Álvaro de Marichalar sentencia las memorias de Iñaki Urdangarin: "Cuando tú te casas con una infanta de España, pasas a ser un cero"

Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada no es un personaje que se caracterice por la tibieza. A sus 64 años, el aventurero y empresario navarro ha construido una vida basada en el riesgo y la disciplina, visible en sus expediciones náuticas y en sus récords Guinness.

El hermano de Jaime de Marichalar, Álvaro de Marichalar, ha visitado el plató de Y ahora Sonsoles para analizar la actualidad de la monarquía y no ha dudado en lanzar críticas muy severas hacia quienes, en su opinión, no han respetado la institución, poniendo el foco directamente en las memorias de Iñaki Urdangarin.

Durante su intervención, Álvaro nos ha dejado titulares contundentes que reabren el debate sobre el papel de los consortes en la realeza. Su postura es clara y tradicionalista: la lealtad a la Corona debe estar por encima de cualquier interés personal o económico. Para el excuñado de la infanta Elena, pertenecer a ese círculo conlleva una serie de sacrificios que no son opcionales, sino obligatorios, y que Iñaki Urdangarin parece haber olvidado al decidir contar su verdad en un libro.

El ataque frontal de Álvaro de Marichalar a las memorias de Iñaki Urdangarin

El ataque frontal de Álvaro de Marichalar a las memorias de Iñaki Urdangarin
El ataque frontal de Álvaro de Marichalar a las memorias de Iñaki Urdangarin | Fuente: Agencias

En la entrevista, Álvaro de Marichalar ha abordado el tema de las publicaciones del exduque de Palma. Lejos de mostrar empatía por la situación de Urdangarin, Álvaro ha defendido la omertà que, a su juicio, debe imperar en el entorno de Zarzuela. Para él, entrar en la familia del Rey supone aceptar una invisibilidad mediática absoluta. “Un cuñado del rey o un yerno del rey, como es el caso de este señor, no tiene que decir nada, nunca, en ningún momento a nadie”, ha afirmado con rotundidad ante Sonsoles Ónega.

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La crítica no se ha quedado ahí. Álvaro ha querido definir cuál es el estatus real de una persona que contrae matrimonio con una hija de los Reyes: “Cuando tú te casas con una infanta de España, pasas a ser un cero. No eres nada”. Según su criterio, el marido de una infanta, como lo fue Iñaki con la infanta Cristina o su propio hermano con la infanta Elena, no adquiere derechos de imagen ni legitimidad para convertirse en personaje público. Su función es servir a la institución desde la sombra. Por ello, sobre los errores del exjugador de balonmano, ha sentenciado: “Y si se ha equivocado, ha delinquido, o ha hecho lo que sea, que la Administración de Justicia lo juzgue y lo haga calladito”.

La defensa férrea de la lealtad de Jaime de Marichalar

La defensa férrea de la lealtad de Jaime de Marichalar
La defensa férrea de la lealtad de Jaime de Marichalar | Fuente: Agencias

Inevitablemente, el ataque a Urdangarin ha servido para poner en valor la figura de su propio hermano, Jaime de Marichalar. Álvaro ha querido destacar la diferencia abismal entre el comportamiento de uno y otro tras sus respectivos divorcios. Mientras Urdangarin ha ocupado portadas y ahora planea memorias, Jaime ha optado por un perfil bajo desde que se oficializó el "cese temporal de la convivencia" con la infanta Elena.

“Mira, mi hermano, mi hermano no habla nada, pudiendo haber dicho lo que le ha dado la gana, porque sabe perfectamente que su deber es estar callado y leal”, ha explicado Álvaro, visiblemente orgulloso de la actitud de Jaime. Para el aventurero, esta lealtad no es hacia una persona física, sino hacia el país: “¿A quién? A España. A través de la institución de la monarquía. Calladito y leal”. Además, ha subrayado que esta fidelidad debe mantenerse en las peores circunstancias, “por mucho que te azoten, por mucho que te humillen, por mucho que te calumnien”.

De empresario de éxito a ser solamente el cuñado de la infanta Elena... ¿y?

