La Autoridad Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos ha lanzado una alerta a las aerolíneas para que tengan precaución y estén preparadas ante la posibilidad de sufrir impactos de basura espacial, cuyo origen se encuentra en las explosiones de SpaceX, entre otros desechos provenientes del espacio.
Los "fallos catastróficos" que tienen lugar en el espacio con motivo de lanzamientos de cohetes de empresas como Blue Origin o la propia compañía de Elon Musk provocan que haya elementos que amenazan al tráfico aéreo mundial, de manera que las aerolíneas se vean obligadas a trazar rutas alternativas y llevar más combustible para evitar posibles impactos.
LA BASURA ESPACIAL DE SPACEX AMENAZA EL TRÁFICO AÉREO

Tras un año de récord para SpaceX con 165 lanzamientos en un solo año que marcan una nueva era espacial, no todo son buenas noticias. La Autoridad Federal de Aviación (FAA) estadounidense ha tenido que lanzar una advertencia a las compañías aéreas para que estén en alerta y adopten medidas para evitar posibles impactos de desechos espaciales.
Desde hace años, muchas empresas privadas como la mencionada SpaceX o Blue Origin pelean por conquistar el espacio. Aunque esto nos ofrece más posibilidades para profundizar en la investigación del cosmos, al mismo tiempo hay riesgos, con muchas misiones que fracasan. La consecuencia de ello es que se genera una gran cantidad de basura espacial.
Cuando una nave explota, los restos de esta no desaparecen, sino que van cayendo poco a poco de forma desperdigada y peligrosa en diferentes puntos de la Tierra. Si bien es cierto que los expertos pueden saber de manera aproximada dónde van a caer, se trata de materiales de naves espaciales que caen a gran velocidad, con el riesgo que ello supone.
AMENAZA PARA EL TRÁFICO AÉREO POR LA BASURA ESPACIAL DE SPACEX

La basura espacial que generan tanto SpaceX como otras compañías aeroespaciales tienen sus consecuencias, y se ha convertido en un problema de seguridad para el que las aerolíneas deben estar preparadas.
Un claro ejemplo de su peligrosidad tiene que ver con el hecho de que hace un año, tras la explosión en vuelo del Starship de SpaceX sobre el Caribe provocó que miles de fragmentos cayesen a poca distancia de tres aeronaves, supuso serios problemas de seguridad.
Es por ello por lo que desde la FAA ha instado a que se forme a las tripulaciones ante este tipo de incidentes que pueden poner en riesgo la seguridad de los vuelos, además de informar a los pilotos de las denominadas Debris Response Areas. Estas son las zonas en las que se predice que caerán los escombros espaciales, para que así adopten medidas de precaución.
CÓMO ACTÚAN LAS AEROLÍNEAS CONTRA LA BASURA ESPACIAL DE SPACEX

Después de llegar a un acuerdo con MasOrange para ofrecer el servicio de conectividad Direct to Cell en España a través de Starlink, es importante destacar que SpaceX está generando mucha basura espacial, nada extraño si tenemos en cuenta que tiene numerosas misiones y proyectos en marcha más allá de nuestro planeta.
Ante esta problemática, las autoridades han instado a las aerolíneas no solo a que formen adecuadamente a los pilotos para que sepan cómo actuar en este tipo de situaciones, así como para poder extremar las precauciones al pasar por zonas susceptibles de haber caída de basura espacial.
Entre otras recomendaciones se encuentra la de sugerir la planificación de rutas alternativas para las compañías aéreas, lo que implica al mismo tiempo que estos aviones tengan que volar con más combustible y que tengan en cuenta otros aeropuertos por si tuviesen que llegar a realizar aterrizajes de emergencia.
Por otro lado, hay que destacar que la basura espacial puede provocar el retraso de vuelos y, aunque por el momento ningún avión comercial ha sido alcanzado por estos restos, las probabilidades aumentan al mismo tiempo que lo hace el número de satélites en órbita.
De hecho, un estudio reciente publicado en Scientific Reports señala que cada año existe un 26% de probabilidades de que se produzca una reentrada incontrolada de un cohete sobre regiones muy congestionadas como el norte de Europa, el nordeste de Estados Unidos o áreas principales del área Asia-Pacífico.






