El camino de Aston Martin y Fernando Alonso hacia la cima de la Fórmula 1 ha sumado un nuevo capítulo en el centro cultural de Ithra, en Arabia Saudí. La sede de Aramco acogió la presentación oficial del AMR26, el primer prototipo que nace directamente de la mesa de dibujo de Adrian Newey. El evento, que contó con la presencia de figuras como Stefano Domenicali, sirvió para mostrar la decoración que lucirá el coche de Fernando Alonso en un Mundial marcado por la incertidumbre del nuevo reglamento técnico.
La escudería británica se enfrenta al reto de desarrollar una máquina capaz de revertir los resultados de 2025, donde el equipo finalizó en la séptima posición del campeonato de constructores. Para lograrlo, la estructura de Silverstone ha confiado plenamente en la inventiva de Newey, el diseñador más laureado de la historia, quien por primera vez combina las funciones de director general y técnico en un mismo proyecto.
El color verde del Aston Martin AMR26 pierde el brillo por cuestiones de peso
Una de las sorpresas visuales del nuevo bólido es la transición de su pintura hacia un tono verde satinado. Tras haber rodado en el trazado de Barcelona con una carrocería completamente negra durante el shakedown, el monoplaza recupera su identidad corporativa pero con una textura mate. Este cambio responde a una tendencia habitual en la parrilla: reducir el peso de las capas de pintura para ganar margen de maniobra en el reparto de masas del vehículo.
Aunque la estética sea lo primero que capta la atención del espectador, la verdadera revolución se encuentra bajo la piel del Aston Martin AMR26. El coche debe integrar de forma eficiente la nueva unidad de potencia de Honda, que se estrena como suministrador exclusivo de la marca tras su exitosa etapa en Red Bull. Esta alianza convierte a la escudería en un equipo de fábrica, un factor decisivo para que el diseño de Newey pueda exprimir el potencial de la tecnología japonesa desde la primera carrera en Albert Park.
Fernando Alonso confía en el crecimiento del monoplaza durante la temporada
A sus 44 años, el piloto asturiano encara una campaña que podría ser la última de su trayectoria profesional si los resultados no acompañan. Sin embargo, la llegada de herramientas punteras como el nuevo túnel del viento y la dirección de Newey mantienen viva la motivación del bicampeón. Fernando Alonso ha subrayado que la curva de aprendizaje con las nuevas reglas será muy pronunciada, lo que obligará a una evolución constante desde los primeros kilómetros.
Las previsiones del equipo apuntan a una progresión ascendente. El objetivo es estabilizar la plataforma mecánica en los primeros meses para poder luchar por posiciones de honor en la segunda mitad del campeonato. Con 25 títulos mundiales a sus espaldas, la presencia de Newey garantiza que el concepto del AMR26 ha sido pensado desde los principios fundamentales de la aerodinámica moderna, buscando soluciones viables y robustas ante los cambios normativos.

Los test de Bahréin pondrán a prueba la fiabilidad de la alianza con Honda
La actividad en pista se reanuda de inmediato este miércoles en el circuito de Sakhir, en Bahréin. Durante tres jornadas de ensayos oficiales, el equipo deberá comprobar que la refrigeración y los sistemas integrados funcionan correctamente antes de la segunda tanda de pruebas la próxima semana. Es el momento de transformar los datos de las simulaciones en rendimiento real sobre el asfalto.
El éxito del proyecto depende de la velocidad de reacción de los ingenieros en Silverstone. Tras años sin pisar el podio, la presión sobre Aston Martin es máxima. El AMR26 representa el principio de una era donde la tecnología de Honda y la aerodinámica de Newey deben converger para ofrecer a Alonso una máquina a la altura de su ambición.







