Desde hace años se han puesto en marcha innumerables campañas de concienciación sobre el reciclaje y la importancia que tiene para el medioambiente. Muchos ciudadanos llevan disciplinadamente sus envases, bandejas, botellas y otros plásticos al recipiente amarillo, pero este esfuerzo no se ve siempre recompensado.
Esto es lo que nos lleva a hablar del fracaso del reciclaje, que tiene que ver con una serie de razones técnicas que hacen que no todo el plástico se pueda volver a utilizar. Esta situación hace que muchos se planteen la pregunta de si sirve realmente de algo el esfuerzo de separar los plásticos de otro tipo de basura.
¿FUNCIONA REALMENTE EL RECICLAJE?
Ahora que sabemos que pagar a la gente por reciclar funciona, aunque en España no se lleva a cabo esta recompensa, nos podemos preguntar si realmente funciona o no el reciclaje. A través de diferentes campañas nos hemos acostumbrado a separar envases, bandejas o botellas, pero parece que nuestro esfuerzo no siempre se ve recompensado.
Muchos ciudadanos piensan que no sirve de nada, y si nos vamos a los datos oficiales, podemos encontrarnos con que en Europa apenas se recicla alrededor del 15% de los plásticos, una cifra que cae hasta el 9% en el caso de Estados Unidos. El resto acaba incinerado, enterrado o incluso disperso en el ambiente. Por ello, no es de extrañar que haya dudas al respecto.
EL GRAN PROBLEMA DEL RECICLAJE

Uno de los grandes problemas que encontramos con el reciclaje se produce mucho antes, si no en la forma en la que se usan los plásticos. En torno a la mitad de los plásticos son destinados a productos de un solo uso, y solo un 20-25% se emplea en aplicaciones de larga duración (tuberías, cables, materiales de construcción…). El resto se usa para bienes de consumo con una vida útil intermedia como muebles, vehículos o aparatos electrónicos.
En la Unión Europea, los residuos plásticos posconsumo superan los 24 millones de toneladas, una cifra que no deja de crecer año a año. El embalaje es el responsable de la mayor parte de ellos, pero también hay otras fuentes importantes, como los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.
LAS 12 RAZONES POR LAS QUE FALLA EL RECICLAJE DEL PLÁSTICO

Según los expertos, hay un total de 12 razones técnicas por las que el reciclaje de plástico es un fracaso hoy en día, y mientras los científicos revolucionan el reciclaje al convertir plástico en comida, podemos hablar de todas ellas:
- Plantas de reciclaje con baja eficiencia: En procesos claves del proceso como el lavado, se pierden fragmentos de plástico en forma de microplásticos, siendo un sistema que genera residuos. Se antoja imprescindible un cambio en el diseño y funcionamiento de las plantas de reciclaje.
- Políticas demasiado genéricas: No existen soluciones universales en materia de reciclaje, que deben adaptarse a contextos locales, infraestructuras y hábitos de consumo.
- El plástico reciclado es caro: Actualmente, producir plástico desde cero suele resultar más económico que reciclarlo. Sin incentivos fiscales ni impuestos verdes, el mercado seguirá siendo la opción más barata.
- Baja calidad del material reciclado: La degradación del polímero hace que se vea limitada su reutilización. La inversión en nuevas tecnologías de clasificación, lavado y regranulado es imprescindible para optimizar el proceso.
- Falta de eficacia en los sistemas de recogida: Desde el origen se producen pérdidas y contaminación, por lo que optimizar la recogida de plásticos se antoja imprescindible.
- Exposición a contaminantes: Los trabajadores que desempeñan su labor con residuos plásticos están excesivamente expuestos a sustancias nocivas, siendo un problema de salud pública.
- Falta de profesionalización: Aunque llevamos muchos años apostando por el reciclaje, la recogida y clasificación de residuos sigue siendo un trabajo precario en muchos aspectos, con una falta de conocimientos que afecta al proceso.
- La exportación no es una solución: Durante años, los países ricos han enviado residuos a países con una menor capacidad de gestión ambiental, pero esta exportación no es una solución eficaz.
- Inadecuada gestión de los tipos de plástico: En muchos casos se mezclan polímeros incompatibles, lo que reduce de forma drástica la calidad del reciclado.
- Productos diseñados para no ser reciclados: Existen algunos productos que están pensados para que no se puedan reciclar, como las multicapas, mezclas de polímeros, adhesivos complejos o plástico negro. A pesar de que hay distintas familias de plásticos, en la práctica solo el PET y el HDPE se reciclan habitualmente, mientras que el resto acaba incinerado o en vertederos.
- El papel del ciudadano no es suficiente: Separar y entender el reciclaje es importante por parte de los ciudadanos, pero no se debe cargar sobre ellos toda la responsabilidad, ya que no es suficiente para un reciclaje eficaz.
- No todo se puede reciclar: Distintas impurezas como restos de comida, papel, humedad, metales, textiles o mezclas de polímeros perjudican a la hora de poder reciclar los plásticos que llegan a la planta. No todo lo que entra a la misma se puede reciclar y este es un problema a superar.
EL RECICLAJE NO ES UNA SOLUCIÓN MÁGICA

Es una realidad que no existe ningún botón mágico que nos permita eliminar todo el plástico del mundo, pero sí que existen conocimientos suficientes para poder saber que el reciclaje podría realizarse mucho mejor de lo que se hace hoy en día.
El reciclaje es una pieza importante dentro de un enfoque más amplio que incluye la reducción, reutilización, ecodiseño y economía circular. La tecnología sigue avanzando, pero lo que falla en este sentido no es la innovación, sino la falta de acción.


