Un millar de trabajadores se rebelan contra Ubisoft y se tambalea uno de los estudios de videojuegos más importantes de la historia

Ubisoft atraviesa uno de los momentos más tensos de su historia tras una huelga con más de un millar de empleados en huelga contra una reestructuración que cancela juegos, cierra estudios, recorta costes y endurece la vuelta obligatoria a la oficina.

La mayor huelga de la historia de Ubisoft ha estallado en el momento más delicado para la compañía francesa. Apenas unas semanas después de anunciar una profunda reestructuración interna, con cancelaciones de proyectos, cierres de estudios y un giro estratégico de cara al futuro, más de un millar de trabajadores han parado durante varios días para protestar contra lo que consideran un plan de ajuste socialmente inaceptable y desconectado de la realidad de los equipos.

La convocatoria, impulsada por el sindicato francés Solidaires Informatique, se tradujo en una huelga internacional de tres días durante esta pasada semana que tuvo su epicentro en Francia y participación destacada en otros centros europeos como Ubisoft Milán. Según las cifras facilitadas por el sindicato, al menos 1.200 empleados secundaron el paro el primer día, una cifra que contrasta con la que oficialmente da la editora.

Como decimos, el detonante fue el anuncio el 21 de enero de una nueva fase de recortes que Ubisoft presentó como la "ronda final" de su plan de ahorro de costes. Ese paquete incluye el cierre de varios estudios, la cancelación de seis juegos en desarrollo y un objetivo de reducción adicional de 200 millones de euros en gastos fijos en los próximos años. A ello se suma un proceso de reducción de plantilla en la sede de París, donde está en marcha un plan de bajas voluntarias para suprimir unas 200 posiciones.

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Junto a todo esto, el sindicato denuncia una combinación de aumento de presión sobre los equipos, plantillas ya ajustadas al límite y la perspectiva de nuevas salidas en un contexto de congelación salarial de facto. "Nuestros equipos ya trabajan bajo presión, a menudo infradotados. Tras varios años sin subidas de sueldo (o con subidas muy pequeñas), entendemos que, de nuevo, los empleados no recibirán aumentos este año", resumía el representante sindical Marc Rutschlé en declaraciones a GamesIndustry. El sindicato acusa al consejero delegado, Yves Guillemot, de no entender a su propia compañía ni a quienes la sostienen día a día.

Representación de los despidos de Ubisoft
Representación de los despidos de Ubisoft | Fuente propia

En este sentido, otro de los puntos de fricción de este 2026 es la política de regreso obligatorio a la oficina. Ubisoft mantiene un mandato de vuelta al trabajo presencial cinco días a la semana, con solo márgenes muy limitados para el teletrabajo. Se trata de una línea roja para parte de la plantilla, que ya se movilizó en 2024; entonces, más de 700 empleados en Francia protagonizaron una huelga de tres días por el mismo motivo.

Ubisoft responde oficialmente

Ante la magnitud de la movilización, Ubisoft opta por un tono conciliador en un comunicado público sobre la huelga. La compañía enmarca su plan en la necesidad de "abrir un nuevo capítulo" para el grupo, reforzando la autonomía y la creatividad de los equipos dentro de las llamadas casas creativas y asegurando su sostenibilidad a largo plazo en un entorno económico y competitivo exigente.

"La transformación anunciada por Ubisoft el 21 de enero tiene como objetivo abrir un nuevo capítulo para el grupo reforzando de forma sostenible la autonomía y la creatividad de los equipos dentro de las casas creativas. Está diseñada para permitir que los equipos desarrollen juegos que cumplan con los estándares más altos de la industria, contribuyendo al mismo tiempo a la sostenibilidad a largo plazo del grupo en un entorno económico e industrial exigente", señala el texto.

La dirección reconoce, no obstante, el impacto de sus decisiones: "Entendemos que estos cambios, en particular los que afectan a la organización del trabajo, están generando sentimientos fuertes. Desde el anuncio, hemos mantenido una serie de discusiones y sesiones informativas en múltiples niveles para ayudar a los equipos a comprender mejor la nueva organización y darles la oportunidad de compartir sus preguntas y preocupaciones".

Ubisoft subraya además sigue comprometida con mantener un diálogo abierto y constructivo con los empleados y sus representantes, con el fin de apoyar esta transformación y construir lo que denominan un marco de trabajo estable y claro para todo el mundo. A ojos de los sindicatos, sin embargo, estas palabras contrastan con un proceso que, a su juicio, ha estado marcado por comunicaciones descendentes, poca transparencia sobre el futuro de ciertos equipos y una negativa a revisar la política de presencialidad estricta.

En paralelo, el CEO Yves Guillemot ha defendido públicamente la transformación y afirma que el nuevo modelo "permitirá acelerar la toma de decisiones, elevar la ambición creativa y crear las condiciones para que las casas creativas aprovechen al máximo un sólido catálogo de videojuegos de alta calidad" previstos para los próximos tres años.

