Windows 10 sigue vivo en millones de ordenadores españoles, pero desde octubre de 2025 su escudo de protección gratuito se derrumbó. Microsoft cortó el grifo de actualizaciones de seguridad, asistencia técnica y parches críticos. El ordenador funciona, pero navega sin red de seguridad: cada nueva vulnerabilidad lo deja expuesto.
El cambio llegó el 14 de octubre de 2025, cuando Microsoft anunció el fin oficial del soporte gratuito. Desde esa fecha, los usuarios enfrentan un dilema que golpea el bolsillo o la seguridad: pagar una cuota anual para seguir protegidos, activar una opción gratuita con condiciones específicas, o migrar a Windows 11 si el hardware lo permite. La decisión debe tomarse ahora, porque cada día sin actualizaciones suma riesgo.
El programa ESU: tu nueva póliza de seguridad
Microsoft lanzó el programa ESU (Extended Security Updates) como salvavidas temporal para usuarios que no pueden o no quieren abandonar Windows 10. El sistema funciona: pagas una suscripción anual y sigues recibiendo parches críticos de seguridad hasta octubre de 2026, con posibilidad de extenderlo hasta octubre de 2028 en versiones empresariales. Solo incluye actualizaciones de seguridad contra amenazas emergentes.
El coste varía según tu situación. En España, la licencia ESU individual cuesta 31,49 euros para el primer año y cubre hasta diez dispositivos. Fuera de Europa, como en Estados Unidos, el precio baja a 29,99 dólares. La trampa: el precio se duplica cada año. El segundo año pagarías más de 60 euros, el tercero superaría los 120 euros. Es un modelo diseñado para que migres a Windows 11.
Por qué explota ahora: la jugada de Microsoft en Europa
El escándalo surgió en octubre de 2025 cuando Microsoft activó globalmente el programa ESU y las condiciones cambiaron según la región. En Europa, la multinacional ofrece ESU gratuito hasta octubre de 2026 si cumples un requisito polémico: vincular tu PC a una cuenta Microsoft y activar la sincronización de configuración con OneDrive. Adiós a las cuentas locales tradicionales.
La medida desató críticas porque obliga a compartir datos con Microsoft para mantener la seguridad básica. Los números lo confirman:
- Usuarios con cuenta Microsoft sincronizada: ESU gratis hasta octubre 2026
- Usuarios con cuenta local (sin sincronización): pago obligatorio de 31,49€
- Dispositivos empresariales: desde 61 USD anuales por dispositivo (se duplica cada año)
- Cobertura ESU de pago: hasta 10 dispositivos por licencia individual
| Región | Coste ESU (año 1) | Requisito gratuito |
|---|---|---|
| España | 31,49€ | Cuenta Microsoft + sincronización |
| EEE (Espacio Económico Europeo) | Gratis | Cuenta Microsoft + sincronización |
| Estados Unidos | 29,99 USD | No disponible gratis |
| Empresas (licencia volumen) | 61 USD | No aplica gratuito |
| Año 2 (cualquier región) | Doble precio año 1 | - |
Cómo afecta: tu PC se convierte en puerta abierta
Sin actualizaciones ESU, tu ordenador Windows 10 sigue funcionando pero deja de recibir parches contra nuevas vulnerabilidades que aparezcan desde octubre de 2025. El último balance de ciberseguridad de INCIBE reveló un aumento del 28% en ataques dirigidos a sistemas desactualizados durante 2024. La tendencia se acelera en 2026 porque los ciberdelincuentes saben que millones de dispositivos quedaron huérfanos.
Las consecuencias golpean rápido. Malware nuevo, ransomware adaptado y exploits recientes encuentran sistemas vulnerables sin defensas. Un ataque exitoso puede cifrar tus archivos, robar contraseñas bancarias o convertir tu PC en nodo de una red zombi. Para empresas, el riesgo legal aumenta: regulaciones como GDPR exigen protección actualizada. Mantener Windows 10 sin ESU implica multas potenciales y responsabilidad por brechas evitables.
Más allá del dinero: la estrategia de migración forzada
Microsoft diseñó esta jugada para acelerar la transición a Windows 11, no para mantener indefinidamente Windows 10. El precio duplicado cada año no es error: es ingeniería de incentivos. Para 2027, pagar ESU resultará más caro que comprar hardware compatible con Windows 11.
El problema estructural afecta a 400 millones de dispositivos que aún usan Windows 10 globalmente según estimaciones de febrero de 2026. Muchos ordenadores no cumplen los requisitos de hardware para Windows 11 (TPM 2.0, procesadores de 8ª generación o superior). Microsoft creó un dilema: o gastas en ESU temporalmente, o compras equipo nuevo. Ambas opciones generan ingresos para la multinacional y su ecosistema de socios fabricantes.
La estrategia revela un cambio en el modelo de negocio: de licencias perpetuas a suscripciones de seguridad recurrentes. Windows deja de ser producto único y se convierte en servicio con cuota anual. Esta transición marca precedente para futuros sistemas operativos.
Disipando dudas que todos tenemos
P: ¿Mi Windows 10 deja de funcionar sin ESU?
R: No, el sistema opera normalmente pero sin actualizaciones de seguridad ante amenazas nuevas.
P: ¿Puedo activar ESU gratis en España después de octubre de 2025?
R: Sí, hasta octubre de 2026 si vinculas cuenta Microsoft y sincronizas con OneDrive.
P: ¿La licencia ESU de pago (31,49€) vale para varios ordenadores?
R: Sí, cubre hasta 10 dispositivos con un solo pago anual.
P: ¿Qué pasa si activo ESU en marzo de 2026?
R: Recibes actualizaciones hasta octubre de 2026, pero perdiste meses de protección previa.
Qué pasará: la cuenta atrás hasta octubre de 2026
Los próximos meses definirán qué usuarios migran y cuáles pagan. Microsoft ajustará presión: notificaciones más agresivas en Windows 10, promociones para Windows 11 y posible restricción de funcionalidades en sistemas sin ESU. La fecha límite para inscribirse en ESU gratuito (con cuenta Microsoft) no tiene tope oficial hasta octubre de 2026, pero cada día sin inscripción suma riesgo.
Paralelamente, el mercado de hardware compatible con Windows 11 verá caídas de precio conforme fabricantes liquidan stock. Para quien pueda actualizar, esperar al segundo trimestre de 2026 puede significar ofertas agresivas. Quien apueste por mantener Windows 10 con ESU debe prepararse para pagar el doble en octubre de 2026 si renueva el segundo año. La ventana de decisión se cierra.









