En el mundo moderno en el que vivimos, la felicidad se ha convertido en una obligación, tal y como asegura el filósofo y pensador surcoreano Byung-Chul Han, que en su caso alerta de la presión que genera esa sensación de tener la obligación de ser feliz en todo momento y que da valor al silencio en casa.
El experto ha revelado cómo escucharse a uno mismo sin el ruido exterior, de manera que se pueda encontrar en el propio hogar ese último rincón en el que podemos tener libertad en el mundo actual. Considera que es un espacio clave para poder reflexionar y que uno mismo pueda divagar en silencio.
BYUNG-CHUL HAN Y LA INFELICIDAD

El filósofo surcoreano afincado en Alemania, Byung-Chul Han, habla en su libro La sociedad paliativa: El dolor de hoy de que "la obligación de ser feliz genera una presión devastadora" en la sociedad actual, y esto es un gran problema para la salud mental.
Según explica el ensayista de 66 años, nos encontramos metidos de lleno en una rueda de autoexploración constante que genera una infelicidad profunda, y que el ser humano pretende solucionar simplemente obligándose a uno mismo a ser más felices. Para lograrlo, se apuesta por más movimiento, más actividad y, en definitiva, más locura.
En otro de sus libros (Vida contemplativa), Han hace frente a los mandatos del capitalismo, y hace hincapié en la necesidad de hacer una firme apuesta por la calma y la inactividad. En un mundo actual en el que estamos repletos de estímulos y experiencias, considera que el hogar es clave para encontrar ese lugar de calma y reflexión.
BYUNG-CHUL HAN APUESTA POR UNA REVOLUCIÓN EN EL HOGAR

Mientras los expertos aseguran que poner la mente en blanco puede ser una señal de una buena salud mental, Byung-Chul Han trata de continuar dando explicación y encontrando soluciones a la sensación general de una sociedad que incluso llega a sentirse abrumada por tantas cosas por hacer.
Hoy en día las personas se mueven de un lugar a otro atraídas por lo mismo, siguiendo tendencias y provocando grandes masificaciones. Es habitual que cientos o miles de personas estén el mismo día, a la misma hora y en el mismo lugar, peleando por encontrar sitio y poder disfrutar de lo mismo que los demás.
Para el filósofo surcoreano este es uno de los grandes problemas de la actualidad, y que además provoca que estemos agotados. En sus obras recalca que vivimos en una sociedad cansada e hiperestimulada que no tiene tiempo para lo que es realmente natural: contemplar la vida.
Es por ello por lo que considera importante hacer una pequeña revolución en el hogar, y no se trata de cambiar muebles, sino de darle su espacio en nuestra vida. Disfrutar de los rayos de sol en el jardín, de la compañía de las mascotas o dejando pasar el tiempo mientras reflexionamos es fundamental y el "último bastión de libertad" del que podemos disfrutar.
BYUNG-CHUL HAN Y LA LIBERTAD DEL HOGAR

Tras conocer cómo influye la luna llena en tu salud, Byung-Chul Han aclara que, aunque lejos de nuestro hogar es habitual regirse por las normas de la sociedad, con un día a día muy estructurado y pensado en la productividad, el hogar nos ofrece libertad.
Considera que nuestra casa es el único lugar del mundo en el que aún podemos ser genuinamente libres, en el que estar alejado de todas esas obligaciones y normas que, de una u otra manera, seguimos en la sociedad aunque no sean una necesidad verdadera.
El filósofo da valor a nuestra vivienda y a todo lo que rodea el poder hacer que el tiempo sea nuestro y de nadie más, en el que podemos aprovechar el silencio de casa para relajarnos y reflexionar sin influencias de terceros. "El silencio de tu casa es el único lugar donde todavía puedes escucharte sin el ruido de fuera diciéndote como deberías ser", insiste Byung-Chul Han.
EL MOMENTO DE INTROSPECCIÓN QUE SUGIERE BYUNG-CHUL HAN

Encontrar en el hogar ese momento para "escucharte sin ruido" es de gran importancia para Byung-Chul Han, ya que nuestra propia vivienda nos permite encontrarnos a nosotros mismos. El filósofo católico y ensayista surcoreano destaca la importancia del tiempo y el silencio para pensar y aceptarse a uno mismo.
No obstante, también destaca que no es suficiente con quedarse en casa, sino que se debe tratar de crear un hogar pensado para poder tener momentos de introspección, en los que tengamos por objetivo quedarnos en nuestra propia casa para disfrutar de ella por sí misma.






