Las expectativas con el nuevo coche de Fernando Alonso eran muy altas. Aston Martin decidió dejar de lado el año pasado para poner todos sus recursos en el cambio de reglas de 2026. Con el fichaje de Adrian Newey, muchos esperaban que el equipo diera un salto adelante y peleara con los mejores. Sin embargo, las primeras pruebas en el circuito han sido un golpe de realidad. El coche no ha sido rápido en ningún momento y la distancia con los equipos de arriba es mayor de lo que nadie imaginaba.
No se trata solo de que Ferrari o Red Bull estén lejos. El problema es que equipos con menos presupuesto también han rodado más rápido que el coche de Alonso. Esto ha provocado que el optimismo que había en la fábrica se convierta en una preocupación real. Lawrence Stroll ve cómo su apuesta millonaria no da frutos. Ahora mismo, lograr la victoria número 33 parece un objetivo imposible para Alonso, que ve cómo sus últimos años en la competición se agotan en un coche que no funciona.
Los problemas del motor Honda complican el futuro de Fernando Alonso
Uno de los puntos que más está fallando en este inicio de año es el motor. La unión entre Aston Martin y Honda no ha empezado bien. La unidad de potencia está dando muchos fallos y no permite que el coche alcance la velocidad necesaria en las rectas. Fernando Alonso ya conoce bien lo que es sufrir con estos motores por su etapa anterior, y volver a pasar por lo mismo a los 44 años es algo que no entraba en sus planes. El motor no entrega la fuerza necesaria y eso deja al piloto indefenso frente a sus rivales.

Alonso ha sido muy claro siempre: no quiere estar en la Fórmula 1 solo por estar. Si no tiene una herramienta que le permita subir al podio o pelear por ganar carreras, prefiere dejarlo. La falta de fiabilidad y de potencia del monoplaza actual de los de Silverstone le quita las ganas de seguir sacrificando su vida personal. Además, el piloto está en un momento vital distinto, esperando el nacimiento de su primer hijo. El desgaste de pelear en las últimas posiciones ya no le compensa como antes.
La falta de ofertas externas empuja a Alonso hacia la retirada
Otro factor decisivo es el mercado de fichajes para 2027. Fernando Alonso no tiene ahora mismo ninguna propuesta de equipos punteros que le permita cambiar de aires. Las escuderías más grandes, como Mercedes o McLaren, están buscando perfiles de pilotos mucho más jóvenes para sus proyectos a largo plazo. Aunque el talento de Alonso sigue ahí, su edad es un freno para los directores de equipo. Al no tener un sitio donde ir que mejore lo que tiene en Aston Martin, las puertas de la Fórmula 1 se le están cerrando.
La decisión parece tomada si las cosas no cambian drásticamente en las próximas semanas. Alonso no va a renovar con Aston Martin para arrastrarse por la cola de la clasificación. Si el equipo no le da un coche que le haga disfrutar, el Gran Premio de final de temporada será el último de su trayectoria. La idea de una retirada definitiva cobra fuerza cada día que pasa. Sin un coche ganador y sin ofertas alternativas, la carrera de Fernando Alonso está llegando a su fin.



