el proyecto para ofrecer cobertura a millones de usuarios. En España, las operadoras también estudian integrarse en este sistema para eliminar las zonas sin señal.

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Lo que está en juego no es solo tener mejor cobertura en el móvil. Si esta tecnología funciona como promete, podría cambiar la forma en que entendemos internet. La conectividad dejaría de depender de cables, torres o infraestructuras físicas… y pasaría a depender, literalmente, del espacio.

Y ahí es donde entra la verdadera batalla tecnológica del futuro. Porque si cientos de millones de móviles empiezan a conectarse a satélites, el control de esa red podría convertirse en una de las piezas más valiosas de la economía digital global.