El Consejo de Gobierno celebrado este miércoles en Adamuz ha puesto cifras al daño económico que sufre Andalucía por los fallos en la conexión de tren con Madrid. Los informes analizados detallan las consecuencias del descarrilamiento ocurrido hace un mes y los destrozos de las borrascas del pasado 4 de febrero, que causaron un desprendimiento en la línea de Málaga a la altura de Álora.
Con todo, la Junta de Andalucía estima que las pérdidas para el sector turístico alcanzarán los 2.000 millones de euros durante el primer cuatrimestre del año si no se solucionan pronto los problemas con la Alta Velocidad.
La previsión de Adif apunta a que la conexión con Málaga no estará operativa hasta el próximo 1 de marzo. Hasta entonces, la pérdida de plazas diarias supone una sangría económica constante que la Junta cifra en más de 12 millones de euros solo en el último mes. El Gobierno andaluz busca ahora fórmulas para aliviar la presión sobre los empresarios, quienes ven cómo el transporte por tren se ha vuelto lento e inestable. En el caso de Málaga, el trayecto se ha disparado hasta las cuatro horas y media, una diferencia sustancial respecto a las dos horas y cuarenta minutos habituales. Este aumento de los tiempos de viaje es uno de los factores que más está desincentivando la llegada de visitantes.
LA CAÍDA DE LAS RESERVAS HOTELERAS EN ANDALUCÍA Y LA FALTA DE CONFIANZA DEL TURISTA
El turismo andaluz mira con preocupación la cercanía de la Semana Santa. Esta fecha sirve para anticipar cómo funcionará la temporada de verano, pero las cifras actuales son negativas. Las patronales hoteleras confirman que las reservas para febrero y marzo han bajado un 20% respecto al año pasado. El miedo a que los trenes sigan fallando en esas fechas es el motivo que explica este descenso. Los viajeros que suelen venir a Andalucía están buscando ahora otros destinos con mejores conexiones de transporte para evitar quedarse tirados.

Desde la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos insisten en que lo más difícil de recuperar será la confianza del viajero. Ver trenes parados y desprendimientos en las vías provoca una inseguridad que no se olvida fácilmente. Andalucía es el destino favorito para los viajeros españoles, pero ese puesto corre peligro porque ahora moverse hacia el sur se ve como algo difícil y lento. Los dueños de los negocios turísticos exigen que las administraciones se pongan de acuerdo para lanzar promociones que limpien esta imagen negativa. La prioridad es garantizar a los visitantes que podrán viajar sin problemas antes de que lleguen las vacaciones.
TRES ESCENARIOS POSIBLES PARA EL FUTURO DEL SECTOR ANDALUZ
El informe elaborado por los hoteleros plantea tres posibles caminos dependiendo de cómo evolucione la situación ferroviaria. El escenario más probable habla de una recuperación lenta donde las reservas se harán a última hora y con mucha precaución. En este caso, el sector ya da por hecho un descenso en las pernoctaciones y una bajada en los ingresos por habitación disponible. Esta fragilidad pone en peligro cientos de millones de euros en el sector de los alojamientos. Si el servicio no se recupera rápido, los viajeros podrían retrasar sus reservas también para los meses de verano. Este cambio en el comportamiento de los clientes complicaría la organización de toda la temporada y afectaría a los beneficios previstos para el resto del año.

En el peor de los casos, si aparecen nuevas incidencias o retrasos en las obras de Adif, la reducción de ingresos podría ser dramática. Los turistas tienen ahora más facilidad que nunca para comparar precios y cambiar de destino si sienten que el acceso a Andalucía es difícil. El sector advierte de que no se trata solo de una bajada puntual de la demanda, sino de un cambio de comportamiento del cliente. El viajero es ahora mucho más sensible a la accesibilidad. Si el tren deja de ser un transporte rápido y fiable, los turistas elegirán otros lugares para pasar sus vacaciones. Este cambio dejaría a los hoteles andaluces en una posición muy difícil y sin capacidad para reaccionar ante la pérdida de clientes.
LA JUNTA DE ANDALUCÍA TIENE URGENCIA DE ABRIR LAS VÍAS ANTES DE QUE EMPIECE ABRIL
La urgencia ahora mismo se centra en desbloquear la situación antes de que comience el mes de abril. El Gobierno andaluz y el sector empresarial coinciden en que "es necesario un refuerzo promocional inmediato", como han relevado fuentes hosteleras. Reparar los daños en las vías es solo el primer paso. El turista español es el principal apoyo de la economía local y cualquier sospecha sobre si es difícil llegar a Sevilla, Córdoba o Málaga provoca caídas millonarias en los ingresos.
El tiempo juega en contra de una industria que en 2025 generó un impacto de 30.000 millones de euros. Los próximos días serán decisivos para ver si las previsiones de reparación se cumplen y si los trenes de alta velocidad vuelven a rodar con su frecuencia y rapidez habituales. De ello depende que la Semana Santa sea el punto de partida de un buen año o el inicio de una temporada marcada por las cancelaciones.








