Durante años, cuando pensábamos en thrillers españoles ambientados en televisión o streaming, la mayoría de historias se desarrollaban en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Pero algo ha cambiado en los últimos tiempos.
Cada vez más plataformas están mirando hacia el norte. Los paisajes del País Vasco (con montañas, bosques cerrados, pueblos pequeños y una identidad cultural muy marcada) se han convertido en el escenario perfecto para historias llenas de misterio, desapariciones y secretos familiares.
No es casualidad que varias de las producciones más comentadas del último año compartan ese mismo escenario. Desde nuevas apuestas de plataformas hasta proyectos en rodaje, todo apunta a que Euskadi se está consolidando como el gran laboratorio del thriller español.
Las plataformas han descubierto un escenario perfecto para el misterio

El auge de este tipo de historias tiene mucho que ver con el impacto que han tenido algunas producciones recientes en streaming. Series como Patria demostraron que el País Vasco no solo tiene un enorme potencial dramático, sino también una identidad visual muy potente para la televisión.
Las plataformas han tomado nota. La nueva serie Infamia, producida por Evafilms para HBO Max, es el último ejemplo de esta tendencia. La ficción, protagonizada por Susana Abaitua, gira en torno a una abogada que decide investigar la desaparición de dos niñas ocurrida veinte años atrás en un pueblo ficticio marcado por los silencios y los secretos.
El rodaje está recorriendo enclaves muy reconocibles del territorio vasco, desde el Parque Natural de Gorbeia hasta la Reserva de la Biosfera de Urdaibai o el espectacular Flysch de Barrika. Lugares que aportan una atmósfera casi cinematográfica y que, según comentan algunos espectadores en redes, “ya funcionan como un personaje más dentro de las historias”.
Desapariciones, secretos y pueblos pequeños: la fórmula que engancha

Si uno revisa las series recientes ambientadas en Euskadi, hay un patrón bastante claro. La mayoría parte de un suceso oscuro (una desaparición, un crimen sin resolver o un trauma familiar) que obliga a los protagonistas a remover el pasado.
Un ejemplo muy reciente es Desaparecido, la ficción coproducida por Netflix que se convirtió en uno de los títulos más comentados del año pasado. La serie arranca con la desaparición de un joven en un pequeño pueblo de montaña y, a partir de ahí, va revelando las tensiones ocultas dentro de su propio grupo de amigos.
El éxito no solo estuvo en la trama. También llamó la atención la forma en que se rodó, cada escena se grabó dos veces, una en castellano y otra en euskera, para evitar el doblaje posterior. Muchos espectadores comentaban que ese detalle aportaba más naturalidad y hacía que la historia resultara más auténtica.
Ese tipo de enfoque está ayudando a que el thriller español tenga una identidad cada vez más reconocible fuera del país. Historias muy locales, con personajes complejos y un fuerte vínculo con el entorno donde se desarrollan.
El paisaje vasco también se ha convertido en protagonista

Más allá de los guiones, hay otro elemento clave en este fenómeno, el propio paisaje. Las montañas cubiertas de niebla, los caseríos aislados o los acantilados del Cantábrico crean una atmósfera perfecta para historias de suspense.
Incluso el cine fantástico ha empezado a aprovechar ese potencial. Películas como Gaua, dirigida por Paul Urkijo, exploran el folclore vasco y las leyendas de brujas del siglo XVII para construir relatos de terror muy ligados al territorio.
Muchos espectadores destacan precisamente ese elemento, el entorno natural convierte historias relativamente pequeñas en relatos mucho más inmersivos. No es lo mismo investigar una desaparición en una gran ciudad que hacerlo en un pueblo rodeado de montañas donde todos se conocen y los secretos pasan de generación en generación.
En redes sociales hay quien ya habla incluso del “nordic noir a la española”. Una etiqueta informal que resume bastante bien lo que está ocurriendo, thrillers oscuros, ambientados en paisajes potentes y con historias muy centradas en los personajes.
Un fenómeno que probablemente seguirá creciendo

Con proyectos como Infamia en pleno rodaje y nuevas producciones anunciadas por distintas plataformas, todo indica que el País Vasco seguirá siendo uno de los grandes escenarios del thriller español en los próximos años.
Las plataformas buscan historias que enganchen rápido, que funcionen bien internacionalmente y que tengan una identidad visual clara. Y en ese sentido, el norte de España ofrece exactamente eso, paisajes únicos, cultura propia y una atmósfera perfecta para el suspense.
Así que no sería extraño que dentro de poco, cuando alguien piense en un nuevo thriller español de plataforma, la primera imagen que le venga a la cabeza no sea una gran ciudad… sino un pequeño pueblo entre montañas donde, casi seguro, alguien está escondiendo algo.



