El mundo del espectáculo se ha despertado con una de esas noticias que nadie quiere dar. Eric Dane, el actor que dio vida al Dr. Mark Sloan ("Doctor Macizo") en la mítica serie Anatomía de Grey, ha muerto a los 53 años. Su fallecimiento se produce diez meses después de que se le diagnosticara esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa extremadamente cruel que el intérprete afrontó con una entereza que ha dejado sin palabras a sus allegados y seguidores.
Según han confirmado fuentes familiares este 19 de febrero, Dane pasó sus últimas horas en un entorno de paz. La rapidez con la que avanzó la enfermedad, detectada en abril de 2025, sorprendió incluso a sus médicos, ya que en menos de un año la afección paralizó gran parte de su costado derecho y mermó sus funciones motoras de forma irreversible.
Un comunicado familiar sobre el fallecimiento de Eric Dane, 'Dr. McSteamy' en Anatomía de Grey

La familia del actor ha querido compartir la noticia a través de un comunicado difundido por la revista People, donde no solo lamentan su pérdida, sino que subrayan el papel activo que tomó Eric tras conocer su destino médico. En la nota, sus seres queridos destacan que no se rindió en ningún momento y que buscó aprovechar su visibilidad para dar voz a una causa que suele quedar en el olvido.
“Con el corazón lleno de tristeza, compartimos que Eric Dane falleció el jueves por la tarde, después de una valiente batalla contra la ELA. Pasó sus últimos días rodeado de buenos amigos, su esposa devota y sus dos hermosas hijas, Billie y Georgia”, expresaron de forma pública.
El texto también pone en valor el compromiso social que adquirió en sus meses finales: “A lo largo de su viaje con la ELA, Eric se convirtió en un apasionado defensor de la conciencia y la investigación, decidido a hacer una diferencia para aquellos que enfrentan la misma lucha.” La familia ha cerrado el mensaje agradeciendo el cariño de los seguidores y pidiendo respeto: “Eric adoraba a sus fans y estará eternamente agradecido por el amor y el apoyo que ha recibido. La familia ha pedido privacidad mientras atraviesa este momento tan difícil”.
De los inicios humildes al fenómeno mundial de Anatomía de Grey

Nacido el 9 de noviembre de 1972 en San Francisco, la vida de Eric Dane no fue un camino de rosas desde el principio. Perdió a su padre a los siete años debido a un disparo, lo que marcó su infancia en el Área de la Bahía. Aunque en el instituto su prioridad era el waterpolo, la casualidad lo llevó al grupo de teatro de la escuela y allí descubrió su verdadera vocación. Con ese sueño en la maleta, se mudó a Los Ángeles para intentar hacerse un hueco en una industria que no regala nada.
Durante los años 90, Dane picó mucha piedra participando en series icónicas como Saved by the Bell, The Wonder Years, Roseanne y Married… with Children. Eran papeles pequeños, pero le sirvieron para aprender el oficio. Su debut en el cine llegó en el año 2000 con The Basket, y poco después consiguió su primer rol televisivo de peso en Gideon’s Crossing. Sin embargo, el destino le tenía guardado un papel que cambiaría su vida por completo en 2006.
Cuando Eric Dane apareció por primera vez en Anatomía de Grey, su personaje estaba pensado para ser algo pasajero. Pero la química que desprendía como Mark Sloan fue tal que la creadora Shonda Rhimes no tuvo más remedio que hacerlo fijo. Su entrada en la serie, saliendo de una ducha solo con una toalla, se convirtió en historia de la televisión. Permaneció en el drama médico hasta la octava temporada, regresando años después en la temporada 17 para un cameo que emocionó a los espectadores nostálgicos.
El adiós a un actor versátil que brilló en Euphoria y The Last Ship

A pesar de que el Dr. Sloan le dio la fama mundial y la estabilidad económica, Dane siempre tuvo claro que no quería encasillarse. “No era el mismo tipo que habían contratado”, confesaba en el podcast de Dax Shepard hace un par de años al hablar de su salida de la serie médica en 2012, reconociendo que sus problemas de adicciones en aquel entonces influyeron en su despido, aunque siempre guardó un excelente recuerdo de aquella etapa.
Tras cerrar su ciclo en Anatomía de Grey, demostró su capacidad para el género de acción liderando durante cinco temporadas The Last Ship, producida por Michael Bay. Pero fue en 2019 cuando volvió a dar un golpe sobre la mesa, interpretativamente hablando. En Euphoria, la exitosa serie de HBO, se puso en la piel de Cal Jacobs, el padre de Nate (Jacob Elordi). Interpretar a un hombre con una doble vida secreta y una carga psicológica tan oscura le permitió demostrar una madurez actoral que la crítica aplaudió unánimemente.
Incluso después de recibir el diagnóstico de ELA en 2025, Eric no quiso apartarse de los focos de inmediato. Tenía previsto participar en los nuevos rodajes de Euphoria y trabajó activamente con la organización I Am ALS. En una de sus últimas entrevistas con The Washington Post, dejó clara su postura ante la vida: “No tengo nada que ocultar cuando se trata de preocuparme por lo que la gente piense de mí. Esto es más bien: ‘¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ser útil?’”.
La esclerosis lateral amiotrófica es una patología neurodegenerativa que afecta a las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal. En el caso de Dane, la progresión fue devastadora. La ELA provoca una parálisis progresiva que termina afectando a la capacidad de hablar, tragar y, finalmente, respirar. En Estados Unidos se diagnostican unos 5.000 casos nuevos al año, y por ahora, no existe un tratamiento que logre revertir sus efectos.
Eric enfrentó este proceso con una valentía inusual, rodeado de su exesposa Rebecca Gayheart y sus dos hijas, Billie y Georgia. Aunque la pareja se había separado en 2018, la enfermedad los unió de nuevo en un gesto de lealtad absoluta. De hecho, en febrero de 2025 habían intentado formalizar su divorcio, pero tras conocerse el diagnóstico, ambos decidieron desestimar el proceso legal de mutuo acuerdo para afrontar juntos el final del camino.




