Piqué unifica el fútbol de Manresa: el final de las rivalidades históricas en favor del negocio

Gerard Piqué quiere controlar todo el fútbol de Manresa para ayudar a su equipo, el FC Andorra. Ahora ha puesto su interés por comprar el CE Manresa, un paso más tras años uniendo clubes y comprando plazas para subir rápido de categoría.

La forma en la que Gerard Piqué gestiona sus clubes se aparta por completo de la tradición de ir paso a paso, ganando ascensos temporada tras temporada. Su método prefiere buscar las oportunidades que ofrece la normativa para ganar tiempo. Un ejemplo muy claro de esto se vio en 2024. En aquel momento, se decidió unir al Gimnàstic Manresa con el Artesa de Lleida. La unión entre ambos clubes buscaba un objetivo muy concreto. La prioridad era obtener una plaza de forma directa para que el filial del Andorra empezara a competir en una categoría superior sin esperas. Fue una decisión pensada para ganar tiempo y situar a sus jugadores en un nivel más exigente desde el primer día.

Gracias a este movimiento, los equipos de Piqué pudieron evitar años de competición en las ligas más bajas. Es una manera de asegurar el camino que permite que los futbolistas con más futuro se enfrenten a rivales difíciles desde el primer día. Para alguien que maneja mucho dinero, dejar el éxito en manos de la suerte o de un mal partido es un riesgo que no quiere correr. Por eso, intentar comprar el CE Manresa es la oportunidad ideal. Con este club, el ex jugador del Barça tendría un equipo principal en la ciudad que serviría de puente perfecto para que los jugadores den el salto definitivo hacia el fútbol profesional en el Principado.

Manresa se convierte en centro de formación para nutrir de talento al FC Andorra de Piqué

El interés por el fútbol de esta zona responde a una necesidad clara para que la empresa de Piqué siga creciendo. El FC Andorra tiene un problema difícil de solucionar: el país es muy pequeño y no tiene suficientes niños jugando al fútbol para mantener un club de alto nivel. La solución ha sido buscar ese talento fuera de sus fronteras, en un lugar con mucha historia y buenos campos. Manresa se ha convertido en el sitio elegido para montar esta especie de centro de formación que envía jugadores constantemente hacia el equipo tricolor. Es una pieza que encaja perfectamente en sus planes.

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Piqué unifica el fútbol de Manresa: el final de las rivalidades históricas en favor del negocio
Partido disputado entre el CE Manresa y la UE Sant Andreu Fuente: CE Manresa

Desde el primer acuerdo firmado en 2020, el paso de jóvenes hacia Andorra ha sido algo habitual. Sin embargo, no es lo mismo colaborar que mandar. Al intentar comprar el CE Manresa, Piqué busca quitar cualquier obstáculo y mandar sobre todo lo que pase en el fútbol local. Así se asegura de que todo el beneficio del trabajo con los niños se quede dentro de su propia organización. Es un sistema donde los gastos de mantener las escuelas de fútbol se quedan en Manresa, pero el premio final, ya sea un gran fichaje o un debut importante, termina beneficiando directamente al club de Piqué.

El final de la identidad de barrio frente a la llegada de los nuevos dueños

Cuando alguien tan conocido como Gerard Piqué llega a un club con más de cien años de vida como el CE Manresa, los sentimientos en la ciudad se mezclan. Hay vecinos que ven con buenos ojos que entre dinero. El fútbol humilde siempre tiene problemas para pagar las facturas y contar con el apoyo de una empresa fuerte asegura que los trabajadores cobren y que el campo esté en buenas condiciones. Sin embargo, este apoyo económico tiene un precio que toca el sentimiento de los socios más antiguos. Es el miedo a que su equipo deje de ser suyo para pasar a ser una oficina más de una empresa de fuera.

Si el club se convierte en una pieza de un grupo más grande, pierde su libertad para elegir su propio camino. El CE Manresa corre el riesgo de dejar de jugar para ganar sus propios títulos y empezar a jugar solo para que el FC Andorra tenga mejores recambios. Los colores de la camiseta y las peleas deportivas de toda la vida con otros equipos pasan a importar menos si el dueño de todos es el mismo. Lo que antes era un orgullo de la ciudad se convierte en una cadena de producción donde lo único que importa es que los futbolistas mejoren para que el negocio siga funcionando.

Un control total del deporte local que deja sin opciones a los rivales

Esta expansión por la zona está creando una situación donde casi no hay competencia. Al mandar tanto en el primer equipo de la ciudad como en la cantera más fuerte del Gimnàstic Manresa, Piqué se asegura de que cualquier niño que juegue bien acabe en sus equipos. No hay otras opciones. Esto crea una diferencia muy grande con los clubes pequeños de los pueblos de alrededor, que no pueden competir con el dinero ni con los medios de los equipos del exjugador. El talento de la zona queda así atrapado en una sola red que decide quién llega arriba y quién se queda por el camino.

Piqué unifica el fútbol de Manresa: el final de las rivalidades históricas en favor del negocio
Piqué en las instalaciones del FAF Fuente: FC Andorra

Esta investigación muestra que el fútbol de siempre está cambiando para parecerse a cualquier otro negocio. Los clubes que antes eran el alma de un pueblo ahora se ven como piezas que se compran y se venden según convenga. El modelo de Piqué es el ejemplo de una realidad donde saber moverse por los despachos de las federaciones vale más que tener un buen entrenador. En este juego, Manresa es el lugar donde el grupo ha decidido instalarse para que a su proyecto principal nunca le falte nada. El fútbol de toda la vida se despide para dejar paso a la gestión de las oficinas.