El influyente filósofo estoico griego, Epicteto, vivió gran parte de su vida como esclavo en Roma antes de fundar su propia escuela de filosofía en Grecia, donde se centró en la ética y en enseñar que la felicidad depende de diferenciar entre lo que se puede tener bajo control y aquello que no.
También dejó una lección muy importante con respecto a la ansiedad diaria, un compañero habitual para miles de personas en todo el planeta, en un contexto en el que es casi imposible desconectar de la sociedad hiperconectada en la que nos encontramos. En este caso, el filósofo dejaba claro que "no son las cosas por ellas mismas las que nos perturban".
EPICTETO Y LA ANSIEDAD EN EL MUNDO MODERNO

La ansiedad se ha convertido en un compañero habitual para muchas personas en una sociedad actual en la que estamos permanentemente conectados a través de las redes sociales e internet en general. Esto contribuye a que exista un ritmo de vida que no todo el mundo consigue afrontar de la misma manera.
La situación es realmente compleja, con un elevado desgaste a nivel físico y mental, y aunque podamos pensar que es algo que solo atañe a nuestro tiempo, la realidad es que la filosofía antigua ya abordaba cómo vivir con serenidad y la forma en la que gestionar las emociones negativas.
Uno de los principales representantes del estoicismo, como era Epicteto, reflexionó acerca de cómo las personas debían enfrentar el estrés y los diferentes desafíos de la vida, unas enseñanzas que siguen siendo útiles más de 2.000 años después.
LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUCESOS SEGÚN EPICTETO

Mientras el filósofo Byung-Chul Han da valor al silencio en casa y revela cómo escucharse sin el ruido exterior, Epicteto tenía muy claro que "no son las cosas en sí mismas las que nos perturban, sino nuestras opiniones sobre ellas", tal y como recogió su alumno Flavio Arriano en Equiridión.
El filósofo ponía el foco en cómo dos personas pueden experimentar el mismo hecho de manera distinta según su propia intervención interna. Su enseñanza invita a que las personas se pregunten sobre si sus evaluaciones son certezas o simples opiniones.
Aunque a priori pueda no parecer nada realmente destacable, Epicteto aseguraba que se trataba de una reflexión clave para reducir la ansiedad y gestionar las emociones. Tenerlo claro puede ser clave a la hora de lidiar con la ansiedad diaria.
EPICTETO Y LA DICOTOMÍA DEL CONTROL

El filósofo chino Confucio explicó la gran diferencia entre el hombre sabio y el vulgar, pero no hizo referencia a un problema de ansiedad al que sí se refería Epicteto, que enseñaba a diferenciar aquello que depende de nosotros mismos de lo que no lo hace.
El filósofo griego dejaba claro que solo podemos actuar sobre lo que se encuentra bajo nuestro control, y que no debería generarnos preocupación todo lo demás, un pensamiento y enfoque que no se aleja de algunos cuidados mentales actuales.
De hecho, se utiliza en terapias modernas como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que ayuda a la hora de identificar, evaluar y reformular pensamientos distorsionados, así como en la psicología de Viktor Frankl, que hace énfasis en la libertad de elegir nuestra respuesta, incluso en circunstancias extremas.
EPICTETO COMO GUÍA PARA LA REFLEXIÓN INTERNA

Conocer la obra de Epicteto puede ser clave a la hora de encontrar las herramientas con las que poder reinterpretar nuestra experiencia interna y poder hacer frente a los problemas de ansiedad con los que tenemos que lidiar en nuestro día a día.
Es cierto que saber las lecciones de este influyente filósofo griego no hará que esta desaparezca por arte de magia, pero sí que son enseñanzas claves a la hora de poder enfrentar la vida con una perspectiva diferente.
Sus lecciones nos dejan claro que la clave no está en cambiar el mundo, sino en transformar nuestra percepción y actitud hacia él, una lección que sigue vigente para la vida moderna.



