El boom de las estafas en Telegram, la app favorita de los ciberdelincuentes

Telegram se ha convertido en el nuevo epicentro del fraude digital, o eso dice un informe de Revolut que sitúa a la plataforma como la aplicación donde más han crecido las estafas en el último año, con un aumento del 233 % a nivel global y un peso creciente en España.

El fraude digital ha encontrado en Telegram un terreno donde crecer a gran velocidad. Lo que hace unos pocos años era aplicación de mensajería relativamente de nicho se ha convertido en uno de los entornos preferidos por los estafadores para operar con discreción, apoyados en el cifrado, los canales masivos y la sensación de anonimato que perciben muchos usuarios.

Según la cuarta edición del Informe sobre Seguridad del Consumidor y Delitos Financieros de Revolut, los casos de estafas originados en Telegram se han disparado un 233 % a nivel global en 2025 respecto a 2024, hasta el punto de representar ya una quinta parte del total de fraudes reportados (21 %). La compañía sitúa a la plataforma como la aplicación donde más han crecido las estafas en el último año, tanto a escala internacional como en España, donde Telegram concentró el 22 % de los casos comunicados a Revolut durante 2025, por delante de otras redes sociales más consolidadas.

Las plataformas de Meta (Facebook, Instagram y WhatsApp) siguen siendo el principal origen de los fraudes, con el 44 % de las estafas reportadas, pero el gran salto se produce precisamente en la mensajería encriptada. Los delincuentes empiezan a abandonar los espacios públicos de las redes sociales tradicionales para refugiarse en servicios privados como Telegram, donde resulta más difícil monitorizar y rastrear sus actividades.

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El cifrado de Telegram, atractivo para los ciberdelincuentes

El atractivo de Telegram para los estafadores es principalmente el cifrado, aunque no solo se limita a ello. La posibilidad de crear canales con miles de miembros, grupos cerrados, bots automatizados y comunidades aparentemente temáticas permite articular esquemas de fraude cada vez más complejos, que combinan ingeniería social, suplantaciones de identidad y ofertas imposibles de verificar a simple vista.

Estafas Telegram
Imagen cedida por Revolut

El informe de Revolut señala que el 58 % de todas las estafas de ofertas de empleo a nivel mundial ya se originan en Telegram. Este tipo de fraude, que se ha triplicado interanualmente y representa el 22 % de los casos globales, aprovecha la precariedad y la búsqueda de ingresos extra para prometer trabajos remotos, colaboraciones con marcas o tareas sencillas con remuneraciones desproporcionadas. El contacto inicial suele producirse a través de mensajes directos o invitaciones a grupos donde supuestos "reclutadores" guían al usuario hasta que este realiza un primer pago o comparte datos bancarios bajo la promesa de recibir un beneficio inmediato.

Las estafas de compras continúan encabezando el ranking mundial de fraudes, con un 57 % de las denuncias en 2025. En España, estas prácticas también ocupan el primer lugar, y las compras online fraudulentas supusieron el 53 % de todos los casos denunciados. Los delincuentes utilizan Telegram para dar continuidad a operaciones iniciadas en otras plataformas —por ejemplo, anuncios en redes sociales o clasificados— y desplazar la conversación a un entorno donde se sienten más protegidos frente al control de las autoridades y de las propias empresas tecnológicas.

Y los engaños son muy rentables para todos los actores. Otro estudio elaborado por Juniper Research cifra en 4.400 millones de euros los ingresos obtenidos en 2025 por las matrices de las principales redes sociales en Europa gracias a la publicidad fraudulenta que aloja sus plataformas.

Un reto regulatorio

El Head of Financial Crime de Revolut, Woody Malouf, advierte en el informe de la velocidad con la que evolucionan las tácticas criminales y subraya que el ecosistema digital es tan fuerte como su eslabón más débil. Las empresas de redes sociales deben dar un paso al frente y asumir que la protección de los usuarios debe ser una prioridad compartida en toda la industria.

La Unión Europea ha empezado a mover ficha con nuevas normas antifraude vinculadas al futuro Reglamento de Servicios de Pago (PSR) y con una estrategia específica para combatir el fraude online, que busca repartir responsabilidades entre bancos, plataformas y proveedores de servicios digitales.

En España, el Gobierno ha impulsado distintas medidas para hacer frente a las estafas digitales, incluyendo reformas normativas que apuntan a reforzar la cooperación entre entidades financieras, operadores de telecomunicaciones y autoridades competentes. No obstante, el salto de volumen observado en Telegram muestra que la reacción institucional va por detrás de la creatividad de los grupos delictivos, que se organizan internacionalmente y se aprovechan de la fragmentación legislativa. Mientras, el dueño de Telegram se dedica a criticar al Gobierno de España por sus medidas con los menores y estas redes.

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Mensaje en Telegram de Pável Dúrov
Mensaje en Telegram de Pável Dúrov, su fundador | Fuente propia

Sea como fuere, el usuario final sigue siendo el objetivo y, a la vez, la última línea de defensa. La combinación de educación digital, herramientas de detección temprana, mayor transparencia en la publicidad online y un reparto claro de responsabilidades entre plataformas, bancos y administraciones es determinante para frenar el auge del fraude que hoy se concentra en Telegram y en cualquier servicio donde se reúnan millones de usuarios con la guardia baja.