De empresario de éxito a ser solamente el cuñado de la infanta Elena. ¿y

En un tono más personal, Álvaro de Marichalar ha confesado cómo el matrimonio de su hermano con la infanta Elena impactó negativamente en su propia carrera. Antes del enlace real, Álvaro ya era una figura reconocida en el mundo del deporte y los negocios. Él mismo ha recordado que fue quien propició el encuentro entre ambos: “Yo presenté a Jaime a la infanta Elena. Tenía una vida social bastante prolija y la infanta estaba en mi grupo de amigos. Su prima Alexia de Grecia fue mi novia”.

Sin embargo, tras la boda, su identidad pública se desdibujó. “Es una losa pasar de ser el ‘Induráin del mar’ al ‘hermano de’ y ‘al cuñado de’”, ha lamentado. Álvaro asegura que su trayectoria como fundador de empresas como TeleSat y sus récords deportivos quedaron en segundo plano. El coste económico también fue real según su testimonio: “Desde esa boda no he tenido un solo sponsor de España, son todos extranjeros”. Aunque lo considera injusto, admite que “es triste y es una puñeta, pero te aguantas. La vida es como es y tienes que adaptarte siempre siendo leal a tus principios”. Para él, ser cuñado de la infanta Elena siempre fue “una cosa anecdótica, y que no tiene ninguna relevancia ni importancia”, aunque la sociedad lo percibiera de otra manera.

El mensaje de disciplina para Froilán y el peso del apellido

El mensaje de disciplina para Froilán y el peso del apellido
El mensaje de disciplina para Froilán y el peso del apellido | Fuente: Agencias

La entrevista también ha tocado la actualidad de la nueva generación de los Marichalar-Borbón. Álvaro se ha mostrado muy exigente con sus sobrinos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica, hijos de la infanta Elena. Lejos de justificar los escándalos protagonizados por el mayor de los hermanos, su tío ha sido tajante sobre la responsabilidad que conlleva su sangre.

“A mis sobrinos les digo lo mismo, que tienen que dar ejemplo. Cuando tienes un apellido tienes que honrar a la gente que hizo ese apellido”, ha declarado. Álvaro ha hecho referencia explícita a los incidentes nocturnos de su sobrino: “Cuando tienes algún error como algún sobrino mío, como (Froilán) en una discoteca y que salimos, él no lo puede hacer. No puede”. Para Álvaro, el margen de error es inexistente en su posición: “Igual que el Rey no se puede equivocar, es la servidumbre del honor de un apellido”. Su consejo para ellos es que sean rectos y sigan el ejemplo de sus padres, porque si no, “eres un gamberro y estás descalificado para recibir el nombre que llevas”.

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Críticas a Juan Carlos I y la definición de la monarquía

Críticas a Juan Carlos I y la definición de la monarquía
Críticas a Juan Carlos I y la definición de la monarquía | Fuente: Agencias

Álvaro de Marichalar tampoco ha esquivado hablar del rey emérito Juan Carlos I. Su análisis sobre la figura del anterior monarca mezcla el reconocimiento institucional con la decepción personal. “El rey por sí mismo no es nadie, es representante de una institución que nos pertenece a todos. Su aportación a España fue muy positiva y ejemplar”, ha reconocido, pero no ha ocultado su pesar por el desenlace de su reinado y su vida actual en Abu Dabi.

“Se ha traicionado a sí mismo en lo personal, y en eso ha perdido toda la grandeza”, ha opinado sobre Juan Carlos I. Para Álvaro, el final ideal de un monarca debería haber sido diferente: “Es una pena porque podía haber sido leal a sí mismo y leal a la institución. Felipe II y Carlos I mueren rezando en un monasterio. No rezando pero que acabe sus días de la manera más honorífica posible”.

Finalmente, Álvaro ha extendido su teoría del "cero" a cualquier persona que entre en la Casa Real por matrimonio, sin importar el rango. Su visión es extremadamente conservadora respecto a las funciones públicas de los consortes. “Alguien que se casa con una Infanta no tiene nada que decir. Te casas con ella y pasas a ser un cero, es igual que la reina consorte, que no tiene que decir nada porque no se lo asigna la constitución”, ha reflexionado.

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