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Nuevas casas creativas, juegos cancelados y estudios cerrados

Y es que Ubisoft define todo este lío como un "major organisational, operational and portfolio reset", es decir, un un reinicio total de su estructura y de su cartera de proyectos. Tras años de resultados irregulares, apuestas fallidas y pérdida de confianza entre inversores y jugadores, la editora ha decidido reorganizar todo su negocio alrededor de un puñado de grandes franquicias y cinco grandes casas creativas semiautónomas.

La principal es Vantage Studios, la división respaldada por Tencent, que pasa a concentrar los pilares de la compañía (Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six). Otras casas se especializan en shooters tácticos (The Division, Ghost Recon, Splinter Cell), juegos como servicio consolidados (For Honor, The Crew, Riders Republic, Brawlhalla, Skull & Bones), o el catálogo familiar (Just Dance, Uno y otras licencias).

https://www.youtube.com/watch?v=vNGrpYrAEr0

Pero el problema es que Ubisoft también ha decidido cancelar seis juegos en desarrollo, retrasar otros siete y cerrar al menos dos estudios, en Halifax y Estocolmo. Entre las víctimas se encuentra el remake de 'Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo', un proyecto que llevaba años arrastrando problemas y cambios de estudio y que finalmente ha sido descartado tras una revisión interna de la cartera.

El nuevo organigrama tiene el objetivo de centrarse en menos proyectos, con desarrollos más contenidos y una apuesta reforzada por dos ejes que Ubisoft considera clave para su supervivencia a medio plazo, los mundos abiertos de gran presupuesto y las experiencias de juego como servicio. La compañía admite que crear nuevas franquicias es ahora mucho más difícil que en el pasado y que el mercado es más selectivo, pero asegura mantener al menos cuatro nuevas propiedades intelectuales en desarrollo, entre ellas el MOBA March of Giants, adquirido a Amazon Game Studios y aún pendiente de encaje definitivo en una de las casas creativas.

Pero el anuncio de la reestructuración no ha convencido ni a trabajadores ni a inversores, ya que las acciones de Ubisoft llegaron a caer en torno a un 34 % en una sola sesión y acumulan un desplome superior al 50 % en seis meses, reflejo de la incertidumbre de los mercados sobre la capacidad de este plan para revertir una década de decisiones erráticas y oportunidades perdidas.

Un trimestre sólido impulsado por Assassin’s Creed en plena tormenta interna

Y, con todo, mientras se suceden las huelgas, los recortes y protestas, la compañía ha presentado unos resultados sólidos para los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal, apoyados sobre todo en el empuje de Assassin's Creed y en el tirón de su catálogo de fondo.

Para el periodo de nueve meses terminado el 31 de diciembre de 2025, Ubisoft registró unos ingresos de 976,2 millones de euros, un ligero descenso del 1,4 % interanual. Sin embargo, las reservas netas —un indicador clave que recoge las ventas digitales, físicas y otros ingresos asociados— aumentaron un 18 % hasta los 1.100 millones de euros. Las reservas digitales crecieron un 20 %, hasta 941,7 millones, y el negocio de catálogo —juegos no recientes— se disparó un 36,2 % hasta los 1.030 millones, impulsado de nuevo por Assassin's Creed y otros títulos de larga trayectoria.

En el tercer trimestre, las reservas netas alcanzaron 338 millones de euros, un 12 % más que en el mismo periodo del año anterior y por encima de la guía revisada de la propia compañía, que preveía unos 330 millones. De esa cifra, 297 millones correspondieron a reservas digitales, con un crecimiento del 10,7 % interanual. El rendimiento mejor de lo esperado se atribuye, sobre todo, al buen comportamiento de la franquicia Assassin's Creed, al lanzamiento de Anno 117: Pax Romana —que habría superado en su ventana inicial a Anno 1800— y al empuje de colaboraciones y acuerdos de distribución.

Algunos protagonistas de la saga Assassin's Creed en la Ubisoft Store
Algunos protagonistas de la saga Assassin's Creed | Fuente: Ubisoft Store

El juego de servicio Rainbow Six Siege se mantuvo en línea con las expectativas, con un aumento interanual de usuarios activos mensuales y un número de jugadores diarios en enero que prácticamente duplicó al de principios de noviembre. Avatar: Frontiers of Pandora también registró una mejora notable en la implicación de los jugadores tras la expansión From The Ashes, con un incremento cercano al doble en los días de sesión en comparación interanual.

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La base global de usuarios activos en consola y PC alcanzó los 130 millones en 2025, con 38 millones de usuarios activos mensuales en diciembre, un 3 % más que el año anterior. Además, durante el trimestre se completó la inversión de 1.160 millones de euros de Tencent en Vantage Studios, la unidad que, como hemos dicho, agrupa precisamente las franquicias Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six.

Guillemot subrayó que la compañía ha logrado un tercer trimestre sólido y por encima de sus expectativas, y defendió que la posición financiera y la liquidez disponible ofrecen a Ubisoft la flexibilidad necesaria para afrontar vencimientos de deuda a corto plazo mientras se ejecuta la "transformación", o cualquier otra palabra que decidas poner aquí como sinónimo de un proceso que, al menos a corto plazo, solo ha traído malas noticias.

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