Medir el impacto de Nathy Peluso es complicado. La artista nacida en Argentina se ha vuelto a pulso una de las figuras clave del pop y la música urbana en España; desde hace años su voz ha estado presente en las radios con una mezcla de sonidos que salta del rap a la salsa, pasando por el R&B, y en el camino ha conseguido no despeinarse.
Lo cierto es que se ha construido su lugar particular en la industria musical, que no entra del todo en el espacio del mainstream, pero que tampoco es del mundo alternativo. Su música es de la calle, como los géneros que trabaja, y el triunfo de la etapa de Grasa es precisamente hacer de sus excesos un acto de rebeldía y de identidad.
Su concierto en el Movistar Arena de Madrid, con el que despide la gira de este disco, fue una celebración de la propia Peluso. Desde la apertura, con la dupla de "Corleone" y "Aprender a Amar", su personalidad y su banda (más hip hop con banda en vivo y menos pistas, por favor) fueron arrolladoras. Dejar salir "Business Woman", todavía su himno personal, ya generó la euforia colectiva. Tres canciones y ya el público estaba en sus manos.
Y apenas en ese momento se nos presenta su gira. El Grasa Tour está construido alrededor de una especie de narrativa, titulada jocosamente "La Reina de la Milanesa", y aunque no siempre tiene sentido, las imágenes estilo película de mafiosos sirven para construir un universo propio donde entra un catálogo de canciones que cambian de género con facilidad.

Allí entran el reggaetón de "Delito", la bachata de "Ateo", el rap puro de su sesión con Bizarrap o la explosión pop de "Salvaje". Además, es un lugar seguro en el que dos de sus bailarines pueden besarse y donde puede sonar un fragmento de "Grasa de las Capitales" de Serú Girán, la banda del mítico Charly García.
La energía de Nathy Peluso fue suficiente para que las colaboraciones no perdieran su fuerza. Es evidente que llevar nombres como C. Tangana, Rawayana o Ca7riel y Paco Amoroso en el equipaje de la gira es inviable, pero la energía de la argentina supo siempre ocupar estas ausencias, incluso si su voz sufría ya algunos de los síntomas de estar en la última fecha de la gira. La energía también sirvió para cargar baladas como "Ideas Radicales" o la preciosa "El día que perdí mi juventud".
Pero, con perdón, lo mejor de la artista sigue siendo cuando entra de lleno al rap puro. Allí se crió y en canciones como "Sana Sana" o "Todo Roto" se muestra como una voz única dentro del género; su juego musical es parte de lo que la hace grande, pero es posible que Nathy Peluso sea una de las mejores MC de su generación, y en vivo se evidencia todavía más.
NATHY PELUSO SE ENTREGA A LA SALSA
Lo cierto es que, si algo ha marcado los últimos lanzamientos de la artista, es lo cómoda que se ha visto sumando la salsa pura y dura como parte de su sonido. Es cierto que siempre ha estado presente, con canciones como "Mafiosa" formando una parte clave de la construcción de su identidad musical.
Pero este tramo de la gira le dedica un segmento importante del concierto. Desde el coreado bolero "Envidia", canción que sirvió también para recuperar del todo su voz, pasando por "Malportada", "Mafiosa", "Puro Veneno" o "La Presa".
Pero dos canciones de su reciente EP brillan sobre las demás: "A Caballo" y, sobre todo, la preciosa "Que lluevan flores". Su actualización de "Ojalá que llueva café" son piezas propias de Nathy que pueden entrar en el nuevo canon del género, que se ha empezado a construir entre los artistas del género urbano que han conseguido en el sonido del Caribe una forma distinta de transmitir sus ideas y su identidad.
EL CIERRE DE UNA ETAPA PARA NATHY PELUSO
Tras un último tramo formado por "Buenos Aires", su versión del clásico de Camilo Sesto "Vivir así es morir de amor" y "Remedio", la artista despedía el concierto y la gira frente a un público entregado hasta el último momento. Lo cierto es que el cariño de los presentes era evidente desde el principio, sobre todo por cómo corearon incluso las canciones más recientes. Nathy Peluso ha construido su sonido y su identidad sobre la base de una personalidad única, y el público siempre se lo ha agradecido.
El concierto del Movistar Arena no fue la excepción. Es una figura única en el pop actual y la punta de lanza de varios movimientos musicales de este momento. Lo cierto es que su capacidad de experimentar dentro del mainstream es interesante, pero la capacidad de arrollar en vivo es única; si tras el cierre de esta etapa decide tomar un descanso será válido, pero los escenarios ya la extrañan.







