La ruptura profesional entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero ocurrió el pasado 17 de diciembre. Dos meses después, los resultados demuestran que el tenista ha madurado muy rápido. Su primer partido en Doha contra Arthur Rinderknech fue una victoria clara.
El murciano mantiene la buena racha que le permitió ganar el Open de Australia hace pocas semanas. Con este último triunfo, Alcaraz llega a las 150 victorias en pista dura, una superficie donde juega como los mejores de la historia.
Ahora trabaja con Samuel López y tiene el apoyo de su hermano Álvaro. En lo que llevamos de 2026, el número uno del mundo ha ganado todos sus partidos. Esta nueva forma de trabajar le da mucha calma en los momentos de tensión. El propio jugador dice que se siente más positivo y sereno, algo muy importante para lo que viene en el futuro.
Carlos Alcaraz avanza en Doha
Alcaraz ha ganado a Rinderknech en dos sets y ahora jugará contra otro francés, Valentin Royer. Es la primera vez que se enfrentan. El murciano es el favorito para lograr su victoria número 151 en esta superficie y pelear por el trofeo.

En este torneo también participa Jannik Sinner, que va por el otro lado del cuadro. Alcaraz explica que tener al italiano cerca le motiva mucho. El español reconoce que ver a Sinner en las rondas finales le obliga a jugar mejor para estar a su altura. Esa pelea por ser el mejor del mundo es lo que impulsa a Alcaraz. Con 22 años ya ha ganado los cuatro torneos más importantes del tenis. Es el más joven de la historia en conseguirlo. Jugar contra los mejores es su principal motivación y parece que todavía puede mejorar mucho más.
Un comienzo de año perfecto para el tenis español
La nueva etapa de Alcaraz empezó con el reto de jugar en Melbourne y el resultado fue ganar su séptimo título grande. Aquella victoria sirvió para olvidar la derrota en el último torneo de 2025 y empezar el año con unos números excelentes.
El cambio de entrenador no ha frenado sus ganas de ganar. Ha encontrado un buen lugarentre su talento y una forma de jugar más inteligente. El torneo de Doha es otra parada en un año que puede ser muy bueno para el deporte en España. Alcaraz tiene ahora un equipo que entiende lo que necesita y juega con mucha fluidez. Entra en los octavos de final pensando solo en levantar el trofeo. Si gana en Qatar, ampliará su ventaja como número uno y dejará claro que su nueva era acaba de empezar. Cada partido es una opción para seguir batiendo récords.






