La situación de Dani Carvajal en el Real Madrid ha dado un giro inesperado en las últimas semanas. Tras superar una lesión de rodilla que lo mantuvo apartado del grupo, el canterano esperaba recuperar su peso en el equipo titular. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. Desde que Álvaro Arbeloa tomó las riendas del primer equipo, el lateral apenas ha contado para el técnico salmantino.
Los datos reflejan una falta de protagonismo que preocupa al entorno del jugador. Carvajal solo ha disputado 14 minutos en el duelo de Champions frente al Mónaco y otros 13 minutos en la eliminatoria de Copa del Rey contra el Albacete. Lo más significativo ocurrió en la última jornada liguera ante el Valencia; a pesar de la baja de Alexander-Arnold, Arbeloa prefirió alinear al joven David Jiménez, del Castilla, dejando al capitán sin jugar un solo segundo y sin siquiera realizar ejercicios de calentamiento.
El Mundial de 2026 y el contrato, una presión añadida para Dani Carvajal
El tiempo juega en contra del defensor madrileño. Con el Mundial de 2026 en el horizonte, Carvajal es consciente de que su presencia en la lista de Luis de la Fuente depende directamente de su continuidad en el césped. A sus 34 años, el jugador del Real Madrid se siente en condiciones físicas óptimas para competir al máximo nivel, pero la falta de confianza del cuerpo técnico está mermando sus posibilidades de ser el lateral titular de la Selección.
A esta urgencia deportiva se suma su situación contractual. El compromiso de Carvajal con el Real Madrid termina el próximo 30 de junio. Sin una renovación sobre la mesa y con un rol secundario que parece consolidarse, todos los indicios apuntan a que el club y el jugador podrían separar sus caminos al finalizar la temporada. Carvajal desea evitar una salida por la puerta de atrás, pero su competitividad le impide aceptar un papel de suplente habitual.

La postura de Arbeloa y el enfado de Dani Carvajal
En la esfera pública, Álvaro Arbeloa mantiene un discurso de prudencia. El técnico ha insistido en que no quiere correr riesgos innecesarios con la rodilla de Carvajal, alabando su profesionalidad y su liderazgo dentro del vestuario. Tras el partido contra el Valencia, Arbeloa subrayó que el lateral es una referencia para los jóvenes y que, con trabajo y paciencia, volverá a encontrar su mejor nivel.
Sin embargo, estas palabras no terminan de convencer al jugador. Tras el pitido final en el último encuentro, se pudo ver a un Carvajal visiblemente enfadado dialogando con Antonio Pintus sobre el césped.
El futbolista considera que su suplencia no responde a criterios médicos, sino a una decisión técnica pura y dura. Para Dani Carvajal, la falta de ritmo no se soluciona con paciencia en el banquillo, sino con la confianza que, por ahora, Arbeloa parece haber depositado en otros perfiles más jóvenes o en el propio Alexander-Arnold cuando esté disponible.
Un futuro incierto lejos del Santiago Bernabéu
El escenario actual deja el futuro de una de las grandes leyendas modernas del madridismo en el aire. Si la dinámica no cambia en los próximos meses, la salida de Carvajal será inevitable. El lateral tiene claro que su prioridad es seguir triunfando en el club blanco, pero no a cualquier precio. La sombra de una oferta del extranjero o de un proyecto donde pueda ser protagonista para asegurar su plaza en el Mundial cobra cada vez más fuerza.
"Va a depender de lo que ocurra de aquí a final de temporada. Quedó patente que Carvajal no está a gusto con su situación. Le ha dado mucho al Real Madrid y siente un poco injustamente tratado o poco comprendido. Si las cosas no van bien tiene un plan para la temporada que viene. Podría jugar, el condicional es importante", informaron en El Chiringuito de Jugones.
"El destino estaría fuera de España y fuera de Europa. El país es Qatar. Estuvo estas navidades junto a Joselu allí con sus mujeres. Vio cómo era aquello, cómo era el equipo… Él quiere terminar en el Real Madrid, pero si todo sigue así, lo normal es que en verano, cuando acabe el contrato, se vaya", contaron en el programa de Josep Pedrerol.
El balón está ahora en el tejado de la directiva y del entrenador. Revertir la situación requiere una gestión delicada de los minutos y de las expectativas de un jugador que lo ha ganado todo. De lo contrario, el madridismo se prepara para despedir a su capitán este mismo verano, cerrando un ciclo exitoso pero con un sabor amargo por cómo se están produciendo los acontecimientos en este tramo final de campaña.
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