Con la proximidad de la campaña de declaración de la renta correspondiente al período 2025-2026, cualquier noticia relacionada con la posibilidad de reducir las cuotas de impuestos que nos corresponde pagar, es bienvenida. ¿Sabías que el seguro de hogar puede convertirse en un pequeño salvavidas fiscal? ¿Y que no solo afecta a quienes tienen hipoteca antigua, sino también a autónomos y propietarios que alquilan? En plena cuenta atrás para la campaña de la Renta, este detalle está empezando a correr de boca en boca.
Muchos contribuyentes descubrieron que podían ahorrar con su póliza. Otros, directamente, no tenían ni idea de que el seguro podía jugar a su favor en el IRPF. Y como suele pasar con Hacienda, el matiz lo es todo. La clave no está solo en tener seguro. Está en cómo usas tu vivienda y en qué situación fiscal te encuentras.
Caseros: el seguro reduce lo que pagas por el alquiler

Si tienes un piso alquilado, el seguro de hogar no es un gasto perdido. Es un gasto deducible. Eso significa que puedes restarlo de los ingresos que obtienes por el arrendamiento cuando calculas el rendimiento del capital inmobiliario.
En la práctica, esto reduce la base sobre la que pagas impuestos. Si ingresas 10.000 euros al año por el alquiler y pagas 400 euros de seguro, esos 400 euros minoran el rendimiento. Es menos beneficio declarado y, por tanto, menos IRPF. Muchos propietarios reconocen que hasta ahora solo incluían comunidad o reparaciones, pero no la póliza.
Lo importante es que el seguro esté vinculado a la vivienda alquilada y que puedas justificar el pago. No importa si es multirriesgo, si cubre impago o si incluye responsabilidad civil, lo relevante es que protege el inmueble que genera ingresos. En un contexto donde el alquiler está cada vez más fiscalizado, cada gasto correctamente declarado cuenta.
Autónomos que trabajan desde casa: la parte proporcional sí desgrava

Aquí es donde muchos profesionales por cuenta propia están empezando a hacer números. Si trabajas desde casa y tienes declarado un porcentaje de la vivienda afecto a la actividad, también puedes deducirte la parte proporcional del seguro de hogar.
El cálculo es sencillo en teoría, si tu vivienda tiene 100 metros cuadrados y utilizas 20 como despacho, podrías deducir el 20% de la prima anual. Pero en la práctica, no todos lo aplican. Algunos autónomos admiten que nunca incluyeron el seguro por miedo a equivocarse o por desconocimiento.
Eso sí, Hacienda exige coherencia. El porcentaje debe coincidir con el que ya tienes declarado para suministros u otros gastos. Y, como siempre, hay que conservar facturas y justificantes. En caso de revisión, la clave es poder demostrar que ese espacio está realmente destinado a la actividad económica.
Hipoteca anterior a 2013: el camino hacia los 1.356 euros

Aunque el foco esté en autónomos y caseros, no hay que olvidar el caso más potente en términos de ahorro, quienes compraron su vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013 y mantienen hipoteca en vigor.
En ese escenario, el seguro vinculado al préstamo puede incluirse dentro de la deducción por inversión en vivienda habitual. La base máxima deducible es de 9.040 euros y el porcentaje aplicable es del 15%. Eso permite alcanzar hasta 1.356 euros de deducción en el IRPF.
Ahora bien, no todo el seguro vale. Solo la parte vinculada a la protección esencial del inmueble (como incendios o daños estructurales exigidos por la entidad bancaria) entra en el cálculo. Las coberturas adicionales quedan fuera. Muchos contribuyentes están revisando ahora su póliza para comprobar qué parte pueden realmente sumar a la hipoteca.
La sensación general estos días es clara, hay más margen de ahorro del que parece, pero también más condiciones de las que se leen en los titulares. Y eso genera dudas, consultas y llamadas a asesores fiscales a última hora.
Al final, el seguro de hogar no es solo un trámite obligatorio o una red de protección ante imprevistos. Puede ser también una herramienta fiscal si encajas en el perfil adecuado. Autónomos, caseros y propietarios con hipoteca antigua tienen aquí una oportunidad real de reducir su factura en la Renta 2026.
Conviene revisar números con calma antes de presentar la declaración. Porque a veces el ahorro no está en buscar nuevas deducciones, sino en aprovechar bien las que ya existen y muchos todavía pasan por alto.







