La jornada de tarde en el Circuito de Sakhir en Bahréin transcurría con cierto optimismo en el garaje de Aston Martin. Fernando Alonso se lanzó a la pista con el objetivo claro de probar la resistencia del coche en condiciones reales de Gran Premio.
El asturiano llegó a completar 26 vueltas consecutivas tras las 40 durante el transcurso de la mañana, un gran esfuerzo que arrojó datos muy valiosos sobre la degradación de los neumáticos y la consistencia del motor. Los tiempos por vuelta eran, además, bastante mejorables, lo que indicaba que Alonso todavía tenía margen para apretar más el monoplaza.
Sin embargo, a las 14:00 horas, la progresión se cortó en seco. Al salir de la curva 4, el AMR26 emitió un sonido muy feo al acelerar, una sucesión de ruidos internos que anticipaban el apagón total. El coche perdió potencia de forma progresiva hasta quedarse detenido en la escapatoria, obligando a mostrar la bandera roja. Fue un jarro de agua fría para un equipo que, minutos antes, celebraba la acumulación de kilómetros y la aparente solidez de su unidad de potencia. A esta hora, no hay confirmación de que el problema se debiera al motor Honda. El fallo podría haber llegado de la caja de cambios o el embrague.
Precauciones extremas y guantes aislantes para rescatar el AMR26 de Fernando Alonso
La imagen del rescate del coche dejó claro que el problema podría ser más complejo de lo habitual. Los comisarios y los mecánicos tuvieron que emplear guantes aislantes para remolcar el vehículo, una medida de seguridad obligatoria cuando se sospecha que el sistema eléctrico del monoplaza está comprometido. El riesgo de una descarga eléctrica impidió que los operarios tocaran la carrocería sin protección, lo que añade una capa de preocupación sobre el estado de los componentes híbridos del motor.
El AMR26 de Fernando Alonso dice basta. Así ha sonado el momento 🔊#TestDAZNF1 #F1Testing 🏁 pic.twitter.com/IbQlO4rfdh
— DAZN España (@DAZN_ES) February 19, 2026
Mientras Fernando Alonso regresaba al box en el coche de seguridad, las caras en el muro de Silverstone eran de máxima tensión. El equipo ha perdido las dos últimas horas de la jornada, un tiempo valioso para terminar de ajustar los reglajes antes de que el mundial arranque en Australia. Los ingenieros ya trabajan contra el reloj para abrir la tapa del motor y entender si la avería se limita a un componente periférico o si, por el contrario, el corazón del monoplaza ha sufrido un daño irreparable que obligue a cambiar los planes de trabajo para mañana.
Dominio de Red Bull y Mercedes
El parón de Fernando Alonso resulta especialmente doloroso si se compara con el rendimiento de sus rivales directos. Mientras el Aston Martin era retirado por la grúa, Max Verstappen seguía pulverizando los cronómetros con una facilidad pasmosa. El neerlandés ha marcado el mejor tiempo de la pretemporada hasta ahora, bajando al 1:33 con el neumático medio, lo que confirma que el Red Bull ha nacido con una velocidad natural envidiable. Del mismo modo, Mercedes sigue demostrando que es el equipo a batir en cuanto a fiabilidad, acumulando maratones de vueltas sin apenas pasar por el garaje.
Incluso otros equipos con problemas, como Ferrari, consiguieron devolver a Lewis Hamilton a la pista tras una mañana complicada. Para Alonso, este nuevo contratiempo supone revivir los fantasmas de la semana pasada, donde los fallos eléctricos ya lastraron el desarrollo del coche. El asturiano, que se había pegado una 'paliza' al volante sumando más de 66 vueltas en total, ve cómo el trabajo de análisis de datos se detuvo justo cuando empezaban a extraer las conclusiones más interesantes sobre el comportamiento del AMR26 en tandas largas.
Las averías del Aston Martin AMR26 amenazan el estreno de Alonso en 2026
A falta de apenas dos semanas para el inicio del campeonato, el coche de Aston Martin sigue mostrándose como una montura difícil de dominar. Aunque Alonso ha destacado en varias ocasiones que es optimista, la realidad de la pista dicta que el coche tiene hambre de kilómetros pero no siempre la salud necesaria para completarlos. Las pruebas de refrigeración con las branquias abiertas y los ajustes en el alerón trasero buscaban encontrar la calma que el coche todavía no tiene.

La prioridad absoluta ahora es limpiar las dudas sobre el motor y caja de cambios. De hecho, la caja de cambios este año recae enteramente en Aston Martin, y no en Honda. Un fallo mecánico tan evidente a estas alturas de la pretemporada obliga a replantearse si el equipo podrá aguantar una carrera completa sin sobresaltos. Las próximas horas serán clave en los boxes de Sakhir para determinar si este apagón será lo que le espera a la escudería de Fernando Alonso en este 2026.






